La campaña para promocionar el uso del preservativo por el Consejo de la Juventud de España lleva como eslogan “Condonéate, seducción redonda”.
domingo, 9 de octubre de 2011
El Consejo de la Juventud de España sigue en campaña sin enterarse
La campaña para promocionar el uso del preservativo por el Consejo de la Juventud de España lleva como eslogan “Condonéate, seducción redonda”.
miércoles, 25 de mayo de 2011
¿Condonízate? ¿El futuro de mi hijo depende de un condón?
Comite Independiente AntiSida
sábado, 5 de febrero de 2011
El sida y el preservativo II
Comite Independiente AntiSida
lunes, 31 de enero de 2011
EL SIDA Y EL PRESERVATIVO
viernes, 7 de enero de 2011
Sanidad persiste en su desastrosa postura ante el Sida, sin ver sus propias estadísticas
- El CJTM solicita a Sanidad un cambio de estrategia en la lucha contra el VIH
- Escrito presentado por el CJTM al Ministerio
- Respuesta del Ministerio de Sanidad al escrito del CJTM
- El CJTM solicita a Sanidad un cambio de estrategia en la lucha contra el VIH
- Escrito presentado por el CJTM al Ministerio
- Respuesta del Ministerio de Sanidad al escrito del CJTM
- Estadistica
martes, 30 de marzo de 2010
Religiones unidas contra el SIDA
Por primera vez, 40 líderes religiosos se comprometen a derrotar al VIH
DEN DOLDER, martes 30 de marzo de 2010 (ZENIT.org).- Ante una verdadera y propia pandemia que en los últimos treinta años ha matado a más de 25 millones de personas, representantes de varias religiones se han comprometido públicamente a “ejercitar un liderazgo más fuerte, más visible y concreto” en la lucha contra el SIDA.
Sucedió en Den Dolder (Países Bajos), donde -por primera vez en el mundo- cuarenta de los más importantes líderes cristianos, musulmanes, judíos, hinduistas y budistas se reunieron, el 22 y el 23 de marzo para debatir sobre el VIH/SIDA.
La Alianza ecuménica “Actuar juntos” y el organismo católico holandés para el desarrollo Cordaid organizaron el encuentro.
Entre los temas tratados en la cumbre, se encontraban las medidas de prevención y lucha contra la pandemia, las estrategias dirigidas a poder acabar con el estigma y la discriminación y, sobre todo, las maneras más oportunas para expresarse abiertamente sobre la enfermedad y sobre problemáticas sociales relacionadas con ella.
La cumbre ha representado además una oportunidad de debate y diálogo con enfermos de VIH y con especialistas comprometidos en la lucha contra el SIDA.
Desde que el Virus de Inmunodeficiencia Adquirida fue identificado por primera vez, hace treinta años, las disparidades de acceso al tratamiento de fármacos antirretrovirales han creado fuertes desigualdades.
La actual crisis económica está poniendo en peligro los progresos logrados hasta ahora, hasta el punto de que cada vez que dos personas inician el tratamiento farmacológico, otras cinco se infectan.
Los motivos incluyen obviamente también el miedo a ser aislados y condenados; un miedo que impide a las personas más vulnerables acceder a los servicios de prevención, control y tratamiento de la enfermedad.
El compromiso de los religiosos es entonces el de “trabajar juntos para acabar con el silencio”.
El Ministerio de Asuntos Exteriores holandés, la agencia de las Naciones Unidas ONUSIDA y el Consejo Ecuménico de las Iglesias han apoyado la iniciativa.
En representación de los católicos se encontraba en el encuentro monseñor John Onaiyekan, arzobispo de Abuya (Nigeria).
- Monsignor Onaiyekan, ¿Sobre qué han debatido durante estos dos días?
Monseñor Onaiyekan: Hemos sido invitados a intercambiar experiencias en la esperanza de encontrar los valores comunes sobre los que programar acciones concertadas.
Sobre todo, hemos reconocido que la religión debe verse como instrumento de compasión y cuidado por el que sufre, sin importar la causa del sufrimiento.
Nuestra tarea es la de ayudar a estas personas, especialmente a superar el estigma y la discriminación.
Una tarea posible hoy, dado que la mayor parte de las religiones ya no habla del SIDA como un castigo de Dios, sino sobre todo como una desgracia, o como una enfermedad que aflige especialmente a los pobres y a los inocentes.
Es el caso de los niños que nacen ya con el SIDA; de los cónyuges que no han hecho nada fuera de las relaciones matrimoniales; y finalmente de los que trabajan en las estructuras sanitarias y que corren grandes riesgos en el intento de ayudar a desconocidos.
- ¿Cuál es la nueva estrategia que ve junto a las organizaciones internacionales?
Monseñor Onaiyekan: Estas organizaciones internacionales empiezan a interesarse por primera vez en lo que hacemos las comunidades religiosas.
Antes de eso, se movían por su cuenta ignorando completamente todos nuestros esfuerzos, mientras que hoy están diciendo que quieren trabajar junto a nosotros.
Entre ambas partes intentaremos entender cómo se puede realizar esta alianza.
- ¿Hay ya ideas sobre cómo, en la práctica, se puede realizar esta colaboración?
Monseñor Onaiyekan: Tras esta cumbre será más fácil intercambiar las propias experiencias, tener contacto entre nosotros.
De todos modos se trata de organizaciones internacionales que trabajan también en el ámbito nacional. Por ejemplo -y es el caso de ONUSIDA-, tienen oficinas también en Nigeria.
Esto quiere decir que la coordinación será más inmediata y cada filial de estas organizaciones podrá relacionarse más fácilmente con los representantes religiosos locales, para identificar un apoyo específico, técnico y eventualmente económico.
En lo que se refiere a los acuerdos formales, en cambio, se deberá estudiar más cuidadosamente porque compete a la Santa Sede.
Lo que es verdad es que el trabajo más importante lo realizará en el ámbito local cada país y cada diócesis.
- ¿Cuál es el compromiso de la Iglesia católica en el frente de la lucha contra el SIDA? ¿Existen, por ejemplo en África, algunas best practice en este sentido?
Monseñor Onaiyekan: La Iglesia católica se encuentra en una situación de gran ventaja porque tiene organizaciones definidas en las conferencias episcopales y en las diócesis, sin contar con las experiencias llevadas a cabo en el ámbito interreligioso, entre cristianos y musulmanes, para afrontar el tema del VIH y del SIDA.
Por ejemplo, en Nigeria tenemos una oficina eclesiástica que coordina la prevención y cuidado de la enfermedad y que está constantemente en contacto con el Gobierno nacional para debatir sobre cómo se puede trabajar juntos.
En particular, en nuestra diócesis, en Abuya, hemos creado programas para ayudar a las personas en el ámbito sanitario y todos, comunidades religiosas y civiles, estamos implicados en los servicios de VIH, counseling and testing, para saber si los que llegan a los diversos ambulatorios son positivos o negativos.
De esta manera, podemos realizar a una mejor distribución de las medicinas y ofrecer servicios de información sobre cómo prevenir la transmisión del virus de madre a hijo en el momento del parto.
Obviamente, todo depende de la disponibilidad económica.
- En la prevención, muy a menudo se debate si debe autorizarse o no la utilización del preservativo. ¿Usted qué opina?
Monseñor Onaiyekan: Personalmente estoy de acuerdo con la Santa Sede en que la respuesta efectiva al desafío que tenemos delante y que implica especialmente a los jóvenes no es el preservativo, sino un cambio en el estilo de vida, una mejor organización sanitaria, la solución del problema de la pobreza.
Y después no olvidamos que hay millones de personas que ya están enfermas: distribuir preservativos no les ayuda.
[Por Mariaelena Finessi, traducción del italiano por Patricia Navas]
miércoles, 30 de septiembre de 2009
El sida, el preservativo y los mitos
Raúl Espinoza Aguilera, columnista de yoinfluyo.com: recientemente, en la prensa nacional se comentaba que el índice del sida –particularmente entre la gente joven–, ha subido considerablemente. ¿Cuáles son los mitos sobre el condón? ¿Cuáles las soluciones en la conducta sexual?
Comite Independiente AntiSida
miércoles, 20 de mayo de 2009
Cada cinco preservativos utilizados entre heterosexuales, uno falla

Juan Francisco Jiménez Jacinto
Lo dice la Fundación Cochrane Collaboration en un estudio que analiza 14 trabajos científicos que abordan la efectividad del preservativo en la lucha contra el Sida
La Fundación Cochrane Collaboration publicó el año 2007 un estudio realizado el 2001 titulado Efectividad del preservativo en la reproducción de la transmisión del VIH en heterosexuales. En él se demuestra que el preservativo tiene una efectividad del 80% en las relaciones entre heterosexuales en relación a la reducción de la transmisión del sida. Es decir, de cada cinco, un preservativo falla.
La Fundación Cochrane Collaboration es una red internacional independiente y sin ánimo de lucro que se dedica a evaluar y discriminar de entre la gran cantidad de estudios del ámbito de la salud los que están bien realizados y cuáles no merecen crédito. El organismo tiene una base de datos donde se permite conocer su opinión sobre miles de trabajos recogiendo las referencias de más de 270.000 ensayos clínicos.
El estudio Efectividad del preservativo en la reproducción de la transmisión del VIH en heterosexuales está realizado partiendo de 14 trabajos que se acreditaron correctos y se discriminaron 4.709 referencias de las que se habían identificado inicialmente. El estudio muestra tanto los trabajos escogidos como los excluidos.
La efectividad del preservativo en las mejores condiciones posibles
El estudio que pretendía ver la efectividad del preservativo en la transmisión del virus del sida entre heterosexuales, analiza la incidencia del virus entre las parejas que mantuvieron siempre relaciones sexuales con preservativos y las que nunca utilizaron preservativos. Por lo tanto este porcentaje de efectividad del 80% de efectividad se aplica en los que utilizan el preservativo el 100% de las relaciones frente los que nunca lo utilizan. Estas característica del estudio no mostraría el grueso de la sociedad ya que lo más extendido en los patrones sexuales es lo contrario, pero sirve para observar qué sucede en las mejores condiciones posibles de uso del preservativo como medio de protección.
El análisis no abordó el margen de error entre homosexuales ya que estas prácticas introducen unas variantes que afectan a la naturaleza del material y eso revierte en la efectividad del profiláctico.
Una de las conclusiones de los autores es que el preservativo no era efectivo en un 20% ni para evitar el contagio de enfermedades venéreas como el VIH ni para evitar embarazos no deseados que se podían dar cada cinco relaciones sexuales.
El trabajo constituye un estudio médico exhaustivo y completo del que se extrae la constatación de que al fomentar el uso del preservativo e incentivar el aumento del número de relaciones sexuales, se eleva significativamente el riesgo de contagio. Evidentemente si se mantienen el mismo número de relaciones sexuales que se mantenían antes de su uso, las posibilidades disminuyen aunque no se eliminan.
A raíz de estas conclusiones cabe preguntarse si la promoción del uso de preservativos hace más eficaz la lucha contra el virus del sida o no, ya que se ha demostrado que el índice de infecciones por sida en el mundo está estrechamente relacionado con el estilo sexual de vida de la persona.
Por otro lado, resulta evidente la necesidad de que los fabricantes de preservativos advirtieran en los envoltorios del producto del margen de riesgo al que se están enfrentando por utilizarlo y constatar que no son absolutamente fiables. La eficacia relativa de los profilácticos obliga a pensar en que con una orientación informativa fiable y contrastada la transmisión del virus del sida amén de otros riesgos se podrían prevenir de mejor modo.
martes, 19 de mayo de 2009
En España la Ministra te consideraría delincuente
El 4 de febrero de 2008, el doctor Fernando Orrego, de la Facultad de Medicina de la Universidad de los Andes, se refería al informe International Family Planning Perspectives de 1999 del Guttmacher Institute, una entidad abortista y partidaria de los anticonceptivos. El citado informe analizó 25 estudios con 1151 personas sin VIH que mantenían una relación exclusiva con una pareja seropositiva. El doctor Orrego extraía del citado informe unas conclusiones que posiblemente le habrían acarreado en España ser acusado sin más de un atentado contra la salud pública. Copio:
“De esta relación se calcula una efectividad promedio de los preservativos de 86,6%, cifra que está lejos de un 100% de efectividad. Estos datos fueron obtenidos de estudios controlados en los que se entrenaron a las personas en el uso “correcto” del preservativo y se les proporcionó preservativos de óptima calidad. En cambio, en el mundo real, en que hay muchas más fallas de los usuarios o de los preservativos, se acepta que la efectividad de estos es bastante menor.”
Frente a estos datos científicos, hay Gobiernos como el español que insisten en sostener que el preservativo es la panacea en la lucha contra el SIDA, y que su eficacia es total en la prevención de contagios de esa enfermedad. En resumen, que Gobiernos como el nuestro mienten a los ciudadanos, atribuyendo a los profilácticos una eficacia de la que carecen y dando a quienes los usan una sensación de falsa seguridad, lo cual en un ambiente de promiscuidad sexual -como el que ha promovido el PSOE propiciando una idea totalmente irresponsable de la sexualidad- puede convertirse en una gran fuente de contagios.
El pasado mes de marzo, sin ir más lejos, Jesús Santos, médico de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital Clínico de Málaga, comentaba sobre el SIDA que “se ha perdido el miedo a la enfermedad”. En una década, en esa provincia los nuevos contagios de SIDA por vía sexual han pasado del 40% al 90% de los casos, y eso con las machaconas campañas a favor del uso de condones, que además han disparado los embarazos inesperados como ya apunté aquí en diciembre.
Lo más sorprendente es que estas campañas que informan mal y promueven una sexualidad irresponsable, lo cual sí que es un daño contra la salud pública, son promovidas por Gobiernos como el nuestro que después aún tienen la cara de acusar de esos daños a quienes alertan de las consecuencias negativas que están teniendo esas campañas no sólo en lo que respecta a contagios de SIDA, sino también en el aumento de los embarazos inesperados.
El pasado día 11, sin ir más lejos, el Arzobispo de Granada, Monseñor Javier Martínez, alertó de estos hechos al tiempo que denunciaba la hipocresía de las campañas del preservativo en África, donde en Ghana, por ejemplo, mueren todos los días “niños deshidratados a causa de una simple colitis, por falta de suero fisiológico”, en medio de una abundancia de “cajas y cajas de preservativos que ciertas compañías americanas y europeas les enviaban gratis, hasta no saber qué hacer con ellos”. Monseñor Martínez iba más allá en su denuncia y afirmaba:
“¿Quiénes, qué poderes y qué industrias, se benefician de la despoblación de África, y piensan ya sin duda en los futuros beneficios de sus inmensas riquezas y reservas naturales?”
Por lo que parece, deben ser los mismos que financian las campañas electorales de ciertos partidos políticos. Sólo así se entiende que la Ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, haya acusado a Monseñor Martínez de “atentar contra la salud pública”, una calumnia que obvia que el Art. 359 y ss. del Código Penal no tipifica por ninguna parte delito alguno contra la salud pública que se corresponda con las declaraciones del Arzobispo. ¿Será que el Gobierno pretende instaurar el delito de opinión, como en la dictadura, promoviendo la persecución contra quienes discrepen de los dogmas ideológicos del PSOE?
Leído en Contando estrelas
lunes, 6 de abril de 2009
Declaración del Consorcio de Médicos Católicos
Hace unos días el Consorcio de Médicos Católicos de Buenos Aires (Argentina), emitió una declaración de apoyo al Santo Padre que nos parece oportuno recordar:
El Santo Padre Benedicto XVI afirmó sobre la epidemia de HIV-SIDA que, “no se puede resolver el problema con la distribución de preservativos. Al contrario, se corre el peligro de aumentar el problema”.
Adhiriendo a estas palabras el Consorcio de Médicos Católicos de Buenos Aires hace llegar a la opinión pública la siguiente declaración.
1) Las campañas de salud basadas en la distribución de preservativos para evitar el SIDA inducen a engaño, porque ocultan información y no colaboran a la prevención, sino a una mayor difusión de las conductas de riesgo, ya que implican que las autoridades sanitarias están dando su visto bueno a las conductas y estilos de vida que son responsables de la epidemia.
Sirva de ejemplo que la misma OMS afirma que el preservativo tiene una tasa de fallos del 14% (Organización Mundial de la Salud, Effectiveness of Male Latex Condoms in Protecting against Pregnancy and Sexually Transmitted Infections, en OMS Information Fact Sheet, núm. 243, de junio de 2000).
Al mismo tiempo la Internacional Planned Parenthood Federation (IPPF), una de las promotoras de las campañas llamadas de sexo seguro, sitúa la tasa de fallos en el 30%, y a ésta hay que añadirle que “el riesgo de contraer SIDA durante el llamado ‘sexo protegido’ se aproxima al 100% a medida que el número de relaciones sexuales se incrementa” (IPPF, Medical Bulletin, How Much Do Condoms Protect Against Sexually Trasmitted Diseases?, febrero 1997).
Por lo tanto, como afirmó este Consorcio el 8 de marzo de 2005, los preservativos no hacen el sexo “seguro” o “más seguro”.
2) Lamentamos los dichos de algunas autoridades de salud que consideran “peligrosas” las declaraciones del Papa Benedicto XVI. Parecería que se quiere imponer totalitariamente un pensamiento único, políticamente correcto, desdeñando los datos que la ciencia nos proporciona.
3) Cabe señalar que además del SIDA, debido a la promiscuidad sexual que alientan las campañas llamadas de “sexo seguro”, han vuelto a aparecer enfermedades de transmisión sexual que se creían casi extinguidas. Por ejemplo, en nuestro país han aumentado los casos de sífilis (Véase Clarín 30-01-07: “En la provincia de Buenos Aires las notificaciones (de sífilis) crecieron casi un 70% desde el 2002”; La Nación, 03-02-07: “Sida y sífilis: estadísticas alarmantes”; Página 12, 05-02-07: “La sífilis, en un silencioso y continuo aumento de casos. En el Hospital de Clínicas, los análisis de VIH se complementan con el de sífilis”).
4) La literatura médica internacional registra aumentos en el contagio de la gorronea, clamidias, tricomoniasis, herpes genital, chancro, sífilis. Las campañas de “sexo seguro” no son ajenas a este estado de cosas.
5) Como afirmó Benedicto XVI, la solución pasa por humanizar la sexualidad, “una renovación espiritual y humana que lleve aparejada una forma nueva de comportarse”. Por eso este Consorcio hace un llamado a los médicos, educadores, padres de familia y a las autoridades públicas para que entre todos volvamos a valorar el orden natural, sin concesiones al “mal menor”, viviendo y difundiendo un comportamiento realmente humano basado en el ejercicio de las virtudes de la templanza, la castidad y la continencia.
Buenos Aires, 20-03-09
Dr. Alejandro Nolazco, Presidente
NOTICIAS GLOBALES, Año XII. Número 842
jueves, 2 de abril de 2009
viernes, 27 de marzo de 2009
Extintores y preservativos
En un país oriental ocurrió que se desató una epidemia de pirómanos. Los incendios surgían por todas partes, y amenazaban las vidas humanas y la economía de ese país. Reunidas las autoridades para estudiar cómo atajar esa epidemia se formaron dos grupos: el que recomendaba dar un extintor a cada pirómano, y el que recomendaba tratar de que hubiese menos pirómanos.
Los del primer grupo defendían la postura de que cada uno tiene derecho a decidir su comportamiento y que lo único que importa es que deje de producir daño a su entorno, por eso juzgaban que respetar la libertad se conseguía yendo a las consecuencias y no al hecho en sí.
El otro grupo argumentaba que está bien dar a los pirómanos un extintor porque al menos evitan las consecuencias de sus acciones. Pero que hay que tener en cuenta que a veces los pirómanos no se controlan y pasan de llevar el extintor. Además en algunas ocasiones el extintor falla y no apaga el fuego. Por eso proponía que se crease una cultura en la que producir incendios no se considerase un juego divertido sino que se tuviese en cuenta las consecuencias de usar la libertad de esta forma.
A estas alturas, ya nadie duda de que la epidemia del sida se extiende debido a la promiscuidad: ya sea entre homosexuales, o entre personas de distinto sexo. La infección por accidente es posible, pero son muy pocos casos los que ocurren.
Posiblemente algún día se encontrará una vacuna que evite la enfermedad, pero llevamos muchos años a la espera de esta solución y no llegan noticias de que esté muy próxima. Si que se ha mejorado mucho en el tratamiento que evita que las personas estén condenadas a morir en fecha temprana.
En esta situación, pueden fomentarse dos tipos de medidas. El primero es difundir una cultura que fomente la disminución de la promiscuidad. Lo que ocurre es que nuestra sociedad ha hecho, desde el punto de vista social, la opción de considerar como buena e incluso deseable la promiscuidad. Así dicho puede parecer fuerte, pero la realidad es que vivimos en una cultura cada vez más erotizada, que educa a la juventud en la consideración de que el sexo es meramente un mecanismo para gozar y hacer nuevas experiencias, y que ve como normal cambiar de pareja cuando no se está a gusto, o cuando cualquier emoción se cruza por el camino.
Es poco frecuente ver campañas contra el sida que contemplen la actividad sexual dentro del marco del amor humano, y por tanto dentro de la responsabilidad y la fidelidad al amado.
No queriendo actuar sobre la causa, es lógico que se intente minimizar los efectos negativos de esa promiscuidad: difusión de enfermedades de transmisión sexual (ETS), y del sida. Es lo que se ha dado denominar “sexo seguro”. Expresión que no da ninguna seguridad respecto a los daños emocionales y psicológicos que producimos los seres humanos con el uso banal del sexo. Tan sólo se refiere a la seguridad en la evitación de la trasmisión de enfermedades.
Como “salvavidas-extintor” se ofrece el uso de preservativos en la actividad sexual. Es más, se plantea como una actividad de solidaridad con los pueblos del tercer mundo enviarles preservativos.
El pasado 21 de marzo, el Dr. Green declaraba que los preservativos no solo no funcionan correctamente sino que podrían estar “exacerbando el problema” en África. Edward Green es Senior Harvard Research Scientist for AIDS Prevention, y lleva muchos años investigando en esta universidad sobre la prevención del sida.
En uno de sus libros -Rethinking AIDS Prevention: Learning from Successes in Developing o Countries- plantea la cuestión de la eficacia de este tipo de medidas.
Con ellse hace voz de un número creciente de investigadores que han descubierto que no está demostrado que el fomento del preservativo disminuya la epidemia del Sida. Más bien parece que la aumenta.
Esto se produce por dos motivos: porque el preservativo falla en el 5% de los casos, y por un fenómeno llamado compensación de riesgo o desinhibición conductual. La compensación de riesgo “es la idea de que si alguien usa cierta tecnología para reducir el riesgo, ocurre un fenómeno que lleva a la persona a asumir un riesgo mayor”.
Por ello en África cada vez más se está optando por fomentar la fidelidad y la sexualidad responsable como camino más real para controlar la epidemia del Sida.
Leído en http://blog.bioeticaweb.comviernes, 16 de enero de 2009
Soria insiste en engañar a los adolescentes con la falsa fiabilidad del preservativo
Comite Independiente AntiSidaUn estudio del abortorio Dator presentado en el Parlamento revela que el 46% de los abortos practicados eran a mujeres que siempre usaban el preservativo, un medio de eficacia limitada con un porcentaje de fallos de entre un 15 y un 20%. "¿Cómo puede un ministro ocultar este tipo de detalles en campañas de comunicación de preservativos como las que está proponiendo?", se pregunta el FEF.
- CONCAPA solicita la retirada de las campañas del preservativo de Sanidad
- Pincha aquí para pedir tu ejemplar de la Guía "Adolescentes frente al SIDA"
- Dator revela que el 46% de sus abortos fue a mujeres que siempre usaban preservativo
- BLOGS HO: El vetusto "Póntelo, pónselo", por Ignacio Arsuaga
- BLOGS HO: Rollos con bombo, por Gádor Joya
REDACCIÓN HO.- Como denuncia el Foro Español de la FAMILIA (FEF), al que está adherido HO, las nuevas acciones de marketing para la promoción del preservativo del Ministerio de Sanidad dirigida en este caso a los jóvenes oculta información muy relevante como, por ejemplo, que el 46% de los abortos cometidos en el centro Dator de Madrid correspondían a mujeres que usaban siempre el preservativo en sus relaciones sexuales; según un estudio aportado al Parlamento por la propia clínica Dator. ¿Cómo puede un ministro ocultar este tipo de detalles en campañas de comunicación de preservativos como las que está proponiendo? El Foro de la Familia le recuerda a Soria lo mismo que le dijo a Pajín: "este tipo de campañas que ocultan información relevante; y en consecuencia engañan son en gran parte los responsables de embarazos imprevistos y del incremento del número de abortos".
El presidente del Foro Español de la Familia, Benigno Blanco, añade que que "el preservativo constituye un medio de eficacia limitada, con un porcentaje de fallos en su labor preventiva de entre un 15 y un 20%, según la literatura científica homologada. ¿Por qué el Ministerio no aporta estos datos a los jóvenes para que puedan tener toda la información necesaria a la hora de decidir su conducta?" Además, Blanco recuerda, una vez más, que "las campañas que ocultan este dato ofreciendo la imagen de un sexo seguro inexistente son en parte las responsables del crecimiento de los embarazos imprevistos y de los abortos en parte".
En este sentido, el FEF añade que el crecimiento del número de embarazos de adolescentes, el mantenimiento de la expansión del sida, el que no acabe de controlarse las enfermedades de transmisión sexual, el incremento del número de abortos, la debilitación de las convicciones familiares y tantos otros fenómenos preocupantes de nuestros días son el fruto inevitable de la banalización y trivialización de las relaciones sexuales que forma parte de la cultura de nuestros días. Cultura que favorece el ministro de Sanidad con sus campañas y acuerdos con empresas y farmacéuticos para aumentar sus ventas y no para preocuparse por fomentar una formación en la responsabilidad sexual.
"Mientras no vayamos volviendo a una cultura de la responsabilidad sexual, los citados fenómenos negativos no desaparecerán ni se reducirá su número. Por eso, las campañas sanitarias públicas que pretenden hacer frente a esos fenómenos no deseados, dando por supuesto e incentivando la banalización de las conductas sexuales, en vez de ayudar a resolver el problema, lo agravan. Así sucede con las acciones que pretende Sanidad con el preservativo", afirma el presidente del Foro, que añade que "aconsejar sin más el preservativo es como aconsejar el cinturón de seguridad en el coche, pero aconsejando a la vez no respetar los límites con filtro pero sin de velocidad; así no se reducirán los accidentes. Aconsejar sin más el preservativo es como aconsejar fumar cigarrillos desincentivar el hábito de fumar. Así no se reducirán los daños para la salud derivados del tabaco".
Por último, el FEF concluye afirmando que "llevamos ya 30 años de campañas insistentes y muy costosas de presunta educación sexual dando por supuesto la promiscuidad sexual. Insistir sin más en el preservativo, en la realidad nos demuestra que estas campañas no consiguen su objetivo. Va siendo hora de que los gobiernos superen sus prejuicios ideológicos comprometidos con la ideología de la revolución sexual y ayuden a afrontar este problema en su raíz: sólo con una educación en una visión de la sexualidad transida de responsabilidad se podrá dar la vuelta a la cadena preocupante de consecuencias negativas que la sexualidad trivializada está trayendo a nuestra sociedad".
martes, 23 de diciembre de 2008
Dator revela que el 46% de sus abortos fue a mujeres que siempre usaban preservativo
El Foro de la Familia recuerda a Pajín que ocultar información en la campaña del preservativo es la causa del aumento de embarazos imprevistos.
REDACCIÓN HO.- La actual campaña del Ministerio de Sanidad sobre el uso del preservativo dirigida a la población general oculta información muy relevante como, por ejemplo, que el 46% de los abortos practicados en la clínica datos de Madrid correspondían a mujeres que usaban siempre el preservativo en sus relaciones sexuales; según un estudio aportado al Parlamento por el propio centro abortista Dator. El Foro de la Familia le recuerda a Leire Pajín que "este tipo de campañas que ocultan información relevante; y en consecuencia engañan son en gran parte los responsables de embarazos imprevistos y del incremento del número de abortos".
El presidente del Foro Español de la Familia, Benigno Blanco, añade que "el preservativo constituye un medio de eficacia limitada con un porcentaje de fallos en su labor preventiva de entre un 15 y un 20%, según la literatura científica homologada". Además, Benigno Blanco recuerda a Pajín que "las campañas que ocultan este dato ofreciendo la imagen de un sexo seguro inexistente son las responsables del crecimiento de los embarazos imprevistos y de los abortos en parte".
Como recuerda el FEF, "el crecimiento del número de embarazos de adolescentes, el mantenimiento de la expansión del sida, el que no acabe de controlarse las enfermedades de transmisión sexual, el incremento del número de abortos, la debilitación de las convicciones familiares y tantos otros fenómenos preocupantes de nuestros días son el fruto inevitable de la banalización y trivialización de las relaciones sexuales que forma parte de la cultura de nuestros días".
Benigno Blanco señala también que "mientras no vayamos volviendo a una cultura de la responsabilidad sexual, los citados fenómenos negativos no desaparecerán ni se reducirá su número. Por eso, las campañas sanitarias públicas que pretenden hacer frente a esos fenómenos no deseados, dando por supuesto e incentivando la banalización de las conductas sexuales, en vez de ayudar a resolver el problema, lo agravan. Así sucede con la reciente campaña del Ministerio de Sanidad sobre el preservativo".
En este sentido, el Foro recuerda que "aconsejar sin más el preservativo es como aconsejar el cinturón de seguridad en el coche, pero aconsejando a la vez no respetar los límites de velocidad; así no se reducirán los accidentes. Aconsejar sin más el preservativo es como aconsejar fumar cigarrillos con filtro pero sin desincentivar el hábito de fumar. Así no se reducirán los daños para la salud derivados del tabaco".
"Llevamos ya 30 años de campañas insistentes y muy costosas de presunta educación sexual dando por supuesto la promiscuidad sexual. Insistir sin más en el preservativo, en la realidad nos demuestra que estas campañas no consiguen su objetivo. Va siendo hora de que los gobiernos superen sus prejuicios ideológicos comprometidos con la ideología de la revolución sexual y ayuden a afrontar este problema en su raíz: sólo con una educación en una visión de la sexualidad transida de responsabilidad se podrá dar la vuelta a la cadena preocupante de consecuencias negativas que la sexualidad trivializada está trayendo a nuestra sociedad", concluye el FEF.
Comite Independiente AntiSidasábado, 13 de diciembre de 2008
CAMPAÑAS QUE MIENTEN Y HACEN DAÑO
Por Alicia Latorre
La millonaria campaña iniciada por el gobierno, supuestamente para evitar embarazos en jóvenes, no dice la verdad, denigra a los jóvenes e impone una visión de la sexualidad que no respeta la dignidad de la persona.
Han aumentado los embarazos en adolescentes porque se inician antes y hay más promiscuidad. La solución no está en suministrar más anticonceptivos porque nunca se han consumido tantos como ahora, la cuestión está en que se ha minusvalorado e instrumentalizado un acto tan importante como el que puede engendrar una nueva vida humana . Y como si de un juego se tratara, como una carta más de la partida de las movidas nocturnas, se juega a “enrollarse” a veces sin saber cómo ni con quién porque las condiciones físicas y mentales, no son las mejores.
Las campañas oficiales de pensamiento único impuestas a nuestros adolescentes y jóvenes no sólo no han reducido el nº de embarazos sino que éstos han aumentado y terminado, en un alto porcentaje, en abortos. ¿No sería lógico cambiar de estrategia? ¿No habría que atacar las causas de raíz? Pero no olvidemos que, como en el caso del aborto, aquí también hay negocio y siempre para los mismos.
El ministerio de Sanidad debe velar por la salud de todos y está engañando. Se da por hecho que los jóvenes no pueden vivir sin relaciones sexuales y que el preservativo es “lo más” de la prevención y el progreso. Sin embargo, todos los estudios serios muestran que el preservativo no protege 100 por 100 ni teórica ni mucho menos prácticamente. Pero aunque lo hiciera ¿quién los protege del daño psicológico y moral que estos comportamientos les están ocasionando? Afortunadamente no todos los jóvenes viven como nos muestra este anuncio cargado de erotismo, ni consienten que se les utilice como “rollo” pero parece ser que se quiere unificar a la masa, una masa a la que consideran animalizada y estúpida.
Desde la Federación Española de Asociaciones Provida queremos protestar enérgicamente contra esas campañas que claramente van a ser el caldo de cultivo para nuevos embarazos y abortos, que van a traer también nuevos contagios de numerosas enfermedades de transmisión sexual y van a cegar la conciencia de los jóvenes ya que presentan actos irresponsables e ilícitos como comportamientos normales e inevitables. Tenemos derecho a la verdad y a que nuestro dinero se emplee en campañas eficaces que cambien los hábitos de comportamiento que son la causa de tantos problemas.
Queremos apostar por los jóvenes y animarlos a no dejarse engañar, a practicar la abstinencia positiva que ayuda a madurar, a cultivar una amistad sana, a construir su futuro con respeto y amor verdadero. Y a aquellos que están viviendo de otra manera les decimos que no se resignen a seguir así y se animen a dar un golpe de timón en sus vidas.
jueves, 11 de diciembre de 2008
Siniestralidad vs aborto
Ninguna campaña oficial se ha preocupado de hacer ver que la sexualidad no es un juego.
Ignacio Aréchaga
Los balances de fin de año nos han proporcionado dos datos discordantes sobre causas de muerte en España. El número de abortos sigue su alza disparada: más de 101.000 abortos en 2006, lo que supone un 10,8% más que el año anterior y un aumento acumulado del 105% en los últimos diez años.
El otro dato revela una evolución positiva: la cifra de muertos por accidentes de tráfico desciende de modo sostenido: en 2006 fallecieron 2.741 personas dentro de los 30 días siguientes al accidente, la cifra más baja de los últimos 40 años. Lo llamativo es que la opinión pública considere que la siniestralidad del tráfico es un problema importante, mientras que sólo el descubrimiento reciente de los abortos fraudulentos en gestaciones avanzadas han llamado la atención sobre el negocio de las clínicas abortistas.
El masivo recurso a la anticoncepción no ha impedido que casi uno de cada seis embarazos termine en aborto. Lo cual lleva a pensar que el aborto se está utilizando como un método anticonceptivo más. Al analizar las causas del aumento del número de abortos año tras año hay un motivo que salta a la vista: aunque el aborto sea siempre una decisión dolorosa para la mujer, la realidad es que abortar en España es muy fácil, pues ni tan siquiera se hace cumplir la permisiva ley existente. En el 97% de los casos se invoca el “riesgo para la salud materna”. Como el estado de la sanidad en España no permite pensar que el embarazo ponga en grave riesgo la salud física en muchos casos, de hecho lo que se invoca es el riesgo para la salud psíquica (aunque el Ministerio de Sanidad se cuida mucho de silenciar ese dato). En la práctica, que el embarazo sea una contrariedad es ya suficiente motivo para abortar.
Con estos presupuestos, no es tan extraño que la tasa de abortos por 1.000 mujeres haya subido del 5,5% en 1995 al 10,62% en 2006. En cambio, en el tráfico, la combinación de educación vial y el temor a la sanción está siendo eficaz para concienciar a los conductores. De hecho, durante los últimos cuatro años, el número de víctimas mortales ha bajado un 32%, mientras aumenta el parque de vehículos (+18%) y el número de conductores (+12%). Un signo especialmente preocupante de la siniestralidad por aborto es que el 13,8% corresponden a chicas menores de 20 años, fenómeno que muestra una tendencia al alza. Y eso a pesar de las campañas de adoctrinamiento sobre el uso del preservativo y de las esperanzas puestas en la píldora del día siguiente. Cuando esta píldora se puso a la venta sin receta en 2001, y cuando los servicios de salud de algunos municipios decidieron darla gratuitamente, se invocó la urgencia de reducir los embarazos de adolescentes. Pero da la impresión de que el tiro ha salido por la culata. Ahora incluso los que la apoyaron entonces advierten una tendencia a subestimar los riesgos de determinadas conductas sexuales y una cierta banalización de la píldora postcoital y del aborto como solución.
Pero es fácil decir “¡estos jóvenes son unos inconscientes!”. Habría que pensar antes qué mensaje les están dando las campañas oficiales y los medios de comunicación. Sin duda, los jóvenes son impulsivos, tanto en sus relaciones afectivas como al volante. Pero los datos de Tráfico muestran que el segundo grupo de edad donde más se ha reducido los accidentes mortales en carretera es el de los jóvenes de 15 a 24 años. Bien es verdad que los spots de las campañas de tráfico han sido tan truculentos e impresionantes que han contribuido a poner de moda el cinturón de seguridad. Si alguna vez el Ministerio de Sanidad decidiera hacer campañas mostrando el desarrollo del feto en el vientre materno y su dramática interrupción por el aborto, quizá también las interrupciones del embarazo empezaran a retroceder.
La evolución positiva en los accidentes de tráfico se está consiguiendo con una insistente política preventiva: carné por puntos, más radares para el control de velocidad, educación vial en las escuelas, campañas contra la conducción bajo los efectos del alcohol, endurecimiento de las sanciones que pueden llegar hasta la cárcel... Si los conductores reaccionaran igual que las clínicas abortistas, dirían que hay una caza de brujas y reclamarían seguridad jurídica para conducir sin sanciones.
En cambio, ninguna campaña oficial se ha preocupado de hacer ver que la sexualidad no es un juego y que las conductas sexuales de riesgo —como las del tráfico— pasan factura. Sólo hemos experimentado las campañas sobre “sexo seguro”, pero si algo es seguro a estas alturas es que ninguna ha funcionado, como lo confirman una vez más las cifras del aborto.
Si en las cuestiones de tráfico la evolución fuera tan negativa como en el aborto, el Gobierno habría rectificado hace tiempo para buscar políticas más eficaces. Es hora de reconocer que las estadísticas del aborto y las prácticas fraudulentas que han salido a la luz revelan que estamos ante un problema de salud pública, sanitaria y también ética.
Ignacio Aréchaga es director
de Aceprensa
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miércoles, 3 de diciembre de 2008
El sexo más seguro
Una guía sobre el sida dirigida a adolescentes
Promover entre adolescentes y jóvenes una conducta sexual sana y responsable es una de las estrategias principales para frenar el sida. Con este objetivo, un equipo de especialistas españoles ha elaborado una guía dirigida a adolescentes [1], en forma de preguntas y respuestas. Publicada por la Fundación Investigación y Educación en Sida, la guía se presentó el Día Mundial del Sida (1 de diciembre) del año pasado, y ha vuelto a atraer la atención del público con ocasión de recientes comentarios críticos publicados por el diario El País. Ofrecemos un extracto del texto original, con algunas de las cuestiones más acuciantes que se plantean.
Si se utilizan drogas ¿hay peligro de infectarse por el VIH?
Sólo las drogas inyectadas se asocian con transmisión del VIH [virus de la inmunodeficiencia humana] por intercambio del material de inyección. Sin embargo, el consumo de drogas en general, entre otros efectos, provoca desinhibición y falta de autocontrol en la persona. Esta circunstancia puede conducir a situaciones que faciliten la infección por VIH, como mantener relaciones sexuales de riesgo.
¿Y el alcohol?
El alcohol no puede considerarse una droga, pues un consumo moderado del mismo no provoca dependencia, a diferencia de las verdaderas drogas, o incluso el tabaco.
No obstante, el consumo excesivo de alcohol de forma continua (bebedores crónicos) o esporádica (bebedores de fin de semana) puede ocasionar una dependencia tan grave como cualquier droga. Además, durante los episodios de abuso de alcohol, la conocida borrachera, se puede perder el control e incurrir en situaciones de riesgo para adquirir la infección por VIH.
La sexualidad no es un juego
¿Debo tener cuidado a la hora de plantearme la vida sexual?
Es indudable. Te doy un dato: a nivel mundial el 80% de las 14.000 nuevas infecciones por VIH que por término medio hay cada día, ocurren por relaciones heterosexuales. (…)
La sexualidad es un aspecto fundamental e íntimo de la persona, no algo añadido a la persona que podamos manipular a nuestro gusto. La sexualidad no debe entenderse sólo como genitalidad. Somos personas sexuadas, hombres o mujeres, y “jugar” con la sexualidad es “jugar” con nuestra intimidad. Debemos plantearnos la vida sexual no como algo exclusivamente lúdico, como a veces proponen algunos, sino como un aspecto de nuestra vida en el que ponemos en juego todo lo que somos: salud, afectos, valores, felicidad, futuro... Como ves, hay mucho más en juego que infectarte por el VIH.
Una reducción en el número de parejas sexuales frena la transmisión del SIDA de forma más eficaz que el uso del preservativo
¿Cómo hemos llegado a esta situación, si el preservativo dicen que previene el sida?
A pesar de la insistencia de algunos en el mismo mensaje (“ponte el preservativo”), la pandemia del sida crece rápidamente, con una estimación de más de 5 millones de nuevos infectados sólo en el año 2007. No basta hablar del preservativo para combatir la transmisión del VIH.
En primer lugar, el preservativo constituye sólo una medida de eficacia limitada, aproximadamente del 80%. Cuando se propone como segura se corre el riesgo de que la población se confíe, incremente las conductas de riesgo, y se acabe por perder incluso la eficacia preventiva de la medida propuesta. Es algo así como si ahora nos dijeran que no es necesario cumplir con las normas de circulación, que basta con usar el cinturón de seguridad. ¿Qué crees que pasaría con los accidentes de tráfico? (…)
¿Cuál es la mejor forma de prevenir la transmisión sexual del VIH?
Del mismo modo que se evitan otros riesgos habitualmente, esto es, siendo responsable con lo que uno hace. Es cierto, sin embargo, que para ser responsable hay que estar bien informado. Está científicamente demostrado que la transmisión de enfermedades depende de tres factores: A, el tiempo que se está expuesto al agente infeccioso; B, el número de exposiciones diferentes al mismo; y C, el riesgo de adquirir el agente infeccioso en cada contacto.
La mejor prevención
¿Cómo se aplican estas variables a la prevención del sida?
A: cuanto más precoz sea una persona en iniciar las relaciones sexuales, más tiempo hay para infectarse. Además, lo habitual es que si se mantienen relaciones sexuales en la adolescencia sea más fácil que se incurra en situaciones de riesgo, como tener contactos sexuales esporádicos, o varias parejas diferentes.
B: a mayor número de contactos sexuales con personas diferentes, más posibilidad hay de que alguna esté infectada por el VIH y nos contagiemos. En este sentido, fíjate que se da cierto grado de selección natural: las personas promiscuas suelen tener relaciones con otras personas promiscuas, por lo que los riesgos de infectarse por el VIH se concentran.
En Uganda, desde que se aplica el ABC se ha pasado del 31% de nuevas infecciones por VIH en 1990 al 6% en 2000
C: por último el riesgo de transmitir o infectarse por el VIH se incrementa si se padece alguna infección genital simultáneamente, lo que no es raro en personas promiscuas. Es el caso de la sífilis, enfermedad de la que tenemos actualmente un número creciente de casos.
¿Cómo aplico esto a mi vida?
A: piensa dos veces cuándo y con quién quieres empezar tu vida sexual. Ten en cuenta que con esa persona vas a compartir lo más intimo de ti mismo. Junto con tu cuerpo, le deberías entregar tu afecto más sincero y tu proyecto personal. Deberías querer para esa persona lo que quieres para ti. (…)
B: si ya has encontrado a la persona de tu vida, con la que quieres compartir todo, enhorabuena. Como seguro que deseas lo mejor para él o ella, tienes que valorar la estabilidad y fidelidad en vuestra relación. Por eso, no se entendería que tuvieras contactos sexuales con otras personas diferentes, y que pusieras en peligro la salud de la persona a la que de verdad quieres. Valora la fidelidad mutua como una forma fundamental de preservar la salud y felicidad de tu pareja. Si te has equivocado en este aspecto, no lo dudes, aún estás a tiempo de cambiar.
C: por último, si a pesar de lo anterior, decides mantener relaciones sexuales con diferentes personas, solo cabe recomendarte que lo pienses de nuevo. La sexualidad es mucho más que genitalidad. En los humanos, a diferencia de los animales, el celo está subordinado a la razón. En cualquier caso, lo más que puedo decirte es que te protejas y recurras al preservativo.
La estrategia ABC
Todo lo anterior ¿está demostrado científicamente?
La propuesta que te acabo de explicar se llama estrategia ABC, basada en los puntos que ya hemos comentado. De forma simple, A por abstinencia, B por fidelidad (“be faithful” en inglés) y C por condón (preservativo), aunque ya has visto que hay mucho más detrás de cada letra. Este mismo programa ha sido defendido por 140 expertos en VIH/sida de 36 países de los 5 continentes como la mejor forma para prevenir el contagio sexual del sida. Estas recomendaciones se publicaron en el año 2004 en The Lancet, una de las revistas médicas de más prestigio. [2]
Esta estrategia ha dado resultados muy satisfactorios en algunos países de África, por ejemplo, en Uganda [3]. Desde que se aplica el ABC se ha pasado del 31% de nuevas infecciones por VIH en 1990 al 6% en 2000. Además, las campañas basadas en el ABC han sido muy bien aceptadas por la población: se incrementó del 31% al 56% la proporción de jóvenes que retrasaron las relaciones sexuales, y se redujo del 39% al 11% la proporción de ellos que tenían múltiples contactos sexuales. El éxito es tal que la estrategia ABC se está aplicando en otros países, entre ellos Estados Unidos.
A lo mejor en esta estrategia del ABC, resulta que lo más importante es la C, esto es, el uso del preservativo.
Hay varias evidencias de que esto no es así, y que es mucho más eficaz para prevenir la infección por VIH la abstinencia (A) y la fidelidad (B), que la promoción del uso de preservativos (C).
Por un lado, aunque A y B no sean aplicadas a la perfección, la adopción al menos parcial de dichas medidas puede tener un profundo impacto sobre la epidemia. Existen modelos estadísticos que indican que una reducción en el número de parejas sexuales frena la transmisión del VIH de forma más eficaz que el uso del preservativo. Así se ha demostrado en el caso de Uganda, donde se aplica el ABC y las nuevas infecciones por VIH se han reducido, en comparación con otros países donde sólo se aplica C y las cifras de sida suben.
Dónde está el riesgo
¿Qué es eso del sexo seguro?
En medicina, como en otras tantas facetas de la vida, no hay nada seguro, en todo caso será de bajo riesgo. Transmitir la idea de que el sexo con preservativo es seguro, aparte de falso, puede ser peligroso. Lo que en realidad ocurre es que se transmiten mensajes que banalizan la sexualidad, la reducen a algo puramente lúdico, cuando es un aspecto de la persona mucho más rico. En el fondo, se carece de argumentos para animar a la fidelidad y se puede animar a la población a ser promiscua, al modo animal. Mientras que la sexualidad en los seres humanos forma parte del amor y busca el bien de la pareja, en los animales el acto sexual viene condicionado en buena parte por la fisiología hormonal, y busca perpetuar la especie.
La actividad sexual precoz se asocia a una mayor probabilidad de adquirir enfermedades de transmisión sexual, como el virus del papiloma humano, la gonococia, la hepatitis B o el sida
En Uganda se ha demostrado que promover sólo el preservativo sin otros mensajes educativos provoca que se tengan más contactos sexuales de riesgo. En cambio, si se explica la conveniencia de la abstinencia y la fidelidad en la pareja, el preservativo cumple su función reduciendo el riesgo en las personas que deciden seguir siendo promiscuas. El resto ha evitado el riesgo mucho antes.
¿Cuáles son las conductas sexuales de riesgo típicas?
(…) Los problemas de salud derivados de conductas sexuales de riesgo pueden condicionar la vida de las personas. Se conocen las siguientes situaciones de riesgo:
— Sexualidad precoz. Suele asociarse a una mayor probabilidad de adquirir enfermedades de transmisión sexual, como el virus del papiloma humano, la gonococia, la hepatitis B o el sida.
— Promiscuidad sexual. La multiplicidad de parejas, ya sea de forma encadenada o todas a la vez, supone un mayor riesgo de infección por los agentes de transmisión sexual. Por otro lado, la promiscuidad sexual dificulta en gran medida entender y vivir la entrega que requiere el amor. La inestabilidad emocional asociada es frecuentemente un obstáculo para que la persona encuentre la felicidad. No deja de ser cierto que en el fondo todos buscamos un amor para toda la vida.
— Conductas homosexuales. Estudios científicos ponen de manifiesto que homosexualidad y heterosexualidad no son equiparables desde el punto de vista de la salud. Las personas que tienen relaciones homosexuales tienden a ser más promiscuas, con los problemas físicos y emocionales que eso supone. (…)
¿Qué pasa con los homosexuales y el VIH?
Las personas con conductas homosexuales, casi exclusivamente los varones, fueron un grupo muy afectado por el sida en el inicio de la epidemia. La alarma inicial conllevó que estos sujetos redujeran en un primer momento las situaciones de riesgo drásticamente; esta reacción frenó la expansión del sida entre homosexuales. Sin embargo, en los últimos años asistimos a un rebrote de nuevas infecciones entre varones que tienen relaciones homosexuales. Se piensa que se ha perdido el miedo a la infección, en parte gracias a la disponibilidad de los antirretrovirales.
Los varones homosexuales son una diana especial del VIH por dos razones. En primer lugar, por su promiscuidad generalmente elevada, lo que entraña un mayor riesgo de contacto con personas infectadas. En segundo lugar, porque el tipo de relaciones sexuales es más traumático, sobre todo las anales, con una mayor posibilidad de exposición a sangre contaminada.
¿Qué eficacia tiene el tratamiento frente al VIH?
La eficacia del tratamiento frente al VIH es alta, sobre todo si se comienza a tiempo y el enfermo lo toma de forma adecuada. En estas condiciones muchos enfermos pueden llevar una vida prácticamente normal, salvo por el hecho de tener que tomar pastillas a diario y padecer algunos efectos secundarios. Además, es necesario seguir rigurosamente el tratamiento para que éste sea eficaz a largo plazo. El olvido de apenas el 10% de las tomas facilita que el VIH se haga resistente a los antirretrovirales, y entonces la medicación deja de ser eficaz. Es cierto que actualmente se dispone de fármacos de recambio, pero las alternativas no son ilimitadas.
(…) En España estas medicaciones no se venden en las farmacias de la calle, sino que, una vez efectuada la visita con el médico, se dispensan sin ningún coste para el enfermo en el mismo hospital. El Sistema Nacional de Salud costea al 100% el tratamiento de la infección por VIH, que oscila de promedio entre 600 y 1.000 euros por paciente y mes.
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NOTAS
[1] Dr. Pablo Labarga, Dr. Jesús Troya, Dr. Pablo Barreiro, Dr. Juan González-Lahoz, Dr. Vicente Soriano, Adolescentes frente al sida: Preguntas con respuestas, Fundación Investigación y Educación en Sida, Madrid (2007), 53 págs. Distribución gratuita; se puede solicitar ejemplares a fblancodoc@gmail.com.
[2] Cfr. Aceprensa, 1-12-2004: “Un consenso internacional para prevenir la transmisión sexual del VIH”.
[3] Cfr. Aceprensa, 2-04-2003: “El sida se frena en Uganda gracias a cambios de conducta”.
