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jueves, 1 de septiembre de 2011

Avanza el sida en el continente africano


El virus del sida ha ejecutado a más de 25 millones de personas y están infectados cerca de 38 millones de mortales en todo el mundo.

Entre los pioneros del síndrome de inmunodeficiencia adquirida se localizan los doctores galos Luc Montagnier y Françoise Barré-Sinoussi ganadores del Premio Nobel de Medicina y Fisiología que se repartieron con el investigador alemán Harald zur Hausen, que determinó el virus del papiloma humano. La cruel lacra del sida liquida unas 5.700 vidas en todo el orbe cada año, especialmente en los países en vía de desarrollo.
Las prácticas homosexuales son ilegales en Oriente Próximo y Norte de África. Los hombres que son sorprendidos manteniendo sexo con otros hombres pueden ser castigados con presidio o con la pena capital. Sin embargo, muchos homosexuales asumen el riesgo legal, pero no son conscientes del otro peligro al que se enfrentan: al virus del sida.

En los últimos años el contagio se ha propagado entre los varones hasta constituir una epidemia emergente. Aunque no es la primera vía de contagio en la región, sí es responsable del 25% de las nuevas infecciones. Un dato que, según los autores de los estudios del Grupo de Epidemiología y Enfermedades Infecciosas de la Universidad Cornell (Qatar), "obliga a tomar medidas urgentes". En países como Pakistán, la prevalencia del Sida entre el colectivo homosexual alcanza el 28%.

"Sigue siendo una epidemia oculta, pero cada vez más numerosa", recoge el estudio publicado en la revista Plos Medicine, que notifica altas tasas de sexo entre conductores de camiones, niños de la calle y prisioneros. La segregación por sexos, el retraso de la edad para casarse, la dificultad para acceder a las mujeres para contraer matrimonio y el hacinamiento favorecen este sexo casual.  .

Al ser ilegal, los aborígenes incurren en más prácticas de riesgo. Tienen múltiples y simultáneas parejas, consumen drogas inyectadas. Y aunque la mayoría ha oído hablar del VIH/Sida, no se consideran en peligro de contagio.

El congresista republicano por New Jersey del Departamento de Estado y del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, resaltó el impacto favorable de las campañas sobre la abstinencia y la fidelidad en Uganda, Kenya y Zimbabwe.

Por otra parte, la Secretaría de Salud del gobierno azteca comprobó la eficiencia de la abstinencia antes del matrimonio y la fidelidad después de los esponsales como procedimiento para evadir el sida.

Clemente Ferrer

Comite Independiente AntiSida

lunes, 10 de mayo de 2010

La píldora mortal y el VIH-SIDA

Estados Unidos está contribuyendo a la propagación del VIH/SIDA entre las mujeres africanas con la distribución irresponsable de todo tipo de anticonceptivos hormonales en los llamados programas de "salud reproductiva". Esto se suma a la educación sexual pornográfica y a la distribución masiva de preservativos que no hacen sino fomentar conductas sexuales de riesgo. ¿Control de la población? ¿Acaso controlan algo?

Steven W. Mosher
Presidente de lapop

El mortífero asesino del mundo, el VIH/SIDA, y la píldora anticonceptiva han estado llevando una secreta y mortal “aventura amorosa” por décadas. Mientras que las mujeres tomaban su dosis de “libertad” con el jugo de naranja matutino, los estudios que deberían haber estado en los titulares mundiales se llenaban de polvo y terminaban amarillentos en los estantes de las revistas médicas, desconocidos para el público en general. Sólo los doctores sabían sobre el fatal “affair” entre las píldoras mortales y el VIH/SIDA, pero estaban muy ocupados recetando anticonceptivos hormonales como para comunicarlo a sus pacientes.

A la fecha más de 50 estudios médicos han investigado la asociación entre el uso de anticonceptivos hormonales y el VIH/SIDA. Los estudios muestran que los anticonceptivos hormonales, la píldora anticonceptiva y Depo-Provera, incrementan casi todos los factores de riesgo conocidos para el VHI, aumentando tanto el riesgo de infección de la mujer como la duplicación del virus del VHI, acelerando la debilitante y mortal progresión de la enfermedad. (1)

Un estudio médico publicado en la revista AIDS (SIDA) en el 2009 monitoreó la evolución del VHI y la necesidad de drogas antirretrovirales (ART). Y constató que “el riesgo de convertirse en elegibles para ART era de casi 70% mayor en mujeres que toman las píldoras anticonceptivas y más del 50% mayor en mujeres que usan Depo-Provera que en mujeres que usan dispositivos intrauterinos (DIU).” (2)

Más allá de los estudios es bien sabido que el VIH/SIDA afecta más a mujeres que a hombres. Algunos piensan que esto es producto del deseo de los hombres por parejas sexuales jóvenes supuestamente no infectadas. Pocos cuestionan que la Píldora y los Inyectables vuelven particularmente vulnerables al VHI/SIDA a las mujeres.

¿Por qué es tan grave el problema? 
Los anticonceptivos orales y el Depo-Provera son los métodos de anticoncepción de mayor uso en el mundo. De acuerdo a un estudio, “Más de 100 millones de mujeres alrededor del mundo utilizan la anticoncepción hormonal.” (3) En Estados Unidos, la tasa de uso de anticonceptivos hormonales está sobre el 52% en mujeres solteras, precisamente aquellas con alto riesgo de contraer el VIH/SIDA. Además, con el interés de reducir la tasa de natalidad, UNFPA y USAID siguen descargando grandes cantidades de anticonceptivos hormonales en África, Haití y otros países en vías de desarrollo asolados por el SIDA.

El mejor meta-análisis hecho hasta la fecha, realizado por la Dra. Chia Wang y colaboradores, contempló los resultados de los 28 mejores estudios publicados desde 1985. Encontraron que “la asociación significativa entre el uso del anticonceptivo oral y la seroprevalencia o seroincidencia del VIH-1, aumentó en relación directa a la calidad del estudio.” De hecho, “6 de los 8 mejores estudios detectaron un mayor riesgo del VIH asociado con el uso del anticonceptivo oral.” (4)

A escala nacional

Por otro lado, los resultados de Wang mostraron aún un mayor vínculo entre la píldora anticonceptiva y el VIH cuando limitaron sus estudios a aquellos realizados en las poblaciones africanas. Esto es significativo por dos razones:

Primero, África subsahariana alberga la primera y más grande epidemia de VIH/SIDA heterosexual del mundo que hasta la fecha ha infectado a un estimado de 22.4 millones (5) de personas. Esto es dos tercios del total de infecciones en todo el mundo.

Segundo, África subsahariana ha sufrido décadas de programas de control de población enfocados en la anticoncepción y un sinnúmero de pruebas de anticonceptivo hormonal. “En los seis países más afectados por la epidemia del VIH/SIDA… dos de cada tres usuarios utilizan anticonceptivos orales o inyectables,” (6) dijo Iqbal Shah de la Organización Mundial de la Salud.

Del mismo modo, Tailandia elogiado en el 2000 por su prevalencia de anticonceptivos del 79.2% y más del 70% hoy en día, es una tierra donde “más de uno de cada 100 adultos de personas está infectado con el VIH (Tailandia tiene 65 millones de habitantes.) (7) Entre las mujeres tailandesas, “la anticoncepción oral es el método mas popular.” (8) (9)

Por otro lado, la tasa de VIH de Japón es 0.01%, una de las más bajas en el mundo. (10) En este contexto, es importante observar que la píldora anticonceptiva era ilegal en Japón hasta 1999, y aún hoy sólo el 1% de las mujeres japonesas usan anticonceptivos orales. Lo mismo sucede con las filipinas predominantemente católicas, con una antigua resistencia popular a la anticoncepción, cuentan con una “tasa de prevalencia de VHI de sólo 0.02%. (11)

Los cambios hormonales aumentan el riesgo del VIH

Los estudios que demuestran una conexión entre los anticonceptivos hormonales y el VIH/SIDA postulan a una serie de mecanismos.

En primer lugar, revisemos lo básico. El Virus de la Inmunodeficiencia Humano (VIH) se encuentra en la sangre o en los fluidos sexuales. Infecta a través de tejidos frágiles, inflamados, sangrado o pinchazos de agujas, ataca las células T específicas en el sistema inmune y causa la incurable y debilitante condición conocida como SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida.)

Los anticonceptivos hormonales aumentan casi todos los factores de riesgos conocidos para el VIH.

Los estudios han encontrado que los anticonceptivos hormonales alteran el microambiente de la mujer (12) y aumentan el cómputo de células de aquellas específicas que utiliza el VIH para infectar y proliferar (VIH co-receptor CCR5 linfocitos T CD4 + en cuello uterino).

Aún más, el efecto colateral de la progesterona conocido por las mujeres norteamericanas como “sangrado intermenstrual” es causado cuando los anticonceptivos hormonales engrosan en exceso el revestimiento interno del útero. La gran superficie sangrada del útero crea un sitio ideal para la infección del VIH.

La progesterona también tiene un efecto inmunosupresor, lo que quiere decir que las mujeres que utilizan anticonceptivos hormonales tienen menos defensas naturales contra el VIH y otras enfermedades de transmisión sexual como la clamidia o el herpes genital (HSV-2), (13) (14) En un estudio, “la misma infección del HSV-2 elevó el riesgo del VIH a poco más del triple.” (15)

En la vagina, el incremento de sangre y los efectos hormonales independientes de la píldora anticonceptiva eliminan la protección del pH natural del ácido contra la infección. Es más, un estudio famoso de los monos Rhesus (Macaco Mulatta) descubrió que los anticonceptivos hormonales adelgazan las paredes de la vagina y notablemente aumentan la infección del VIS (equivalente del VHI en el mono) (16) La sequedad vaginal, otro efecto secundario de los anticonceptivos hormonales, no sólo es dolorosa sino que también hace a uno propensa a rasgaduras o abrasiones, lugares fértiles para la infección.

Otro estudio señala "a nivel celular, los anticonceptivos hormonales han sido asociados con la inflamación del cuello uterino y vagina.” (17)

Además, el control natal hormonal causa que el tejido cervical frágil crezca más allá de sus límites naturales y reemplace la membrana protectora que normalmente es gruesa. Esta “ectopia cervical” es peligrosa porque la superficie delgada del cuello uterino es el sitio principal del VIH. (18)

Dada todas estas diferentes formas en que la anticoncepción hormonal promueve la infección del VIH/SIDA, no es del todo sorpresivo que varios estudios muestren que las mujeres que usan la píldora anticonceptiva, el Depo-Provera, etc. tienen mayor probabilidad a ser infectadas con no solamente una, sino varias versiones o cepas del VIH. Esto “a su vez conduce a niveles más altos de la duplicación viral del VIH y más rápida progresión de la enfermedad del VIH-1.” (19) (20) (21)

Las mujeres con anticonceptivos hormonales no solamente tienen mayor probabilidad de contraer el VIH/SIDA sino también de transmitirlo a sus parejas sexuales. Los tres estudios que se enfocaron en “el impacto de la anticoncepción hormonal en el desprendimiento cervical del virus asociado a la célula” (22) todos encontraron que mujeres VIH-positivo con anticonceptivos hormonales tienen mayor probabilidad de propagar el VIH en sus fluidos del cuerpo. Las usuarias de altas dosis de píldoras tienen más de 12 veces de probabilidad de propagar el virus del VIH que las mujeres que no utilizan la anticoncepción. Las usuarias de bajas dosis tuvieron casi 4 veces más de probabilidades y las que utilizan el Depo-Provera, 3 veces más de probabilidades. (23)

Los Promotores de la Píldora desinforman

Algunos hacen caso omiso al impresionante cuerpo de investigación científica que demuestra el vínculo entre la Píldora y el VIH. Citan arbitrariamente un puñado de estudios y ensayos muy bien seleccionados que afirman no encontrar “ningún aumento en el riesgo del VIH entre los usuarios de los anticonceptivos orales y el Depo-Provera.” (24)

El problema con muchos de estos estudios, como Mati et al. 1995, Kapiga et al. 1998 y Sinei et al. 1996 es que se realizaron con y a través de “clínicas de planificación familiar.” Dado que el principal negocio de estas clínicas es la promoción, venta y distribución de los anticonceptivos, la posibilidad de predisposición es innegable. ¿Quién confiaría en Marlboro para monitorear un estudio sobre la vinculación entre los cigarrillos y el cáncer?

Además, el puñado de estudios que niegan un vínculo entre la anticoncepción hormonal y el riesgo en aumento de contraer el VIH son minimizados por más de 50 estudios. Estos 50 estudios no sólo han documentado tal relación, sino que han explicado de manera convincente que precisamente la anticoncepción contribuye a la propagación de la enfermedad.

Sin embargo, los grupos de control de población siguen presionando para nada menos que… ¡distribuir más anticoncepción! Tomemos como ejemplo al Dr. Willard Cates, presidente del Institute for Family Health of Family Health International (FHI), (Instituto Internacional para la Salud de la Familia) uno de los mayores proveedores de la anticoncepción hormonal a los países en vías de desarrollo. Escribió Cates al “Journal of American Medical Association”, “Evitar los embarazos no deseados entre las mujeres infectadas por el VIH, que actualmente no desean quedar embarazadas es una manera importante y eficaz de evitar nuevas infecciones del VIH de niños al nacer… Se debe hacer más para garantizar el acceso a los métodos anticonceptivos seguros y eficaces para las mujeres infectadas por el VIH.” (25)

Obviamente, a FHI le preocupa mucho menos evitar la infección a los niños al nacer y muchísimo más continuar aplicando métodos anticonceptivos a tantas mujeres como sea posible, con sus impuestos y con los míos. Lo que se rehúsa a admitir esta organización es que actuando así, sin duda, está contribuyendo a la propagación del virus del VIH.

¿Cuántas vidas se siguen perdiendo porque seguimos empecinados en enviar grandes cantidades de anticonceptivos hormonales a países que sufren la pandemia de VIH/SIDA? ¿No habrá llegado la hora de detener todo esto?


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Notas:

(1) Baeten et al. 2003, “Hormonal Influences on VHI Disease and Co-Morbidites.” (Influencias Hormonales en la Enfermedad del VIH y Co-Morbilidades) J Acquir Immune Def Syndr. 2005, Vol 38, Suppl 1: S19
(2) http://www.iasociety.org/Article.aspx?elementId=11977; Stringer et al, AIDS. 2009, 23:1377-1382
(3) Baeten et al. 2003 J Acquir Immune Def Syndr, 2005, S18
(4) Wang et al., 1999, JAIDS
(6) Shah, I. 2003, J Acquir Immune Def Syndr, 2005
(Los hombres homosexuales representan poco más de la mitad de los casos internos de VIH en Japón.)
(12) Prakash et al. 2004; Prakash et al. 2002; Furth et al., 1990
(13) Baeten et al. 2001; Cottingham et al. 1992; Avonts et al. 1990; Louv et al. 1989
(14) Hunt et al. 1998; Zang et al. 2002; Gillgrass et al; 2003
(16) Marx et al. 1996; Abel et al. 2004; Veazey et al. 2005
(17) Baeten et al. 2001; Ghanem et al. 2005
(18) Baeten et al. 2007; Critchlow et al. 1995; Louv et al. 1989; Plourde et al. 1994
(19) Beaten et al. 2003; Poss et al. 1995; Long et al. 2000
(20) Furth et al. 1990
(21) Baeten et al. 2007, Clinical and Infectious Diseases, 360-361
(22) Stringer et al. 2008
(23) Wang et al. 2004; Mostad et al. 1997; Clemetson et al. 1993
(24) Mauck, C. 2005, S11; Studies noted: Mati et al. 1995; Kapiga et al. 1998
(25) JAMA. 2006; 296:2802

Padre Paul Marx, OSB, es el Fundador de Population Research Institute y se desempeñó como Director desde 1996 hasta 2010.


Steve Mosher es el Presidente del Instituto de Investigación en Población (Population Research Institute), una organización sin fines de lucro dedicada a desmontar la falacia de la sobrepoblación en el mundo.
Permiso para reproducir concedido. Redistribución de forma extendida. Los créditos son necesarios



martes, 4 de mayo de 2010

«En África muchas chicas creen que el sida se cura tomando una pastilla»

Me encontré con esta noticia en El Correo


En 1987, Mercedes Otaduy llegaba a Kenia para colaborar como voluntaria en un nuevo colegio de Nairobi. Entonces, tenía solo 23 años y lo que conoció en aquel país le impactó por completo. «Todo lucía diferente. Veía que la gente era muy pobre, que no sabía cosas básicas. Hacer amigas fue muy difícil, te ven como alguien totalmente distinto a ellas. Tampoco era sencillo comunicarnos porque no todo el mundo sabía inglés. Fue complicado, absolutamente nada podía compararse con lo que yo había vivido antes», recuerda.

Esta bilbaína viajó a África para trabajar como cooperante en la fundación Kianda, un organismo constituido en 1961 por miembros del Opus Dei para fomentar el desarrollo y mejora en la vida de las mujeres keniatas. El proyecto con el que desembarcaron en aquel continente fue la creación de una escuela de secretariado, la primera institución académica que permitió en sus aulas el acceso a estudiantes de todas las razas. Ahora la fundación cuenta con centros de enseñanza que van desde la educación primaria hasta la universidad. «Aquí, hace 50 años las chicas no estudiaban, no tenían opciones. Incluso ahora, como hay pocos medios económicos, es común que si hay algo de dinero se invierta en la educación del hombre y no de la mujer», lamenta Mercedes.

Impulsadas por esta situación de desigualdad y de pobreza, las voluntarias de Kianda -el personal docente es exclusivamente femenino- trabajan día con día para impartir diversas clases a las keniatas. En sus instalaciones les enseñan a leer y escribir, pero también pueden aprender algún oficio como costura, agricultura, en incluso, economía doméstica. La cooperante destaca que el alumnado es interconfesional -el grueso de los keniatas profesa el protestantismo-. «No les imponemos nada, respetamos sus creencias», aclara.

Consciente del alto índice de contagios de sida en el continente africano, la ahora directora de proyectos de la fundación resalta sus cursos de educación sexual. «Hay mucho entusiasmo por saber. Les explicamos qué es el sida, cómo pasa y por qué pasa; aún hay muchas chicas que creen que es como un resfriado que se cura tomando una pastilla». Sin embargo, en las clases no se aborda el uso de preservativos. «Por su puesto que no vamos a decirles que usen un condón. No hablamos de preservativos, la idea es enseñarles a abstenerse. Si te vas con cada uno, con preservativo o sin él, te vas a contagiar de sida». «Lo que buscamos es ayudarles a vivir la vida bien vivida».

Una vida por 2 euros

Entre los diversos proyectos de Kianda a lo largo y ancho del territorio keniata, destaca el Children's Health Program. «Esta iniciativa surgió a causa de dos niños que murieron porque sus padres no tenían dinero para llevarlos al médico. Lo más triste es que era sólo cuestión de 2 euros. Así como ellos, te encuentras con críos que padecen dolencias que podrían curarse con un simple medicamento».

Como primer paso para intentar paliar esta situación, la fundación instaló un dispensario médico y ahora cuenta con un equipo que trabaja en zonas de extrema pobreza y acude a las escuelas primaria de los alrededores para hacer un chequeo a los estudiantes y, de ser necesario, brindarles el tratamiento adecuado. «A veces necesitan cirugía, otras terapia psicológica por que les maltratan. Queremos llegar a 6.000 pequeños y para conseguirlo necesitamos que la gente nos ayude. Sólo con 50 euros se pude cubrir la sanidad de un niño por diez años», calcula esta emprendedora.







Comite Independiente AntiSida

miércoles, 14 de abril de 2010

Investigadores afirma que no debemos esperar una vacuna contra el VIH/SIDA

Cuando uno de los principales investigadores del mundo anuncia que es poco probable encontrar una vacuna contra el VIH / SIDA, el sentido común obliga por lo menos a tomar nota. La castidad sigue siendo, como siempre lo ha sido, la única respuesta. 
Steven W. Mosher

Las fotos de las víctimas infantiles del VIH/SIDA conmueven al más duro de los corazones. Los esqueléticos miembros y estómagos que bordean las costillas de esos pequeños niños golpean y mueven hacia la solidaridad. Algunos lo saben muy bien y traducen esta corriente sentimental en fondos para encontrar una vacuna contra el VIH/SIDA. Prometen salvar a muchos niños de la muerte.

Este no es el caso de la Dra. Bonnie Dunbar, fundadora del Centro Biomédico de África en Kenia. La Dra. Dunbar promete poco y trabaja mucho con las víctimas del VIH y otras enfermedades infecciosas. Al hablar en la IV Conferencia Pública Internacional sobre Vacunación, la afamada investigadora sostuvo que miles de millones de dólares son desperdiciados en la investigación de una vacuna contra el VIH/SIDA, cuando existen muchas más necesidades urgentes de salud de los africanos. Y algunas acciones que deberían ser prioritarias no reciben tanta atención ni fondos. 

Durante años, la Dra. Dunbar ha recibido muchos premios por sus esfuerzos para desarrollar una vacuna anticonceptiva. Recientemente, abandonó esta investigación debido a que todas sus vacunas de prueba no eran anticonceptivas sino esterilizantes: destruían los ovarios de los animales de laboratorio a los que se les inyectaron. 

Sus décadas de experiencia en África, le enseñaron lo que nosotros en el occidente hemos olvidado: No hay que ver aisladamente al VIH/SIDA. Su propagación ocurre simultáneamente a la propagación de otras muchas enfermedades de transmisión sexual y enfermedades infecciosas. Aspecto que la Dra. Dunbar ha comprobado fehacientemente para el caso africano. Ese es un elemento clave para entender su propagación y las formas de prevenirlo. A ese punto de partida hay que agregarle la consideración de otros factores: la  resistencia a los medicamentos, la desnutrición, la deshidratación y otras condiciones sanitarias deficiente. Estos hechos son un problema subyacente en toda África subsahariana. Todos estos factores se combinan para hacer a los africanos particularmente susceptibles al VIH/SIDA.

De hecho, tan comprometidos están los sistemas inmunes de muchos niños y adultos africanos que la Dra. Dunbar pregunta si estarán aptos a la respuesta inmunológica requerida para que una vacuna sea eficaz. Cree que el aumento a la atención de las necesidades básicas de salud a través de una mejor dieta y agua potable podría hacer mucho más para reducir las enfermedades que una vacuna. 

¿Por qué entonces tanto entusiasmo (y fondos) para encontrar una vacuna contra el SIDA y tan poco por medidas en extremo razonables y quizás más eficaces?

Además, en la actualidad de hecho no existe vacuna eficaz contra el VIH/SIDA disponible en la actualidad. Y lo más interesante es que Dunbar cree que será imposible desarrollar una.

¿Por qué sería muy poco probable encontrar una vacuna contra el SIDA que funcione en Africa?

La muy reconocida investigación en inmunología reproductiva del Dr. Chuck Wira, junto con los resultados de la Dra. Dunbar, han convencido a ésta última que cualquier vacuna contra el VIH/SIDA no hará nada para evitar la transmisión heterosexual, que es el principal problema en África.

Los motivos de esto son muy técnicos, pero déjenme resumir lo mejor que pueda. En primer lugar, de acuerdo a la Dra. Dunbar, el útero de la mujer tiene receptores de VIH muy sensibles. Las respuestas inmunes que se desarrollen en el aparato reproductivo no detendrían al VIH.

¿Por qué? Porque durante dos tercios del mes, el aparato reproductor está muy activo en un sentido inmunológico. El cuello del útero segrega anticuerpos que reaccionan contra cualquier cuerpo extraño como bacterias por ejemplo. El útero tiene una inmunidad celular activa. Los oviductos segregan microbicidas endógenos para atacar a las bacterias (y a veces contra los espermatozoides).

Pero entonces, justo en el medio del ciclo de una mujer, todo el sistema inmunológico del aparato reproductivo deja de funcionar por diez días. No funciona con el fin de evitar el ataque a los espermatozoides que ingresan (cuerpos totalmente extraños al aparato femenino). También para  proteger eventualmente cualquier cigoto fertilizado, diminutos seres humanos ya concebidos. Las hormonas de la mitad del  ciclo menstrual hacen que ambos sistemas inmunológicos humoral y celular se desactiven para facilitar así la fertilización y la implantación. 

Como explica la Dra. Dunbar, “Es el cuerpo diciendo, ‘Tenemos que detenernos. Necesitamos ese embrión y necesitamos que el embrión se implante y no podemos atacarlo.’ Así que esta vez es la belleza de la Madre Naturaleza ayudando a perpetuar las especies a través de la eficaz biología reproductiva.”

Entonces ¿qué significa todo esto para el desarrollo de una vacuna contra el VIH/SIDA? Según la Dra. Dunbar, “que por diez días no importa lo que tengas en tu sistema sanguíneo… tu aparato reproductivo va a dejar de funcionar, independientemente de los anticuerpos generados de manera previa… Y así una vacuna que induce a la inmunidad humoral o celular probablemente no sería efectiva para evitar infecciones de transmisión sexual o el VIH en el medio del ciclo menstrual de la mujer. Las repercusiones de una vacuna así para efectos de prevenir la transmisión heterosexual del VIH/SIDA y algunas de estas otras enfermedades es bastante limitada”

 “Nadie que yo sepa, realmente ha visto esto en el desarrollo de la vacuna”, concluyó la Dra. Dunbar. “Creo que esta es una de las razones por la cual no ha sido satisfactoria en muchos casos.”

Los miles de millones de dólares que se han gastado en el desarrollo de la vacuna contra el VIH y enfermedades de transmisión sexual, mejor se hubieran invertido en alimentos básicos y agua. La Dra. Dunbar agregó: “Me gustaría decir que la desnutrición y las fuentes de agua son, básicamente, nuestra preocupación en África. Nuestra vacuna más eficaz es un vaso de agua potable.”

¿Las afirmaciones de la Dra. Dunbar son un testimonio confiable?

Por lo anterior, cualquiera podría pensar que la Dra. Dunbar es una enemiga declarada de la estrategia de los condones para prevenir el SIDA. Es sumamente interesante saber que la Dra. Dunbar más bien es una activa promotora del “control de la población” en África. No es entonces alguien que discrepe de la anticoncepción o de los condones. Todo lo contrario.

La Dra. Dunbar ha trabajado como personal científico sobre temas de población con el Population Council, la Rockefeller University, y como asesora de USAID y de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en las naciones en vías de desarrollo en América del Sur, África, China e India. Sigue creyendo que “si el crecimiento de la población y otros temas de salud básica no se aplican de inmediato a escala mundial, los problemas de enfermedades emergentes, así como el daño al medioambiente, el calentamiento global causarán problemas insuperables.” 

Así que en la cuestión de la vacuna contra el VIH/SIDA, pienso que ella es una testigo perfectamente confiable.

Si los africanos pueden tener acceso al agua potable y cultivan los alimentos nutritivos que sus países son capaces de producir, todas las diferentes enfermedades incluyendo el VIH/SIDA van a disminuir.

En esos asuntos deberíamos concentrar nuestra ayuda. 
  
Joan Claire Robinson es la Asistenta del Editor de Population Research Institute.  





Comite Independiente AntiSida

domingo, 10 de mayo de 2009

Jóvenes de Camerún reclaman a Occidente menos condones y más pozos de agua


Un grupo de estudiantes de Camerún ha escrito una carta al Fondo Mundial para la lucha contra el sida en la que denuncian se ha utilizado al Papa como «chivo expiatorio» para «defender sus intereses económicos ocultos tras la exportación masiva de preservativos a África y sus mecanismos de exportación de sus prácticas anticonceptivas a países con fuerte crecimiento demográfico».

(R.B./ReL) Un grupo de estudiantes del Camerún ha hecho pública en Europa una carta abierta contra los ataques a Benedicto XVI por sus palabras sobre el preservativo, durante el viaje apostólico a Camerún y Angola el pasado mes de marzo.

En ella, se exige al Director ejecutivo del Fondo Mundial para la lucha contra el Sida, a los diputados belgas y a los ministros de Sanidad español, alemán y de Exteriores francés, que «pidan perdón al Papa y a los africanos». En sus últimas líneas, los firmantes exigen al Fondo para la lucha contra el sida que destine los fondos con los que cuenta «al envío masivo de recursos para excavar pozos de agua y para construir implantes fotovoltaicos para la producción de energía solar, con lo que se favorezca una distribución masiva de agua y luz», informa Zenit.

«Éstos son los bienes esenciales y decisivos para África, y todos los agentes de la cooperación internacional al desarrollo son muy conscientes de ello. Ésta es la ayuda humanitaria que África necesita para desarrollarse, y no el preservativo» han recalcado.

«Decimos con firmeza nuestro 'no' a este modelo cultural totalmente extraño a nuestros valores y tradiciones, que nos está siendo impuesto como determinante de la mejora de nuestra vida».

Vergonzosa ingerencia

Este grupo denuncia que la prensa occidental ha «instrumentalizado injustamente, en una violenta campaña sabiamente orquestada» las palabras del Papa, y que los ataques recibidos por éste constituyen «una vergonzosa injerencia en la realidad africana».

Los firmantes enfatizan que los autores de las críticas «han identificado al continente africano como uno de los principales mercados de llegada de los preservativos para hacer crecer sus economías nacionales. El juego está claro: las industrias del preservativo están en Occidente». «El Santo Padre ha tocado el nudo del problema, alarmando a los agentes de este floreciente negocio en África», acusan.

Para estos estudiantes, se ha utilizado al Papa como «chivo expiatorio» para «defender sus intereses económicos ocultos tras la exportación masiva de preservativos a África y sus mecanismos de exportación de sus prácticas anticonceptivas a países con fuerte crecimiento demográfico».

«Que promuevan y defiendan el uso del condón en su casa, ya que esta elección corresponde a sus concepciones antropológicas sobre el ser humano, pero no tienen derecho a imponer sus elecciones a los africanos», añaden.

Especialmente, exigen a Occidente que «pida perdón a los africanos» por «burlarse de los africanos presentándose como los verdaderos benefactores, cuando en realidad no lo son».

«¿De qué sirve proteger a los africanos con el preservativo si después se les mata con tantos mecanismos de explotación o con las armas por la guerra de intereses políticos y económicos de esos mismos benefactores?».

La gente en África «no muere solo de sida, así que es mentira decir que el preservativo salve vidas humanas», añaden.

«Pedimos por tanto a estos presuntos benefactores de África que dejen de una vez de especular con ella. Es necesario invertir la tendencia: la pobreza de África no debe hacer más la riqueza de los países ya desarrollados».



No al sida


Comite Independiente AntiSida

Jóvenes de Camerún reclaman a Occidente menos condones y más pozos de agua


Un grupo de estudiantes de Camerún ha escrito una carta al Fondo Mundial para la lucha contra el sida en la que denuncian se ha utilizado al Papa como «chivo expiatorio» para «defender sus intereses económicos ocultos tras la exportación masiva de preservativos a África y sus mecanismos de exportación de sus prácticas anticonceptivas a países con fuerte crecimiento demográfico».

(R.B./ReL) Un grupo de estudiantes del Camerún ha hecho pública en Europa una carta abierta contra los ataques a Benedicto XVI por sus palabras sobre el preservativo, durante el viaje apostólico a Camerún y Angola el pasado mes de marzo.

En ella, se exige al Director ejecutivo del Fondo Mundial para la lucha contra el Sida, a los diputados belgas y a los ministros de Sanidad español, alemán y de Exteriores francés, que «pidan perdón al Papa y a los africanos». En sus últimas líneas, los firmantes exigen al Fondo para la lucha contra el sida que destine los fondos con los que cuenta «al envío masivo de recursos para excavar pozos de agua y para construir implantes fotovoltaicos para la producción de energía solar, con lo que se favorezca una distribución masiva de agua y luz», informa Zenit.

«Éstos son los bienes esenciales y decisivos para África, y todos los agentes de la cooperación internacional al desarrollo son muy conscientes de ello. Ésta es la ayuda humanitaria que África necesita para desarrollarse, y no el preservativo» han recalcado.

«Decimos con firmeza nuestro 'no' a este modelo cultural totalmente extraño a nuestros valores y tradiciones, que nos está siendo impuesto como determinante de la mejora de nuestra vida».

Vergonzosa ingerencia

Este grupo denuncia que la prensa occidental ha «instrumentalizado injustamente, en una violenta campaña sabiamente orquestada» las palabras del Papa, y que los ataques recibidos por éste constituyen «una vergonzosa injerencia en la realidad africana».

Los firmantes enfatizan que los autores de las críticas «han identificado al continente africano como uno de los principales mercados de llegada de los preservativos para hacer crecer sus economías nacionales. El juego está claro: las industrias del preservativo están en Occidente». «El Santo Padre ha tocado el nudo del problema, alarmando a los agentes de este floreciente negocio en África», acusan.

Para estos estudiantes, se ha utilizado al Papa como «chivo expiatorio» para «defender sus intereses económicos ocultos tras la exportación masiva de preservativos a África y sus mecanismos de exportación de sus prácticas anticonceptivas a países con fuerte crecimiento demográfico».

«Que promuevan y defiendan el uso del condón en su casa, ya que esta elección corresponde a sus concepciones antropológicas sobre el ser humano, pero no tienen derecho a imponer sus elecciones a los africanos», añaden.

Especialmente, exigen a Occidente que «pida perdón a los africanos» por «burlarse de los africanos presentándose como los verdaderos benefactores, cuando en realidad no lo son».

«¿De qué sirve proteger a los africanos con el preservativo si después se les mata con tantos mecanismos de explotación o con las armas por la guerra de intereses políticos y económicos de esos mismos benefactores?».

La gente en África «no muere solo de sida, así que es mentira decir que el preservativo salve vidas humanas», añaden.

«Pedimos por tanto a estos presuntos benefactores de África que dejen de una vez de especular con ella. Es necesario invertir la tendencia: la pobreza de África no debe hacer más la riqueza de los países ya desarrollados».



No al sida


Comite Independiente AntiSida

miércoles, 25 de marzo de 2009

Occidente niega lo obvio: el sida retrocede si se fomenta la fidelidad

En los ocho países africanos donde disminuyen los infectados bajó también la promiscuidad.

Occidente niega lo obvio: el sida retrocede si se fomenta la fidelidad
Un grupo de niños durante el encuentro que mantuvieron con el papa Benedicto XVI en Luanda. EFE

Santiago Mata

El pasado martes fue la primera vez, según dicen los expertos, que un papa utilizó la palabra preservativos. Pero lo hizo para afirmar que "agravan los problemas" de la "tragedia" del sida, "que no puede ser superada sólo con dinero". Las reacciones más comentadas no han sido las de quienes, como por ejemplo el patriarca ortodoxo ruso Kiril I, han manifestado su "solidaridad" con Benedicto XVI, sino las de quienes consideraron sus declaraciones como un peligro para la salud pública (caso del Gobierno francés).

Desde el campo científico, en una entrevista recogida este lunes por ilsussidiario.net, daba la razón al Papa Edward C. Green, director del Centro de Estudios de Población y Desarrollo de la Escuela de Salud Pública de Harvard, quien afirmaba que "soy un liberal en temas sociales y para mí es difícil admitirlo, pero el Papa realmente tiene razón. Las pruebas que tenemos demuestran que en África los preservativos no funcionan como método para reducir la tasa de infección por VIH. Funcionaron, por ejemplo, en Tailandia y Camboya, que tienen dinámicas epidemiológicas muy distintas".

Contraproducentes

Green se atreve incluso a apoyar la opinión de que, a largo plazo, los condones son contraproducentes: "Lo que en realidad encontramos es una relación entre un uso continuado de preservativos y una mayor tasa de infección. No conocemos todas las causas de este fenómeno, pero en parte se debe a lo que llamamos compensación del riesgo. Significa que quien usa preservativos está convencido de que son más eficaces de lo que realmente son, y termina por admitir mayores riesgos sexuales. Hace algunos años se comenzó a notar en África que los países con mayor disponibilidad de preservativos y mayores tasas de utilización de los mismos, tenían también las tasas más altas de infección por VIH. Esto no prueba una relación causal, pero habría debido llevar a valorar más críticamente los programas relativos al uso de preservativos". "El cambio se produjo a pesar de que los programas seguían centrados en los preservativos"

Para contrastar con este dato, estaban los de "al menos 8 o 9 países africanos donde el VIH está en declive" y donde, según Edward C. Green, "en todos los casos, la proporción de hombres y mujeres que declaraban tener muchos compañeros de relaciones sexuales había disminuido desde algunos años antes de que se registrara el descenso de infección por VIH", y ello a pesar de que los programas de prevención seguían centrados en los preservativos: "Este amplio cambio en el comportamiento, por tanto, se produjo a pesar de los programas, que pusieron en énfasis en elementos que, al menos para África, eran erróneos".

De moda

El director del Centro de Estudios de Población y Desarrollo de Harvard no oculta su "contento" porque los dos países con mayor tasa de infección en África, Suazilandia y Botsuana, "han lanzado campañas dirigidas a desaconsejar las relaciones sexuales simultáneas con múltiples compañeros". De hecho, fue en Botsuana a fines de los 90 donde se empleó por primera vez el eslogan ABC (Abstain, Be Faithful, Condomise; abstinencia, fidelidad, uso del condón) que, con el nombre de Estrategia ABC fue adoptado en las campañas de prevención del sida de Uganda, y más tarde puesto como condición para la ayuda en este campo por la administración Bush (programa PEPFAR de 2003). La tasa de sida en 1990 era en Uganda del 20%, y actualmente está entre el 6 y el 7%.

Green se refirió en sus declaraciones a ilsussidiario.net a una peculiaridad africana: la tasa de infección es mayor entre las clases más ricas e instruidas, por lo que la mejora económica no implicará disminución del sida.

Tasa de VIH en Africa

En Washington como en África

En Washington el sida ha alcanzado cifras de epidemia, y no por falta de dinero o condones. Así lo afirmaba ayer Jeffery T. Kuhner en el Washington Times, en un artículo titulado El culto de los condones:
"En África, la distribución de condones sólo ha empeorado la situación. Al continente le faltan muchas cosas, alimentos, agua, buen gobierno; pero los condones no están en esa lista. Contra lo que dicen los llamados expertos, los condones no son infalibles, animan a una actividad sexual imprudente que es la principal fuente de la pandemia. Los críticos del Papa no tienen que mirar a África para encontrar evidencia de que el uso de condones no es eficaz contra el sida. Basta con mirar a Washington D.C., donde el número de infectados aumentó el 22% entre 2006 y 2007. El 6,5% de los varones negros de la ciudad es seropositivo. En 2008 se repartieron 1,5 millones de condones. Llueven condones y la tasa de sida sube como la espuma. La contracultura de los 60 ha vencido. El culto del condón no tolera otros dioses".

Lo que dijo el Papa durante el vuelo

Paloma Gómez Borrero, uno de los tres periodistas españoles que acompañaban el día 17 a Benedicto XVI en el avión de Alitalia, fue testigo de la respuesta del Papa a la pregunta sobre el sida: "No se puede superar con dinero y distribuyendo preservativos que, al contrario, aumentan el problema. La única solución una humanización de la sexualidad, es decir, una renovación espiritual y humana que lleve consigo un nuevo modo de comportarse del uno respecto al otro".

Entre las reacciones poco comentadas se cuenta la del patriarca de la iglesia ortodoxa de Moscú, Kiril I, que "se solidarizó" con el Papa y afirmó que "los preservativos no son una panacea".

Leído en Gaceta

Comite Independiente AntiSida

martes, 24 de marzo de 2009

Epidemia de sida, en África como en Washington

Por Ignacio Aréchaga

Hay un tipo de periodista occidental que cuando va en el avión del Papa en dirección a África ya tiene una pregunta preparada, que a su juicio resume todo el viaje: ¿por qué la Iglesia no bendice el preservativo para luchar contra el sida que causa tantas muertes en África? Si el Papa da una respuesta con matices, en la que hace ver que la prevención del sida exige cambios de conducta más profundos sin los cuales el mero uso del preservativo no mejorará la situación, este periodista solo retendrá una idea: la Iglesia rechaza el preservativo para combatir el sida, y a partir de ahí ejercerá su derecho a escandalizarse en titulares.

La escena ha vuelto a repetirse en el viaje de Benedicto XVI a Camerún y Angola. Lo que el Papa dijo es que “no se puede resolver este flagelo simplemente con la distribución de preservativos; al contrario, existe el riesgo de aumentar el problema. La solución solo se logrará actuando en dos frentes. El primero es una humanización de la sexualidad, es decir, una renovación espiritual y humana que lleve consigo un nuevo modo de comportarse una persona con otra. En segundo lugar, una verdadera amistad, sobre todo con las personas enfermas: la disponibilidad, incluso con sacrificios y con renuncias personales, a estar con los enfermos. Estos son los factores que ayudan a progresos visibles”. Y señaló cómo la Iglesia católica está absolutamente presente en esta lucha contra el sida, con su servicio a los enfermos.

Para los críticos de esta postura, todo lo que no sea distribuir condones es “irrealista y poco eficaz”. Pero no da la impresión de que sean condones lo que más escasee en África. Uno de los enviados al viaje reconocía que en Yaoundé era más fácil comprar preservativos muy baratos que disponer de agua, pues el agua había estado cortada durante varias horas. Y otros observadores señalan que en los dispensarios médicos de bastantes zonas sobran preservativos, y en cambio no disponen de antibióticos ni de aspirinas. Otra cosa es la calidad de esos preservativos, que no es precisamente la misma en Washington que en una aldea africana del interior.

Tasa superior a la de África Occidental

Pero tampoco en Washington los preservativos han sido la panacea para la prevención del sida. Según un informe hecho público en estos días por las autoridades sanitarias del distrito de Washington, un 3% de los habitantes está infectado por el VIH, lo que supone haber sobrepasado el umbral del 1% que define una “generalizada y severa” epidemia.

“Nuestra tasa es superior a la de África Occidental”, ha dicho Shannon L. Hader, directora del programa sobre el sida en el distrito. “Está a la par de las de Uganda y de algunas partes de Kenia”. Washington D.C. tiene la tasa más alta de infección de EE.UU. Además, las autoridades reconocen que probablemente sea mayor, ya que las estadísticas solo han tenido en cuenta a la gente que se ha hecho la prueba para la detección del VIH.

Tampoco en Washington el problema parece ser el acceso a los preservativos. De hecho, hay un programa de distribución gratis de condones, que el año pasado proporcionó 1,5 millones de unidades. A pesar de todo, se registra un aumento del 22% de infectados desde 2006, en todos los modos de transmisión.

Según el informe, el sexo entre homosexuales sigue siendo la principal fuente de contagio. Con la sensación de que el sida ya no es una enfermedad mortal, están tomando menos precauciones. Le sigue de cerca el contagio por relaciones heterosexuales, aunque sería más exacto añadir promiscuas. Pues, según otro estudio sobre las relaciones heterosexuales en el distrito hecho por la Escuela de Medicina de la George Washington University entre 750 participantes, casi la mitad de los encuestados reconocen haber tenido varias parejas sexuales simultáneas en los últimos doce meses. Tampoco queda lejos el contagio por drogas intravenosas, aunque el dinero del contribuyente se emplea desde 2007 para la distribución de jeringuillas, con la idea de la “reducción de daños”.

A partir de estos datos, cabe pensar que sería muy sano en Washington lograr esa “humanización de la sexualidad”, que propugna Benedicto XVI.

La situación de Washington, como la del África Occidental, indica también que la lucha contra el sida va muy unida a la lucha contra la pobreza. Entre los encuestados en el estudio de la George Washington University, el 60% dice ganar menos de 10.000 dólares anuales, un porcentaje similar no ha estado nunca casado y un 43% están desempleados. Son situaciones que, como en África, no se arreglan con preservativos.

Cuando el único cambio que se propugna es el uso de preservativos, puede ser la excusa para soslayar los cambios de conducta que exige una vida sana. En unas declaraciones recogidas en este viaje por John Allen para el National Catholic Register, la doctora Vanessa Balla, de Yaoundé, explica su experiencia: “Con condones, la gente piensa que puede hacer lo que quiera. Les anima a tener conductas sexuales de riesgo”. Balla insiste en que la solución a la crisis “no son los condones, sino el cambio de conducta”.

Es un criterio que sirve tanto para África como para Washington. Lo que no se entiende es por qué le preguntan al Papa por el sida cuando viaja a África y no cuando va a EE.UU.

Leído en Aceprensa


Comite Independiente AntiSida

jueves, 19 de marzo de 2009

Los valores tradicionales de la familia son el arma más eficaz contra el Sida

Maria Ozores

Uganda es el mejor ejemplo, al pasar en 17 años del 14% de portadores de Sida al 5%; España a pesar de las campañas mantiene el porcentaje de afectados

Los valores tradicionales de la familia constituyen el arma más eficaz para controlar el incremento de infectados por el virus del Sida. La enfermedad ha descendido en aquellos países que han desarrollado políticas de apoyo a los valores tradicionales de la familia o que tradicionalmente se han caracterizado por un concepto de familia más estable y ajustado al orden tradicional. Sin embargo el porcentaje ha subido en aquellos que han basado el control del Sida en el uso del preservativo.

Esto viene a avalar las palabras que Bendicto VXI manifestó ayer en Camerún al defender el matrimonio “indisoluble y estable” y afirmar que el preservativo “agrava” el problema del Sida en África. El Papa propuso una “humanización de la sexualidad”, así como “una renovación espiritual, que comporta una nueva forma de conducta”.

Es lo que se desprende de los datos que la Organización Mundial de la Salud publicó en 2008 y que analizan la variación por países de enfermos de Sida en todo el mundo entre 2001 y 2007. La muestra recoge el número de personas infectadas por el Sida en términos absolutos y el porcentaje total de la población.

África, donde el Sida golpea
En África donde el Sida golpea duramente prácticamente a todos los países, Camerún ha pasado de tener 530.000 portadores del Sida a 540.000 por lo que en términos absolutos incrementa en 10.000 el número de enfermos, pero sin embargo en porcentaje baja de un 6% de afectados en 2001 a un 5,1% en 2007, por lo que mejora el porcentaje relativo a toda la población del país –que evidentemente se ha incrementado-.

La mayoría de países del África negra mantienen sus desoladoras cifras. Etiopía desciende ligeramente y pasa de tener 920.000 infectados en 2001 a 980.000 en 2007, y en porcentaje de un 2,4% a un 2,1%; Etiopía consta de un contingente católico importante. Congo que desciende de 84.000 infectados en 2001 a 79.000 en 2007, y en porcentaje de un 4,4% a un 3,5%. Angola que incrementa el número de afectados de 120.000 a en 2001 a 190.000 en 2007 –hay una subida de 70.000 enfermos-, pero que en porcentaje significa un incremento del 1,6% al 2,1%, aunque hace el 1990 el país prácticamente tenía un porcentaje cero de infectados. Zambia desciende ligeramente y aunque pasa de tener 940.000 infectados en 2001 a 1.100.000 en 2007 en términos absolutos, en porcentaje pasa de un 15,4% a un 15,2% siendo uno de los países que más sufren la incidencia del virus ya que de cada 100 personas, 15 son portadores. Zambia constituye la manifestación más clara del fracaso de que las campañas a favor del uso del preservativo no demuestran ninguna disminuación en las tasas de infección del virus.

Uganda representa el descenso más espectacular ya que pasa de tener 1.100.000 infectados en 2001 a 940.000 en 2007, pero si constatamos el porcentaje de los últimos 17 años pasa de un casi un 14% a un 5,4%. Uganda consta de un contingente numeroso de cristianos en su población y no ha basado su estrategia en la lucha contra el Sida en el uso del preservativo sino en el rescate de la familia tradicional africana –de la misma forma que se desprende esa dinámica en las sociedades cristianas y musulmanas-.

Los países del África subsahariana han roto con su modelo tradicional de familia y se ha extendido desorbitadamente la práctica de la prostitución. La pauta cultural y religiosa de un país es determinante para el avance y el retroceso del Sida. En los países musulmanes el nivel de incidencia del Sida en la población es mínimo, a pesar de que se practica la poligamia y la práctica del preservativo es ignorada.
Los países musulmanes: menos Sida y más familia
En los países de tradición musulmana las cifras se reducen en comparación con las africanas a niveles muy inferiores, de la inmensa mayoría de estos países, sólo el 0,5% de su población está infectada por el virus del Sida. Son países que se caracterizan por tener estructuras familiares consistentes y estables.

Líbano pasa de 2.200 afectados en 2001 a 3.000 en 2007, el porcentaje se mantiene en un 0,1%. Pakistán pasa de tener 51.000 afectados en 2001 a 96.000 en 2007, y en porcentaje de menos de 0,1% a un 0,1%. Malasia pasa de tener 44.000 afectados en 2001 a 80.000 en 2007, y en porcentaje de un 0,3% a un 0,5%.

Al mismo tiempo Singapur de tener 2.900 afectados en 2001 pasa a 4.200 en 2007, y en porcentaje de un 0,1% a un 0,2%. Indonesia pasa de tener 93.000 afectados en 2001 a 270.000 en 2007, y en porcentaje de un 0,1% a un 0,2%. Marruecos y Algeria mantienen sus porcentajes en 0,1% desde 2001, el primero incrementa en 8.000 la cifra de afectados por el virus y Algeria en 9.000. Túnez pasa de tener 2.200 afectados en 2001 a 3.700 en 2007, y en porcentaje de menos del 0,1% a un 0,1% ponderado.

Se constata como las cifras de los países musulmanes sin tener campañas contra el Sida ni promoción del preservativo revelan una menor incidencia de la enfermedad en la población debido a la base familiar como arma más eficaz. Al fin y al cabo el Sida es una enfermedad ligada al comportamiento de la sociedad.

Las campañas no solucionan el problema en Occidente

Si comparamos las tasas del mundo islámico con las occidentales observamos un ligero incremento generalizado, Estados Unidos pasa de tener 1.000.000 infectados por el virus del Sida en 2001 a 1.200.000 en 2007 en términos absolutos, y en porcentaje se mantiene en un 0,6%.

En Europa El Reino Unido pasa de tener 47.000 afectados en 2001 a 77.000 en 2007 en términos absolutos aunque en porcentaje se mantiene en un 0,2%. Italia pasa de tener 140.000 afectados en 2001 a 150.000 en 2007, y en porcentaje se mantiene en 0,4%. Alemania pasa de tener 44.000 afectados en 2001 a 53.000 en 2007, y en porcentaje mantiene un 0,1%, siendo uno de los países en los que menor incidencia sufre la población del virus. Francia pasa de tener 120.000 afectados en 2001 a 140.000 en 2007, y en porcentaje sostenido de 0,4%. España pasa de tener 120.000 afectados en 2001 a 140.000 en 2007, y en porcentaje se mantiene en el 0,5%, constituye uno de los países europeos con una tasa de incidencia mayor que en el resto de países de la Comunidad; vemos como en porcentaje se mantiene pero crece en número absoluto en 20.000 afectados en seis años. España a pesar de las campañas a favor del uso del preservativo mantiene el porcentaje de afectados.

Todavía en Europa, Portugal pasa de tener 29.000 afectados en 2001 a 34.000 en 2007, y en porcentaje mantiene el 0,5%. Irlanda pasa de tener 4.600 afectados en 2001 a 5.500 en 2007, y en porcentaje mantiene el 0,2%. Malta pasa de tener 4.600 afectados en 2001 a 5.500 en 2007, y en porcentaje mantiene el 0,2%. Por último Polonia, país de gran tradición católica, pasa de tener 15.000 afectados en 2001 a 20.000 en 2007, aunque en porcentaje se mantiene en 0,1%.

Los países occidentales basan su sistema contra el Sida en un modelo tecnológico que se apoya en el uso del preservativo y en el tratamiento de la enfermedad.

Leído en Forum Libertas

sinsida.biz