lunes, 21 de febrero de 2005

Aumentan las enfermedades mentales por el consumo de drogas


Según un informe de la FAD, se vuelve a constatar el aumento de las enfermedades mentales entre jóvenes. La permisividad de hoy llenará los siquiátricos mañana.

Elmundosalud.com

La Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) alertó hoy sobre la aparición de determinadas enfermedades mentales (esquizofrenia, trastorno bipolar) ligadas al consumo de drogas.

Su director, Ignacio Calderón, ha hecho alusión a este problema al presentar hoy el estudio "La percepción social de los problemas de drogas en España 2004".

Calderón ha añadido que la sociedad española es "muy tolerante y permisiva" ante el fenómeno de las drogas, cuyo consumo "se banaliza cada vez más" y especialmente el del cannabis.

La ideología, la edad y la religión, son las variables que más pesan a la hora de definir los perfiles tipos de la sociedad española frente a las drogas, perfiles que van desde el "trivializador" al "normativista pragmático", pasando por el "catastrofista", el "permisivo/experimentador" y el "pragmático".

Según el estudio, los españoles consideran que el cannabis es la droga ilegal menos peligrosa para la salud, equiparándola con los perjuicios que causan drogas legales como el tabaco o el alcohol.

La investigación, realizada por la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) y Obra Social Caja Madrid, ha detectado que los españoles de entre 15 y 65 años sitúan al cannabis en el último rango de peligrosidad.

Por el contrario, la heroína -cuyo consumo ha descendido en los últimos años- sigue ocupando el primer puesto en el ránking de peligrosidad. De este modo, el 90% de la población considera esta droga como "bastante o muy peligrosa".

En esta escala, la cocaína ocupa el segundo puesto en percepción de riesgo, aunque es calificada como una droga "elitista, cara y poco accesible para los jóvenes".

El estudio pone de manifiesto que el éxtasis se ha convertido, en los últimos años, en la droga paradigmática de los jóvenes, puesto que es de fácil acceso por ser "barata y tentadora".

Por otro lado, el trabajo presentado hoy revela que casi el 60% de los consumidores lo hace con "fines lúdicos", mientras que el 48% por "curiosidad", el 46,6% por la "moda y la presión de los amigos" y cerca del 38% lo hace por el "gusto a lo prohibido". Sin embargo, el 44% no encuentra ningún beneficio en el consumo de drogas.

jueves, 17 de febrero de 2005

Mons. Sgreccia: Fidelidad y castidad son más eficaces que preservativos contra SIDA

VATICANO, 17 Feb. 05 (ACI).-

El Presidente de la Pontificia Academia por la Vida, Mons. Elio Sgreccia, señaló que la fidelidad y la castidad son más eficaces contra el SIDA que el uso de preservativos y recordó además que para la Iglesia la sexualidad se debe vivir en el matrimonio.

En un rueda de prensa realizada en el Vaticano, el Prelado cuestionó la seguridad del preservativo para evitar el contagio del SIDA. “Por lo que sé de las investigaciones no es seguro que el profiláctico preserve del contagio”, anotó.

Mons. Sgreccia anunció también que este lunes 21 se realizará la IX Asamblea del organismo que preside, donde se reflexionará sobre las actuaciones compatibles con la dignidad y el derecho a la vida del ser humano.
”Factores como la filosofía utilitarista y hedonista, la secularización ética y una idea económico-social que sitúa el bienestar como la finalidad de la política mundial, son realmente negativos”, indicó.
La asamblea que se prologará hasta el miércoles 23 sugerirá una visión correcta y esperanzadora de todo lo que obstruye la dignidad humana.

lunes, 14 de febrero de 2005

Entrevista a Mons. Juan Antonio Reig Pla


Obispo de Segorbe-Castellón, Presidente de la Subcomisión Episcopal de Familia y Vida,

Vicepresidente de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, Miembro de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe y Decano del Pontificio Instituto Juan Pablo II para estudios sobre el Matrimonio y la Familia, dependiente de la Pontificia Universidad Lateranense de Roma.

--- El malentendido de las palabras del padre Juan Antonio Martínez Camino tras su reunión con la responsable del llamado Ministerio de Sanidad y, más recientemente, las palabras del Cardenal George Cottier sobre la licitud del preservativo en ciertas relaciones extraconyugales de extremo riesgo confunden a no pocos fieles. ¿Ha cambiado la postura de la Iglesia en este sentido? ¿Cuál es la interpretación correcta de estas polémicas?

No, la Iglesia no ha cambiado ni puede cambiar la doctrina sobre el uso del preservativo, doctrina que se fundamenta en la Palabra de Dios y en la verdad natural y revelada sobre la sexualidad, la persona y el matrimonio.

La verdad que la Iglesia enseña es que el ejercicio lícito de la sexualidad, que sólo puede darse en el contexto del matrimonio, tiene dos significados que no pueden ser separados deliberadamente: el significado unitivo y el significado procreativo.

El preservativo o cualquier otro tipo de anticonceptivo, constituyen un verdadero fraude antropológico, pues rompen con este principio: impiden la donación plena a la que están llamados los cónyuges, no sólo habitualmente, sino también, en todos y cada uno de sus actos sexuales. A este principio no hay excepción alguna y se trata de una doctrina definitiva.

--- Con todo, no hay que eludir las cuestiones más delicadas. Los lectores de Alba son personas inteligentes y merecen que se llegue hasta el fondo. Entonces, ¿qué pasa con las relaciones conyugales cuando existe riesgo de contagio del SIDA por estar uno de los esposos infectado por una transfusión sanguínea u otra circunstancia cualquiera?

Hace años participé en la elaboración de unas orientaciones, a la luz de la doctrina de la Iglesia Católica, respecto a este tema, entonces ya decíamos: las relaciones conyugales forman parte esencial del derecho que mutuamente y de modo exclusivo se otorgan los esposos al casarse. Los casados tienen el derecho y el deber de expresarse su amor también mediante la unión sexual: este trato corporal íntimo especifica el amor matrimonial frente a otras formas de amor, como la amistad. Pero cuando uno de los esposos está infectado por el virus del SIDA, las relaciones sexuales se convierten en gravemente peligrosas para el cónyuge sano, de forma que el cónyuge infectado que exige al sano la relación genital, lo está exponiendo a un grave riesgo de contraer una enfermedad que, hoy por hoy, no tiene curación.

Entran así en conflicto el derecho a la donación conyugal y la obligación de no hacer daño al otro en el ejercicio de los propios derechos. Este conflicto se resuelve afirmando que el cónyuge infectado de SIDA no tiene derecho a exigir al sano que asuma el riesgo de ser contagiado, pues nadie puede exigir sus derechos frente a otro, cuando esto implica riesgo grave para la vida o la salud del obligado. Nadie está obligado a arriesgar su vida por atender a sus obligaciones, a no ser que el negarse a asumir ese riesgo ponga en peligro bienes de similar relevancia cuya protección le esté encomendada; es el caso de los bomberos, los policías, los socorristas, etc. Obligar a alguien a correr riesgo de perder la salud o la vida fuera de estas circunstancias es un abuso del derecho, y no puede ser una obligación moral.

Ahora bien, aunque el cónyuge enfermo de SIDA no pueda exigir al sano la relación sexual, éste sí puede lícitamente concederla, aceptando por amor el riesgo para su propia vida, a fin de salvar el resto de los bienes del matrimonio: la fidelidad conyugal, la expresión del mutuo amor y la estabilidad matrimonial.

--- No podemos cerrar en falso este tema. Si lo indicado hasta ahora respecto al preservativo se ha dicho en el contexto de las relaciones conyugales libremente consentidas: ¿qué pasa cuando se trata de violaciones, adulterios, promiscuidad sexual, relaciones homosexuales y fornicación en general?, ¿no harían bien en usar preservativos para evitar riesgos adicionales de contagio del SIDA?

Me gusta llegar hasta el final aclarando las cosas. Toda relación sexual entre dos personas del mismo sexo o entre un hombre y una mujer no casados entre sí es contraria a la norma moral, custodiada por la virtud de la castidad. Esta calificación no se ve afectada por usar o no usar preservativo. Ahora bien, al pecado contra la castidad puede añadirse la connotación -nuevamente contraria a la moral- de provocar el riesgo de transmitir una enfermedad tan nociva como el SIDA. En estos casos (violaciones, adulterios, promiscuidad sexual, relaciones homosexuales y fornicación en general), el uso del preservativo no convierte estos actos siempre inmorales en buenos, pero, su uso podría disminuir algo la probabilidad de una ulterior consecuencia dañina y pecaminosa de un acto malo, a saber, el poner en serio peligro la salud o la vida del otro, debido, en concreto, al contagio del virus del SIDA u otra enfermedad de transmisión sexual.

Pero dicho esto, “la conclusión NO ES: la Iglesia dice, por fin, que se puede violar o adulterar o fornicar o practicar la sodomía con preservativo”, todo esto constituye materia muy grave de pecado. La conclusión es que hay que vivir en castidad, es decir: abstinencia antes del matrimonio y fidelidad absoluta, respetando los aspectos unitivo y procreativo, una vez casados.

--- Recientemente, el Gobierno ha anunciado la entrada en vigor de una nueva ley contra la llamada “Violencia de Género”; hace algunos meses, la Conferencia Episcopal Española fue muy criticada por relacionar el aumento de la violencia doméstica con la revolución sexual. ¿Existe esta relación, y en qué sentido?

Como en todo, pero en estos temas con mayor urgencia, es necesario ser rigurosos con el lenguaje.

Hay que aclarar, en primer lugar, que la violencia doméstica, reducida por algunos a la llamada “violencia de género” hunde sus raíces en la condición humana después del Pecado Original, es decir, en el pecado de soberbia y en la inclinación al mal. Desde luego no hay nada nuevo bajo el sol, como dice la Escritura. Ahora bien, dicho esto, los Obispos de la Conferencia Episcopal Española lo que explicábamos no es que la existencia de la violencia doméstica sea consecuencia de la revolución sexual, como si antes de la década de los 60 del siglo XX no hubiera existido dicha violencia, sino lo que afirmamos es que “el alarmante aumento” de la violencia doméstica tiene relación con la llamada “revolución sexual”.

Pero ¿de qué estamos hablando cuando decimos “revolución sexual”? En primer lugar, revolución sexual no es lo mismo que liberación sexual. Dios nos quiere libres en todos los aspectos, también en lo que a la sexualidad se refiere: libres de taras, libres de esclavitudes, libres de parafílias, libres del pecado, libres, por tanto, para amar plenamente, cada cual según su estado: célibes o casados.

Entonces, ¿qué cosa es la “revolución sexual”? La revolución sexual es toda una ideología que concita los peores aspectos del pensamiento marxista y neoliberal radical respecto a la sexualidad, la persona y el matrimonio, que alcanza su máxima expresión pseudocientífica en el fraudulento “Informe Kinsey” de finales de los años 40, el cual tuvo sus derivaciones ideológicas en Wilhelm Reich (1897-1957) y Herbert Marcuse (1898-1979), que invitaban a experimentar todo tipo de situaciones sexuales. También es claro el influjo del existencialismo ateo de Simone de Beauvoir (1908-1986) que anunció ya en 1949 su conocido aforismo: «¡No naces mujer, te hacen mujer!».

Pues bien, en el indicado Informe Kinsey se revindica de modo formal la ruptura del polinomio: “matrimonio-amor-sexualidad (varón y mujer)-procreación”.

Primero se postuló la práctica de la sexualidad sin matrimonio: el llamado amor libre. Después, la práctica de la sexualidad sin la apertura al don de los hijos: la anticoncepción y el aborto. Luego la práctica de la sexualidad sin amor: hacer sexo, pornografía, etc. Más tarde la producción de hijos sin relación sexual: la llamada reproducción asistida (fecundación in vitro, etc.). Por último, con el anticipo que significó la cultura unisex, y la incorporación del pensamiento feminista radical, se separó la sexualidad, de la persona: ya no hay varón y mujer; el sexo es un dato anatómico sin relevancia antropológica; el cuerpo ya no habla de la persona, de la complementariedad sexual que expresa la vocación a la donación, de la vocación al amor; cada cual puede elegir configurarse sexualmente como desee: hombre heterosexual, hombre homosexual, mujer heterosexual, mujer homosexual, transexual. Había nacido la “Ideología de Género”, cimentada como hemos visto, en la ruptura del bien que significa los conceptos de persona y matrimonio, y, por tanto, en la progresiva debilidad del vínculo conyugal que llevó al aumento de las rupturas matrimoniales y la desintegración física, psíquica y moral de las personas. En este contexto de banalización, hedonismo y relativismo moral es comprensible el “aumento” de la violencia doméstica. De hecho en los países de nuestro entorno cultural donde hay más separaciones y divorcios, es donde más casos de violencia doméstica se dan, en términos proporcionales a la población, mucho más que en España o Polonia, por ejemplo. En efecto, junto a otras causas, los dos factores de mayor riesgo de violencia doméstica son la debilidad del vínculo y el momento de la ruptura entre la pareja o los cónyuges. Ambos factores han aumentado con la llamada “revolución sexual”.

--- El Partido Socialista de Cataluña (PSC) prepara un documento en el que acusa a los representantes de la Iglesia Católica de “insultar, atacar gravemente e incitar a la discriminación y a la violencia contra el colectivo homosexual” al rechazar el matrimonio homosexual y reiterar el carácter inmoral de las relaciones entre personas del mismo sexo. ¿Es esto así? ¿En qué basa la Iglesia su oposición al matrimonio civil entre personas del mismo sexo?

Como digo la precisión terminológica es importantísima. Aunque signifique un preámbulo algo extenso para responder a la primera pregunta se hace necesario distinguir a la perfección entre SIETE conceptos distintos, a saber:

1) Las personas con inclinación homosexual. 2) La inclinación homosexual propiamente dicha. 3) Las prácticas homosexuales. 4) El lobby gay. 5) El homosexualismo político. 6) La cultura gay. 7) la llamada “teología gay”.

1) Las personas con inclinación homosexual “deben ser acogidas con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta” (Cat. Igl. Cat. n. 2358), es decir, hay que respetarlas, ayudarlas y apreciarlas como a hijos de Dios que son. Su inclinación homosexual no les resta ni un ápice de su inalienable dignidad de personas.

2) Otra cosa bien distinta es la inclinación homosexual que algunas personas sienten. La Iglesia afirma, a la luz de las evidencias antropológicas (sin excluir, incluso, las anatómicas) que esta inclinación es “objetivamente desordenada” (Cat. Igl. Cat. nº 2358). Con todo, hay que aclarar que la sola inclinación homosexual, aunque objetivamente desordenada, no constituye materia de pecado. Hay que prestar ayuda psicológica y espiritual a las personas con esta inclinación que lo soliciten. Multitud de psicólogos y psiquiatras afirman, por experiencia propia, que la inclinación homosexual se puede curar.

3) Otra cuestión también distinta, pues ya se trata de materia grave de pecado, son los actos homosexuales. La Iglesia enseña a la luz de la Palabra de Dios que se trata de “depravaciones graves”; “los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados. Son contrarios a la ley natural. (...) No pueden recibir aprobación en ningún caso” (Cat. Igl. Cat. n. 2357).

4) Algunos homosexuales, una minoría, sin duda, se organizan en distintas asociaciones que coordinadas entre ellas constituyen verdaderos grupos de presión social, mediática y política, es el llamado lobby gay. La presión del lobby homosexual, su poder fáctico, se extiende por doquier. En España estamos sufriendo, cada vez más, las consecuencias de esta perversa ideología. Se refleja en el talante de nuestros gobernantes y en las reformas legislativas que pretenden aprobar en contra del matrimonio, la familia, la educación, el aborto, etc.

5) El homosexualismo político, junto con la pertinente estrategia mediática, constituye hoy en día una de las herramientas fundamentales de presión del lobby gay. Se trata de toda una estrategia política para convencer a los partidos políticos de todo signo de la rentabilidad electoral y, por tanto, política de hacer guiños y concesiones legislativas al lobby homosexual. Desde la caída del Muro de Berlín, con todo lo que el desmoronamiento de la URSS significó, resulta curiosa la deriva que los llamados grupos de izquierdas han realizado, “del rojo (marxismo) al verde (ecologismo) -en un primer periodo-, y ahora del verde al rosa (homosexualismo)”; con todo, es también cierto que los partidos de centro-derecha no se han visto libres de este mismo giro “cromático”. El homosexualismo político pretende cambiar la sociedad, nuestra cultura, más aún, nuestra civilización, a través de cambios legislativos que redefinan las evidencias antropológicas. Todos estamos de acuerdo que debe ser ilegal faltar a la dignidad de las personas independientemente de sus inclinaciones; sin embargo, el lobby gay a través del homosexualismo político, va mucho más allá: desean que se hagan los cambios legislativos necesarios para poner fuera de la ley, encarcelar en su caso y privar de todos los derechos civiles, a quienes afirmamos que los actos homosexuales constituyen una “grave depravación” (Cat. Igl. Cat. n. 2357). Juegan, además, a confundir con las palabras. El diccionario define la “Homofobia” como “aversión obsesiva hacia las personas homosexuales”, ¡ojo! hacia las personas, nada dice el diccionario en esta definición de la inclinación homosexual ni de los actos homosexuales; sin embargo, este lobby acusa de homofobia a quienes, respetando a las personas, no compartimos sus opiniones respecto a la inclinación y los actos homosexuales. Sin duda toda una estrategia mediática. Manipula el lenguaje, confunde y calumnia que algo queda.

6) La así llamada cultura gay es el fin último al que desea llevarnos el lobby gay. Una civilización gay donde sea “natural” y universalmente aceptada y practicada la homosexualidad o, al menos, la bisexualidad. Claro está, si la homosexualidad es tan natural y aceptada como la heterosexualidad, la lógica política es implacable: hay que propiciar legislativamente que se explique a los niños en los colegios que la homosexualidad es “natural” y por lo tanto, cuando en ciencias naturales se explique a los niños y niñas los detalles anatómicos y fisiológicos de la sexualidad heterosexual humana: el aparato genital masculino y femenino, la cópula, la fecundación, el parto, etc. habrá que explicar, también, la anatomía, la fisiología y los procedimientos mecánicos necesarios de las prácticas homosexuales (la sodomía, etc., etc.). Por último, como las relaciones homosexuales son radicalmente estériles habrá que propiciar legalmente la adopción de niños por homosexuales y generalizar las técnicas de producción artificial de seres humanos financiadas, naturalmente, por el Estado.

7) El lobby gay infiltrado en todas las confesiones cristianas, y también en la Iglesia Católica, ha elaborado sistemáticamente todo un cuerpo doctrinal absolutamente herético llamado teología gay. Esta teología, rayando lo blasfemo, no sólo quiere justificar las relaciones homosexuales, sino que afirma de ellas que responden a la verdad, el bien y la belleza de la persona, constituyendo, según ellos un auténtico don de Dios. El objetivo de este desarrollo doctrinal es triple: intentar seducir a algunos, dividir a los católicos y desprestigiar a los pastores difundiendo estas ideas en los medios de comunicación.

Así pues, y volviendo al principio, la Iglesia ama y respeta a todas las personas también las que sienten inclinación homosexual. La Iglesia y sus representantes “ni insultan, ni atacan, ni incitan a la discriminación y a la violencia contra el colectivo homosexual”, pero, con todo, la Iglesia no puede aceptar como buenos la inclinación homosexual propiamente dicha, los actos homosexuales, el lobby gay, la cultura gay, el homosexualismo político y la teología gay. Por cierto, lo mismo sucede respecto a quienes tienen otras inclinaciones sexuales parafílicas (sadomasoquistas, fetichistas, etc.): la Iglesia ama y respeta a estas personas, pero no puede aceptar como buenas estas inclinaciones parafílicas ni las prácticas sexuales correspondientes.

Respecto a la pregunta de en qué basa la Iglesia su oposición al matrimonio entre personas del mismo sexo, debo decir que los argumentos son de diverso orden. Desde el punto de vista del Derecho, el Consejo de Estado y el Consejo General del Poder Judicial, han emitido sendos informes, de una contundencia rotunda, oponiéndose radicalmente a que se apruebe legalmente el matrimonio entre personas del mismo sexo. Muchos de los argumentos de los que allí se exponen pueden ser asumidos perfectamente por la Iglesia. Desde el punto de vista del lenguaje la Real Academia de la Lengua Española también se ha pronunciado en el sentido de que la palabra matrimonio que significa la “unión de hombre y mujer concertada mediante determinados ritos o formalidades legales” no puede ser usada para definir otras eventuales uniones, pues ello, desde luego, corrompería el sentido del término y llevaría a confusión. También este argumento puede ser asumido sin ningún problema por la Iglesia.

Pero, además, la Iglesia, a la luz de la verdad natural y revelada sobre la persona enseña que sólo la diversidad sexual que se da entre un varón y una mujer permite la natural complementariedad sexual y el posible don de una vida nueva. Asumiendo el riesgo de resultar demasiado explícito, hay que afirmar que ningún de estos dos aspectos indicados se dan en las uniones del mismo sexo: son uniones intrínsecamente estériles, y el aparente aspecto unitivo de su sexualidad se realiza a costa de forzar estructuras anatómicas y simular actividades fisiológicas naturales, sin excluir, por cierto, la utilización de los más diversos productos químicos y artilugios mecánicos. Todo esto hace imposible, ontológicamente, tratar como igual lo que no lo es: Una cosa es el matrimonio y otra las uniones de personas del mismo sexo.

Tres de cada diez drogodependientes se inician en el consumo antes de los 16 años

Sigue creciendo el consumo de drogas entre la población juvenil de España, sin que nadie lo impida. Apenas un 4% de las personas drogodependientes ha iniciado estudios universitarios, mientras que el 40% sólo tienen estudios primarios

MADRID. Varón, de entre 32 y 36 años, enfermo, con estudios primarios y en paro es el perfil del drogodependiente en España, según la Unión de Asociaciones y Entidades de Atención al Drogodependiente (UNAD) que, sin embargo, constata un progresivo cambio: la proporción de menores de 16 años en programas asistenciales ha aumentado, así como el número de mujeres.

Una cuestión sobre la que llamó la atención el presidente de UNAD, Luciano Poyato, quien asegura que el fenómeno de las drogodependencias está en permanente cambio y sigue siendo «uno de los principales problemas de la salud pública» de España. Poyato se refirió a estos cambios y resaltó el incremento de mujeres drogodependientes, que en menos de diez años ha pasado de un 11 por ciento a un 36. En lo que se refiere a la edad, el informe considera «relevante» que el 3,8 por ciento de los adictos a las drogas tiene menos de 16 años, de manera que este fenómeno «está presente ya en todas las edades».

El estudio constata que la edad de inicio de consumo de drogas se sitúa entre los 16 y los 25 años, pero casi tres de cada diez personas drogodependientes se iniciaron antes de los 16 años.

En cuanto al consumo, no hay novedades. Todas las personas atendidas son policonsumidores, aunque el 24 por ciento prefiere principalmente heroína, otro 20 por ciento una mezcla de heroína y cocaína y el 13 por ciento cocaína. El consumo de cannabis y de drogas de síntesis se reduce a un 5 y un 3 por ciento, respectivamente. No obstante, según Poyato, «se aprecia la llegada a los centros asistenciales de jóvenes que consumen drogas de síntesis», algo que hasta hoy no ocurría. Respecto a la salud, el 65 por ciento no tiene patologías diagnosticadas y del resto hay un 31 por ciento con hepatitis C, un 15 con la B y la A, un 28 con el VIH-sida y un 21 por ciento sufre un trastorno mental psiquiátrico grave.

Exclusión y educación

El nivel de estudios pone de relieve la relación existente entre drogodependencia y exclusión social. No en vano, el 13 por ciento no tiene estudios, el 39 sólo ha cursado Primaria y tan sólo un 4 por ciento ha iniciado estudios universitarios. Cuestión que se percibe también en el aspecto laboral, ya que sólo dos de cada diez drogodependientes trabajan. Respecto al uso de la marihuana con fines teraupétuticos, Poyato señaló que «no va a disparar el consumo de esta sustancia» ni «tiene nada que ver con la problemática de la situación de los jóvenes españoles».

Los consumidores estadounidenses gastan en drogas 65.800 millones de dólares en un año


¡Cuántas tareas humanitarias se podrían hacer con tanto dinero! El combate del hambre y de las epidemias en el mundo, sería mucho más fácil. Por otro lado, la lucha contra la droga debe realizarse en los tres frentes: productores, comerciantes y consumidores.


El Universal online

De acuerdo con cifras de la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas de la Casa Blanca, los consumidores estadounidenses llegan a gastar en drogas hasta 65 mil 800 millones de dólares en un año.

Y pese a las acciones para evitar el tráfico de estupefacientes hacia Estados Unidos, al menos 352 toneladas métricas de cocaína ingresan anualmente.

En 2000, los estadounidenses gastaron un estimado de 36 mil millones de dólares en cocaína; 11 mil millones en mariguana; 10 mil millones en heroína; 5 mil 400 millones en metanfetaminas y 2 mil 400 millones de dólares en otras sustancias ilegales, precisó.

Además, el Centro Nacional de Inteligencia contra las Drogas consideró que la cocaína es la "mayor amenaza" en Estados Unidos, por su "alta demanda y disponibilidad", y que su distribución se está ampliando a nuevos mercados dentro del país.

Aceptó que la cocaína que se consume en la Unión Americana proviene de Sudamérica, y que sólo en 2002, la producción se estimó en 550 toneladas métricas, de las cuales, 352 toneladas con "calidad de exportación" estuvo disponible en EU.

Según las autoridades, cerca de 75 por ciento de la coca se cultiva en Colombia y que organizaciones del tráfico de drogas de ese país son las principales responsables de la producción, transporte y distribución.

De la cocaína que entra a Estados Unidos, 72 por ciento pasa por el corredor Centroamérica-México; 27 por ciento por el Caribe y 1 por ciento llega directamente de Sudamérica, explicó dicha Oficina.

Errores en la cifra oficial de muertos por VIH en Sudáfrica

Ya informábamos de la muerte por sida en Sudáfrica del hijo de Nelson Mandela. Al parecer, las muertes por sida allí son muchas más que las declaradas.

El Mundo 12-2-05

El coste de la epidemia de sida en Sudáfrica podría ser mucho mayor de lo que trasciende a través de la información oficial. Un editorial que publica hoy 'The Lancet' saca a la luz los errores que se producen a la hora de contabilizar la infección por el VIH como causa de muerte en la población de este país debido al estigma social asociado a la enfermedad. Un estudio llevado a cabo recientemente para corregir este desfase concluye que el número de muertes atribuidas a la pandemia podría ser hasta tres veces mayor al que reconocen las estadísticas del gobierno sudafricano, cuyos datos proceden de los certificados de defunción.

Hasta un 80% de los fallecimientos entre varones y un 70% entre las mujeres no aparecen asociados al sida y se computan como debidos a la tuberculosis o a infecciones del tracto respiratorio. Los tabúes que rodean al sida en este país favorecen que gran parte de los afectados no revele que la causas real de su enfermedad o de la muerte de sus allegados es la infección y conduce a muchos médicos a plasmar otros diagnósticos menos polémicos en los certificaciones de defunción. "El Gobierno sudafricano debe enfrentarse a la verdad sobre la mortalidad del VIH", sentencia el editorialista de 'The Lancet'. Un ejemplo reciente fue la revelación pública de Nelson Mandela de que la causa de la muerte de su hijo, Makgatho, de 54 años, fallecido unas horas antes, había sido la temible enfermedad. Para la revista se necesitan muchas más declaraciones de este tipo, por parte de personajes públicos, para acabar con el estigma social que rodea a esta dolencia en un país donde más de cinco millones de sus habitantes son portadores del virus.

domingo, 13 de febrero de 2005

«La inmadurez lleva a las drogas, el sexo y el fracaso escolar»

En opinión del presidente de AFA, José Ignacio Pérez Argüelles, «el bajo nivel de formación de los padres y adolescentes en Baleares y el alto índice de integración en el mundo laboral de los cabezas de familia, se refleja en los comportamientos poco maduros de muchos adolescentes, que encabezan los ránkings nacionales en abandono de estudios, consumo de alcohol y otras drogas, o en el inicio de las relaciones sexuales más tempranas».

Pérez Argüelles señala que «cuando aún no existe la madurez emocional necesaria para poner en marcha una adecuada prevención, nuestros jóvenes inician ya relaciones sexuales». Baleares «destaca por el número de familias disfuncionales, es decir uniparentales o con conductas promiscuas, con una seria falta de diálogo entre padres e hijos».Estas situaciones generan carencias afectivas en los adolescentes que los impulsan a las relaciones sexuales». Pérez Argüelles recuerda que «el apoyo familiar permite crear un ambiente de seguridad que facilita a la adolescente asumir su futuro rol de madre. Muy especial es la relación con su propia madre, que deberá ayudar a su hija sin invadir sus funciones para que alcance la independencia».

AFA pide a las instituciones que apliquen fórmulas para que «las madres adolescentes no se vean obligadas a abandonar sus estudios y puedan proseguirlos en el futuro, evitando que pierdan oportunidades y sufran un rechazo por su nueva situación». Una política efectiva «lograría romper con la cadena de embarazos adolescentes que se transmite de padres a hijos», concluye Pérez Argüelles.

miércoles, 9 de febrero de 2005

Un estudio corrobora la utilidad de la Targa en gestantes VIH+



Los resultados de una investigación realizada por un equipo de la Universidad de Maryland, en Baltimore, Estados Unidos, que ha evaluado la tendencia y los factores de riesgo de la transmisión del VIH en el útero y durante el parto en niños nacidos entre 1990 y 2000, demuestran la seguridad y utilidad de la terapia antirretroviral de gran actividad (Targa) en las mujeres embarazadas, debido a la reducción de la transmisión vertical.

Los resultados que se publican en el último número de The Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes demuestran que de 1.709 niños nacidos durante el periodo comprendido entre 1990-2000, un total de 166 (9,7 por ciento) adquirieron infección por VIH. El 34 por ciento de los niños presumiblemente habrían adquirido la infección en el útero porque tuvieron su primer resultado positivo al VIH a los siete días de edad o antes. Además, el 66 por ciento se habrían infectado durante el parto, puesto que habían obtenido un resultado negativo a los siete días de edad o antes, y un resultado positivo después de los siete días de edad.

Los investigadores consideran que, aunque la transmisión vertical del VIH se ha reducido de forma significativa en el tiempo, los pocos niños que se infectan parece que adquieren el VIH en el útero. También se ha verificado que tener una carga viral alta incrementaba el riesgo de ambas formas de infección (uterina y durante el parto), mientras que el tratamiento antirretroviral durante el embarazo y en el momento del parto reducía el riesgo de ambas vías de transmisión.

Diagnóstico precoz
También encontraron una asociación entre parto prematuro y transmisión durante el parto, lo que sugiere que los niños prematuros son más susceptibles a adquirir la infección por VIH durante el nacimiento. "Los datos sugieren que la infección por el VIH debe ser identificada antes del embarazo o muy al principio, y tratada con terapia antirretroviral de gran actividad", concluyen los autores.

Estos hallazgos ponen de relieve la importancia del diagnóstico temprano del VIH en la mujer embarazada y apoyan el uso de la Targa durante la gestación para prevenir la transmisión vertical del VIH.
http://www.diariomedico.com/edicion/noticia/0,2458,592031,00.html

martes, 8 de febrero de 2005

Toma precauciones

Preocupa a todos el creciente número de adolescentes que descubren tener un hijo creciendo en su vientre. En números redondos, en diez años se ha duplicado la cifra, a pesar de que se conocen más trucos para evitarlo.

Cuando se está en la boca del tigre, es inútil tomar precauciones (proverbio hindú).

Llaman a estos embarazos no deseados, como si la fertilización en la especie humana se produjera sin querer, por polinización, como las plantas. También se parte de otro prejuicio, como es el que un embarazo es una enfermedad, y las mujeres sólo deben desear ser madres a una edad que goce del reconocimiento de Mª Teresa Campos, por citar un gurú con influencia.

Ah, y por supuesto, nadie intenta explicar el por qué, en estos diez años, ha descendido en cinco años la edad promedio en que los jóvenes se inician en la relación sexual. Tampoco nadie explica por qué aumenta sin cesar en decenas y decenas los crímenes y abusos en el hogar. Son cosas sobre las que nadie se debe preguntar, no sea que las respuestas salpiquen. Y en caso de ser preguntadas, lo adecuado es responder: calla niño.

Pero dejando un lado estas cuestiones iniciales, deseo centrarme en la campaña que el Ministerio de Sanidad ha lanzado con el deseo de reducir estos números de embarazos entre adolescentes.

El actor del spot televisivo es Resines, si, el de siempre, el de más de la mitad de las películas españolas de las dos últimas décadas. Antonio Banderas también se llevará su tajo: no trabajan gratis, son profesionales. Seguro que si ambos fueran preguntados, ellos dirían que no tienen nada que ver con las causas, ni ellos ni sus películas, en el aumento del desenfreno que nos llevan a estos problemas sociales.

Pues ahora Resines, aconseja; y como padre preocupado y negociador, reconoce a su hijo que salir por la noche es natural, que..., pero! toma precauciones!

¿Qué deduce un joven al ver este anuncio?, eso es lo realmente importante. Bombardeados como han sido los jóvenes por propaganda comercial e institucional sobre las bondades del preservativo, es fácil responder a la pregunta. Por cierto, a la par que comenzaron las campañas de condones, comenzaron a crecer los embarazos entre adolescentes y el aumento de enfermedades de transmisión sexual. ¿Será una casualidad?

La Ministra y Resines, -que tan bien hace su papel, que aconseja también en entrevistas, - afirman que cada uno tome las precauciones que se le ocurran. ¿Y cuáles se les ha ofrecido?. ¿Acaso se le ha ofrecido y enseñado el autodominio?, ¿algún Ministerio de asuntos sociales le ha advertido de todos los peligros de la noche?. ¿Es libre hoy por hoy un adolescente, con tanto poder mediático, para que razone por sí mismo? ¿Algún joven deducirá que una buena toma de precauciones será no beber en exceso o no quedarse a solas con un chico?

Me temo que no, que esas cosas no son deducidas por la inmensa mayoría de los que verán los anuncios. Y como tantas otras veces, se trata de hacer, un poquito más a escondidas, campañas pro-condón.

Voy a plantear una serie de circunstancias y proponer una serie de toma de precauciones para que sean analizadas por el lector y descubra así el absurdo de unas y de otras.

Un padre podría aconsejar a su hijo antes de unos exámenes:

  • Toma precauciones, usa chuletas, pero no suspendas.

  • Ese mismo padre, pensando en su esposa, pensará:

  • Me pondrá los cuernos, pero tomará precauciones, es responsable.

  • A su otro hijo, le dirá:

  • Como seguramente consumas droga, llévate esta jeringuilla estéril.

  • quizá esto otro:

  • Puede que haya una pelea en la discoteca, toma precauciones y llévate esta navaja.

  • Y a su hija:

  • Ya tienes una edad en que podrías quedar embarazada, necesitas colocarte un DIU.

  • ¿Que maltratan a las mujeres?

  • Que se protejan aprendiendo kárate.

  • ¿Que hay mucho racismo?

  • La culpa la tienen las autoridades que permiten la inmigración; si la cortas, previenes el racismo.


Ésta, concretada en diversas circunstancias, es la lógica de toma precauciones que nos quieren enseñar.

A lo indicado, podríamos añadir el falso concepto que se tiene de prevención. Es decir, con facilidad, los que verán los anuncios preparados por la Ministra, confunden los términos prevención y protección. Seguirán creyendo que los preservativos protegen de embarazos, o de cualquier enfermedad de transmisión sexual, cuando la realidad es que NO eliminan el riesgo, como repetidas veces lo ha indicado la Organización Mundial de la Salud.

Hay que afirmar que el impermeable protege de la lluvia, pero se puede mojar uno también. Las botas de agua previenen de mojarse los pies, pero si uno anda siempre entre charcos..., lo más fácil es que a pesar de todo se moje. Un abrigo previene de la congelación, si, pero muchos se han congelado con abrigo. Los guantes previenen de mojarse las manos, pero aun así, se mojan. Los cirujanos encuentran con frecuencia, restos de sangre dentro de sus guantes de látex después de haber intervenido quirúrgicamente a alguien, ¿cómo así?

Hay que reconocer, después de tanta evidencia, que debe haber algún trasfondo más para no apearse del burro, para no renunciar a las conductas "relajadas" que conducen a los embarazos de adolescentes o demás problemas de enfermedades de transmisión sexual, como el sida.

Ante tanta evidencia, si se hubiera tratado del uso del tabaco, para prevenir casos de crecientes cánceres de pulmón, nadie habría pensado en difundir el filtro para cualquier cigarrillo, sino cortar por lo sano: no fumar.

¿Por qué con estos otros problemas no se reacciona igual? La respuesta es, porque no se quiere cambiar de modo de vida.

Llevamos cuatro décadas en las que las sociedades que se autodenominan civilizadas han ido dejando caer pilares importantes, creyendo que hacerlo así suponía avanzar en libertad.

  • Así, se ha permitido la pornografía, hasta el punto de llamarse arte;

  • Se ha permitido y se alaban las relaciones extramaritales;

  • Se permite y fomenta la prostitución;

  • Se legaliza y facilita el divorcio;

  • La homosexualidad es considerada una opción sexual;

  • La pederastia ya no hay quien la frene, y será el próximo pilar en caer oficialmente;

  • Y llegaremos al incesto y a la zoofilia, y seguirán haciéndonos creer que son conquistas sociales, márgenes más amplios de libertad.

La Ministra de Sanidad quiere pescar en este río tan turbio, quiere solucionar problemas, cuando ella y sus compañeros de partido han contribuido y contribuyen a crearlos. No puede ser. No son ellos quienes deben, ni pueden resolverlos.

Para finalizar, vamos a fijarnos en lo que se ha estudiado científicamente, sobre los resultados de estas campañas, que presuntamente quieren evitar ciertos males.

En el BMJ 324,1426, 2002, se realiza una amplia revisión sistemática para evaluar la eficacia de las estrategias orientadas a retrasar la actividad sexual en los adolescentes, mejorar en ellos el uso de los métodos anticonceptivos y reducir la incidencia de embarazos no deseados.

Con este objetivo los autores revisan 26 estudios amplios, recogidos en 22 publicaciones y otros no publicados, lo que garantiza la objetividad del trabajo. En la evaluación de los datos se constata que estas campañas no consiguen retrasar la iniciación de las actividades sexuales entre los adolescentes, tanto chicos como chicas; tampoco inducen a un mejor uso de los medios anticonceptivos, y finalmente no reducen los índices de embarazos entre las adolescentes. Por supuesto, que en esta revisión se concretan en cifras las anteriores afirmaciones. Incluso, como consecuencia de alguno de estos programas de educación sexual de los adolescentes, se ha constado un incremento en el número de embarazos de las compañeras de adolescentes varones participantes en ellos.

Los autores concluyen que las estrategias utilizadas hasta ahora para prevenir las complicaciones derivadas de las relaciones sexuales de los adolescentes no han sido eficaces, pues no han conseguido retardar el inicio de las relaciones sexuales, tampoco han mejorado la utilización de los métodos anticonceptivos y no han logrado reducir el número de embarazos en las adolescentes jóvenes.


Pedro Pérez Cárdenas

Comité Independiente Antisida

Prevenir el Sida


Todos hemos oído aquello de que prevenir es mejor que curar, pues en el caso del SIDA, prevenir no es simplemente mejor que curar: es la única cura.

Para el caso de una enfermedad mortal y no curable, es necesario prevenir con total seguridad, ya que no vale una prevención parcial para esta enfermedad mortal y no curable.

Desde el punto de vista epidemiológico, la prevención más eficaz es cuando se aborda en los primeros estadios, más que en los últimos a través de condones y jeringuillas estériles.

Por lo tanto conviene actuar en "el proceso de producción de la enfermedad", luchando para que no crezcan las prácticas de riesgo, y los grupos de riesgo.

Si los grupos de alto riesgo no disminuyen y no varían su conducta, nadie puede asegurar que la enfermedad será erradicada y que la difusión del SIDA disminuya, ya que mientras persistan los comportamientos que favorecen la transmisión, habrá un aumento de los infectados y un crecimiento de la enfermedad.

En las líneas anteriores se deja expuesto un concepto claro: la prevención primaria.

Esa es la prevención realmente eficaz.

Cualquier médico, tratándose de otras enfermedades, aconseja a sus pacientes realizar una prevención primaria.

Si alguien tiene una úlcera de estómago, le dirá que no tome comidas fuertes, para que no sea necesario después aplicar medicinas para que el estómago soporte aquella comida.

Si alguien es proclive a contraer faringitis, el médico le dirá que no debe fumar o exponerse a respirar aire frío, o ¿acaso hay sprays protectores de la faringe, para que así el paciente pueda realizar cualquier imprudencia con menos riesgo? Si a un paciente le afecta mucho el tabaco para sus bronquios, el médico le aconsejará que deje de fumar o al menos reduzca mucho el número de cigarrillos. Todos estos consejos forman parte, o son consecuencia, de la aplicación de la prevención primaria, es decir, se actúa en el primer proceso de riesgo de contraer la enfermedad.

Esta es pues la auténtica prevención, las prevenciones posteriores ya hemos visto todos los defectos que poseen.

Se hace necesario un gran esfuerzo de reflexión a nivel internacional que revalúe las causas profundas de esta patología social que es la drogadicción, así como redefinir el papel que la sexualidad ocupa en la realización del ser humano.

Una sexualidad indiscriminada, a cualquier precio, sin puntos de referencia, desajustada de otras facetas básicas de la persona, convierte al hombre en animal inferior con una existencia patológica.

Con el SIDA no nos encontramos sólo un problema estrictamente sanitario, como querrían algunos, también es un problema ético.

En este caso, es "La consecuencia de un abuso práctico de la sexualidad en modalidades incorrectas de frecuencia y lugar, y en sus combinaciones con circunstancias de drogadicción o promiscuidad".

Pero el capítulo de la prevención no es sencillo, pues se trata de una enfermedad del comportamiento. Además de la investigación, las otras soluciones al SIDA deben ya venir de mano de la educación sanitaria, de la educación sexual, y de la transmisión de una serie de valores humanos como la responsabilidad personal que motive a las personas al rechazo de drogas y de otras conductas de riesgo.

Y la mejor forma de prevenir, de educar comportamientos, es comenzar por llamar a las cosas por su nombre, por decir las cosas claras, sin dobles interpretaciones, aunque nos ganemos los abucheos de muchos que no quieren oírlo.

De George Orwell es la frase de: "Hemos caído tan bajo, que atreverse a proclamar lo obvio se ha convertido en el deber primordial de todo hombre inteligente".

Imaginamos la sociedad dentro de 50 años como lo que es ahora respecto a otras epidemias que como el cólera, tifus, etc. diezmaba las poblaciones, y fueron vencidas. Esas epidemias fueron vencidas gracias a la investigación pero sobre todo gracias a la limpieza. Cuando rectifiquemos un tanto los actuales hábitos peligrosos respecto al SIDA, y la investigación avance, habremos ganado al SIDA. Pero si no lo hacemos y el virus VIH se revela como infalible ante cualquier persecución, pues gracias a su mutabilidad supera todas las barreras, entonces estamos perdidos. La revolución sexual ocurrida en las últimas décadas ha llevado a un cambio de planteamientos y perspectivas de muchos expertos, sobre todo, si estos no tienen hijos. Conductas que han llegado a ser aceptadas por algunos adultos en privado, son propugnadas ahora para los niños. Quienes actúan de esta manera deberían darse al menos cuenta que lleva tiempo hacer de un niño un adulto; y que los hábitos que no tienen obvias consecuencias trágicas para los adultos, suelen ser malentendidas y llevadas a la práctica más irresponsablemente aún por jóvenes inmaduros.

En las campañas sobre el SIDA no suele tenerse en cuenta que para apagar el fuego, no hay que añadir más fuego, sino sacar la leña, ese es el único camino. Se cuenta que una banda municipal tenia organizado amenizar las fiestas de la localidad tocando en ronda por la calles una serie de canciones de su repertorio.

Pero, he aquí, que cuando ya están acabando de tocar el repertorio, mientras iban en marcha por las calles de la ciudad, se dan cuenta que aún quedan bastantes calles por recorrer.

El director de la banda, alarmado, pregunta al concejal de fiestas qué hacer. A lo que el concejal, sin dudarlo, dice: ¿que van a hacer?, pues volver a comenzar el repertorio, pero esta vez, con más bombo.

Así ocurre con las campañas del condón de las que este último verano hemos tenido que sufrir: no saben otra música que la condonmanía.

Recomendar el condón, y no la responsabilidad y el rechazo de comportamientos peligrosos, es igual de estúpido que un consejo que a veces se ha visto escrito contra el racismo. A los grupos xenófobos no se les ocurre otra cosa para evitar disturbios o problemas racistas, que pintar en las calles la siguiente leyenda: "!negro¡ , ayúdanos a combatir el racismo: vuélvete a tu país". Con esta frase, una persona que no analice bien el problema, pensará que tienen razón: si no hay inmigrantes negros no hay racismo. Pero quien tenga dos dedos de frente se dará cuenta de que aunque esa medida fuera viable, ¿estaría resuelto ya el odio interior que sienten hacia las personas de color?. ¿Se está atajando la raíz del problema?

Pues esa es la lógica que utilizan también los apologistas del condón. ¿Se está resolviendo el desorden con que muchas personas tratan su cuerpo? Si ese lema contra el racismo se les ocurre a los racistas, ¿por qué se les ocurre a otros la solución del condón para el SIDA?.

Una campaña del Ministerio de Sanidad señala que "Todos somos iguales ante el SIDA". Al primero que habría que convencer de esto es al virus VIH que sigue comportándose de un modo discriminatorio.

Sigue atacando principalmente a drogodependientes. Es verdad que la prevención del SIDA afecta a todos; pero también es verdad que a diferencia de la gripe, si se evitan ciertas conductas, el riesgo desaparece.

Nuestra capacidad de reflexión no es atacado -que se sepa- por el virus del SIDA, el VIH. Por lo tanto, los ciudadanos seguimos preguntándonos como no se para esto.

No podemos encogernos de hombros como quien lo hace ante problemas del paro, de los accidentes de carretera, o del terrorismo.

Estamos obligados a reflexionar para no dar a nuestra amiga reincidente en la droga quinientas pesetas para una nueva dosis.

Reflexionamos para denunciar a las autoridades penitenciarias que no cuidan del interno y éste se convierte en drogodependiente en la propia cárcel.

Reflexionamos para reconocer que la incidencia del SIDA en España no desciende apenas, contrariamente a lo que dice Sanidad, pues fueron 6.113 casos en 1997, (datos de la U.E. a 1-4-98), y que crece la cifra de incidencia de seropositivos, de la cual no nos informan. Lamentamos que en la Rosilla (Madrid), la policía pueda ser linchada por preguntar demasiado a un “camello”.

Hay cosas que deben cambiar. Este barco de la sociedad en el que estamos todos, está haciendo agua, y con tiritas se quieren taponar. Cada vez se llena más de agua, más difícil será achicarla, y más riesgo de hundimiento para personas inocentes.



Proponemos:

- Más investigación de medicamentos y vacunas;

- Más ayudas a enfermos para que ingresen en centros asistenciales, y no para que se droguen o para drogarles;

- Más educar las costumbres del pueblo;

- Más represión del tráfico y consumo de droga;

- Menos corrupción de costumbres;

- Menos permisividad con la prostitución y el consumo de droga;

- Menos altas voluntarias de estos enfermos en hospitales;

- Menos discriminación de los enfermos o portadores;

- Menos hipocresía del que no tolera que se fume tabaco y sí tolera que se droguen.


Todas estas medidas costarán su aplicación, no son populares, pero son necesarias.

¿Quién le pone el cascabel al gato? ¿Los jueces?, ¿los políticos?, ¿la policía?, ¿los médicos?

Nadie se atreve, y en esta espera, el gato ha crecido, y ya se ha hecho un tigre.



Pedro Pérez Cárdenas

Presidente: Comité Independiente Anti-sida


Gira de conferencias sobre el SIDA en Buenos Aires, otras ciudades y provincias

Luego de acudir al Comité Independiente Anti-Sida de España, al saber de la calidad de sus exposiciones por divulgar lo que es el SIDA y su auténtica prevención, estamos organizando para el mes de Agosto una gira de conferencias en Buenos Aires y distintas ciudades del interior. La misma la estamos estableciendo con la inestimable ayuda del Dr. Atilio Álvarez, Defensor Público de Menores, Profesor universitario y Director de www.infanciayjuventud.com, Revista en la red. Sida y Niñez será su temario.

Por el Comité Independiente Anti-Sida disertará el Licenciado en Ciencias Químicas y Dr. en Psicopedagogía, Pedro Pérez Cárdenas y un pequeño grupo de conferenciantes.

Por Chicos Perdidos daremos charlas para el buen uso de la computadora en la casa, los peligros de la red, como comportarse en un Chat, cómo evitar ingresar en páginas sucias, como prevenir delitos informáticos y abusos deshonestos a jóvenes y chicos desde la Internet a lo físico.

Debemos tener especialmente en cuenta que los chicos y jóvenes -nuestros hijos y nuestro futuro- merecen no ser engañados por campañas gubernamentales, orquestadas por vendepatrias al servicio de la ONU y otros Organismos nefastos. De todos es sabido que esas campañas pisotean valores morales y espirituales, haciendo un daño gravísimo e irreparable a nuestros chicos. Por ello estamos dispuestos a prevenirlos en lugar de sepultarlos prematuramente. Con la ayuda de Dios y con nuestras fuerzas para hacer lo que muchos no se atreven a decir.

Las mismas charlas las organizaremos en actos públicos -en salones de conferencias- como también de manera individual y que oportunamente publicaremos en este espacio como anunciaremos en futuros Boletines.

Es por ello que quienes estén interesados se comuniquen con nosotros para estar debidamente informados sobre las fechas y horarios, tanto en Buenos Aires como en otras ciudades y provincias.

Se entregarán certificados.

Queda la pregunta dirigida a todos: ¿Quién quiere tener la suerte de escuchar a estos estupendos conferenciantes? Falta bastante para llegar al mes de Agosto, pero queremos adelantarles esta gira en lugar de estar al límite y causar inconvenientes de organización.

Quienes deseen concertar, tanto una charla o una conferencia, sea en colegios -primarios o secundarios-, en universidades, en asociaciones juveniles, fundaciones, gente de Justicia, Iglesia y Familias, pueden escribirnos a los siguientes correos:

info@chicosperdidos.org.ar o infanciayjuventud@yahoo.com.ar.

viernes, 4 de febrero de 2005

Obispos, castidad, condones y salud pública

Una vez pasado el revuelo provocado por lo que, a mi juicio, es una cadena de silencios y malentendidos, me parece oportuno, como profesor de epidemiología y salud pública, ofrecer un resumen de la información epidemiológica científicamente válida sobre la prevención de la transmisión sexual del sida.

Para que las intervenciones de prevención se consideren válidas en salud pública han de estar respaldadas por los estudios epidemiológicos más rigurosos desde el punto de vista científico. ¿Qué dice la epidemiología sobre la prevención de la transmisión sexual del sida? En primer lugar que es evidente, y así se subraya en la literatura especializada, que nunca hubiese ocurrido una pandemia mundial de sida de no existir personas con multiplicidad de parejas sexuales.

En segundo lugar hay algo que ha estado en el foco de la polémica: ¿cuál es la efectividad del condón? La mejor estimación epidemiológica del riesgo de adquirir la infección con el virus del sida cuando siempre se usa un condón es de 1,14 contagios por cada 100 personas expuestas a una pareja infectada durante un año. En cambio, cuando nunca se usa el condón este riesgo se estima de 5,75 contagios por cada 100 personas expuestas durante un año. De aquí se deduce que la reducción del riesgo que proporciona el condón es de aproximadamente un 80% (en términos relativos). Para hacer esta estimación, los autores del estudio revisaron 4.709 referencias de la bibliografía científica y seleccionaron los estudios que permitían hacer esta comparación válidamente. Puede comprobarse que los riesgos absolutos no son muy altos, es decir, hace falta exponerse mucho para contraer el sida. En cambio, otras enfermedades de transmisión sexual son bastante más contagiosas y en muchas no hay datos suficientes para estimar si el condón es efectivo. Para el sida está claro que el preservativo reduce el riesgo, pero no es 100% eficaz. Además, en la vida real, está comprobado que los condones no se usan siempre y muchas veces se usan mal. Todo esto conduce a una confianza excesiva, a una falsa sensación de seguridad y a un comportamiento sexual más arriesgado, confiando en que el condón protegerá.

Esto no son especulaciones, ni consideraciones teóricas faltas de "realismo", pues también la evidencia epidemiológica demuestra que sólo se ha conseguido reducir sustancialmente la epidemia de sida en aquellas poblaciones (Uganda, Tailandia) donde no se ha puesto la confianza exclusivamente en el reparto de preservativos, sino que se ha priorizado la reducción del número de parejas, evitar ir a prostíbulos, fomentar la monogamia y estimular a los jóvenes a abstenerse (castidad). También se han repartido condones en esos países, pero ni más ni menos que en otros sitios. La diferencia está en que sólo cuando se insiste en abstinencia y en fidelidad se logran resultados palpables. Es decir, sin abstinencia y fidelidad, de poco sirve el condón.

Resulta interesante frente a esta polémica comprobar que dónde se ha dado importancia a la colaboración de las organizaciones comunitarias, muchas de ellas religiosas (de diversas confesiones), para promover la abstinencia y la fidelidad, es donde la prevención ha tenido más éxito.

El importante consenso de Lancet publicado en noviembre 2004 se apoya en la evidencia científica para promover la estrategia ABC: Abstinencia, Fidelidad -Be faithful- y Condón, por este orden. No hace falta saber inglés de Oxford para traducir la siguiente frase del consenso "for those who have not started sexual activity the first priority should be to encourage abstinence or delay of sexual onset" (para quienes no han tenido relaciones sexuales, la primera prioridad debe ser animarles a la abstinencia o retraso del inicio de relaciones sexuales). Esta es la "A" del ABC y el mejor medio de prevenir el sida. Para el ministerio de sanidad español la "A" pasó absolutamente desapercibida. Lo mismo pasó con la "B": "when targeting sexually active adults, the first priority should be to promote mutual fidelity with an uninfected partner" (al dirigirse a adultos sexualmente activos la primera prioridad debe ser promover la fidelidad mutua con una pareja no infectada). Estas dos prioridades coinciden con lo que la Iglesia católica predica desde hace 20 siglos con el nombre de castidad. No hay conflicto, lo que hay es sinergia. Así, el consenso incluye una referencia positiva explícita a las organizaciones religiosas.

En este país, sin embargo no vimos nada de la "A" ni de la "B" en los medios de comunicación hasta el encuentro de la ministra con Martínez Camino, representante de los obispos, cuando el consenso ya hacía casi 2 meses que se había publicado. Pero entonces esto apareció tergiversado, oculto bajo una cortina de humo, que sólo los más ingenuos creerían. La cortina de humo era que algunos interpretaron las palabras de Martínez Camino como si la iglesia hubiese cambiado de postura.

La Iglesia no ha cambiado en esto, ni, por tanto, ha rectificado después. Siempre ha pensado que usar preservativos es inmoral. Además, desde el punto de vista científico, cualquier estrategia basada únicamente o prioritariamente en el preservativo es contraproducente, como hemos visto. Pero el preservativo, desde el punto de vista técnico, también tiene su lugar, como dijo acertadamente el portavoz episcopal. En nuestro libro de la asignatura de Salud Pública que usan los estudiantes de 6º de Medicina en varias facultades incluimos hace 3 años una consideración pensando también en la moral católica: (a las) personas que llevan establemente un tipo de vida peligroso, del que no parece fácil apartarlas (prostitutas, homosexuales promiscuos, usuarios de drogas, etc.), se les debe disuadir de su comportamiento. Si no se consigue disuadirlas se debe tener en cuenta que el uso del preservativo no añade ninguna malicia moral a su comportamiento, y se les puede por tanto instruir sobre la reducción de riesgo que ofrece el preservativo correctamente utilizado. Los canales de comunicación (exclusivamente la conversación personal) que se usen para dar este mensaje deben quedar reservados sólo a este tipo de personas y nunca deben ser lanzados a la población general, pues serían contraproducentes".

Un principio básico, que aparece en todos los libros de salud pública, es el de segmentar los mensajes de promoción de salud. No todos los destinatarios son iguales ni tienen la misma situación de riesgo. La población general no tiene el mismo riesgo que una prostituta o que quien comparte jeringuillas. Científicamente, basar la prevención poblacional sólo en el preservativo es, por tanto, un error. Hay un contexto, muy específico donde sería legítimo, a falta de aceptación de otras conductas más seguras, pero sólo para reducir el riesgo, porque nunca puede eliminarlo. Así lo dice también el consenso de Lancet. Esta es la "C".

Si las acciones de salud pública no se apoyan en la epidemiología van al fracaso. Ningún experto en salud pública dejaría de ver un fracaso catastrófico en el hecho de que los abortos (según datos del Ministerio) hayan crecido desde 47.832 a 79.788 en 10 años (1994-2003). Este indicador denuncia que la salud reproductiva está fallando. Lo corrobora el dato de que la sífilis ha aumentado más de un 30%. Nunca se habían repartido tantos preservativos (y píldoras del día después) en este país y nunca se han contabilizado tantos fracasos. ¿no será porque sistemáticamente se silencian la "A" y la "B"? Sin prentender juzgarles, y dejando claro que creo que están llenos de buenas intenciones, se comprende que a nuestros gobernantes les cueste mucho hablar de fidelidad, abstinencia, castidad o monogamia. No es su entorno ideológico y su "inercia" va en otro sentido. Pero la prioridad no debería ser la ideología ni la inercia, sino la salud de la población, basándose en las evidencias científicamente más rigurosas.

Autor: Miguel Ángel Martínez-González
Director del departamento de Salud Pública
Universidad de Navarra
Fecha: 2 y 3 de febrero de 2005
Publicado en: La Estafeta de Navarra

© 2005 Universidad de Navarra
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Francia lanzará una gran campaña para alerar a los jóvenes sobre los peligros del cannabis

PARIS 2 (Del corresponsal de EUROPA PRESS Javier Gómez Muñoz)

El Ministerio de Sanidad francés prepara una campaña para concienciar a los jóvenes franceses de los peligros que conlleva fumar cannabis. "Muchos estudios demuestran que este producto es tóxico en el plano neuropsíquico y nuestro país es el que tiene un consumo más elevado" explica el ministro de Sanidad Philippe Douste-Blazy.

Francia se sitúa como uno de los países cuyos adolescentes fuman hachís con más asiduidad. De los 850.000 jóvenes que lo fuman regularmente 450 lo hacen todos los días. La alerta saltó entre los expertos al comprobar que la cifra de nuevos fumadores no se mantiene estable sino que crece y la cantidad de droga también aumenta entre los que ya fumaban.

"Es un problema grave de salud pública para los jóvenes y es conveniente ser transparentes con los riesgos que se corren" opina Douste-Blazy en una entrevista publicada por el diario ´Le Figaro´.

Dos de cada tres chicos (66%) y una de cada dos niñas (52%) han probado el cannabis y se ha triplicado el número de chicos y chicas que lo fuman más de diez veces al año.

La campaña publicitaria la primera de Europa a esta escala según el ministerio galo pretende alertar a los adolescentes sobre los problemas de atención motivación o memoria que implica fumar cannabis y sus consecuencias en el plano escolar deportivo o de relaciones con su entorno.

Los anuncios incluirán testimonios reales de ex consumidores de droga y el público al que se dirige la campaña es tanto el adolescente como sus padres.

Varón de 36 años, perfil del drogodependiente español

La Unión de Asociaciones y Entidades de Atención al Drogodependiente (UNAD) ha presentado un estudio sobre el perfil de las personas con problemas de drogodependencias. En España, el adicto es un varón de entre 32 y 36 años, enfermo, sin estudios y en paro.

Un 64 por ciento de los enfermos tratados en los diferentes centros de atención al drogodependiente son hombres. La cifra ha disminuido desde hace menos de una década, cuando el problema era mayoritariamente masculino (en torno al 89 por ciento eran hombres). Ahora, aunque la trayectoria sigue siendo la misma, se advierte una paulatina feminización, que dibuja un porcentaje elevado de mujeres (un 36 por ciento) que acude a los centros en busca de programas de ayuda.

Así lo refleja un estudio elaborado por las 271 entidades de la Unión de Asociaciones y Entidades de Atención al Drogodependiente (UNAD). El estudio se ha realizado mediante el análisis de 41.000 fichas de los 200.000 datos de drogodependientes atendidos.

Nuevas sustancias

Luciano Poyato, presidente de la UNAD, ha afirmado que el 3,8 por ciento (el doble que el año pasado) de los menores de 16 años que acuden a los distintos centros es consciente de su problema. Dice que "ellos se dan cuenta de la pérdida de sentido de sus vidas, de su escasa visión de futuro y de sus conflictos internos". En la mayoría de los casos, estos menores confiesan su coqueteo diario con diversas drogas, lo que los convierte en politoxicómanos, provocando el incremento de su adicción. El problema se ha complicado con la introducción de nuevas drogas de diseño cuyos efectos, y por tanto su posterior tratamiento, se desconocen. Poyato resalta además que estas sustancias son, en su mayoría, causantes de patología dual en un 21 por ciento de los drogodependientes, que manifiestan una dependencia directamente ligada a un trastorno psiquiátrico. Lo difícil está en saber si es el trastorno mental el que conduce a las drogas o si son éstas las que producen los problemas mentales.

En cuanto a las vías de consumo, más de la quinta parte sigue utilizando la jeringuilla, causa mayoritaria del contagio de VIH.

Por esto, el estudio solicita, según Poyato, un plan de acción conjunto de la UNAD y del Plan Nacional sobre Drogas para consolidar los recursos existenciales, reivindicar la atención a los drogodependientes (más de 90.ooo dependientes de metadona), analizar el creciente consumo juvenil de drogas y las sustancias introducidas por las nuevas generaciones. La UNAD cree fundamental concienciar a las autoridades sobre la necesidad de crear una conciencia global y un plan de reintegración social que apoye a los drogodependientes después de pasar por los programas de desintoxicación y los centros de día.