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viernes, 1 de febrero de 2008

El SIDA mata y no discrimina


La epidemia avanza destruyendo hogares hispanos. Se ha celebrado en Estados Unidos una cumbre hispana sobre el sida.

ANDREA ACOSTA


El Pregonero

Inmigrante mexicana sufre por la pérdida de su esposo e hija por el SIDA, batalla día a día con la enfermedad y el estigma, pero se ha comprometido en ser una voz para crear conciencia y alentar a la prevención del virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH).

Cuando le diagnosticaron VIH, hace 13 años, Josefina Martínez se movilizó para que también le hicieran la prueba a su esposo y sus tres hijos. Entonces supo que su pareja y su pequeña de cuatro años también habían adquirido el virus que desencadena la enfermedad del SIDA.

Su esposo le había transmitido el virus a ella y luego a su niña por medio de una transfusión de sangre durante una operación.

Pasó varios meses cuidando de ambos a la vez en país natal, aunque era poco lo que podía hacerse ya que la enfermedad estaba avanzada.

Antes de morir, él tuvo que afrontar la enfermedad solo en un hospital neoyorquino durante tres meses porque Josefina tenía que cuidar de la pequeña.

Recuerda con sufrimiento que al principio a su hija no la querían atender en los hospitales de México porque creían que al atenderla podían contraer el virus. "Enfermeras y médicos no la querían ni tocar", dijo.

No logró que le dieran un tratamiento a la niña y cayó en coma. Cuando por fin la atendieron ya era muy tarde y falleció con apenas cinco años.

"Luego de la muerte de mi hija caí en un estado de depresión muy fuerte", comentó este martes la inmigrante de 41 años en el marco de la Cumbre Nacional de Liderazgo Latino sobre SIDA, que se llevó a cabo en Washington.

Afirma que 'es horrible ver en México cómo la gente muere de las complicaciones derivadas de las bajas defensas que ocasiona el SIDA'. "La muerte por esta enfermedad es dramática debido a estas complejidades y porque los pacientes pierden el conocimiento, la emoción de estar vivos", dijo.

A la vez, Josefina tuvo que afrontar su propio calvario con ataques de depresión, pánico y paranoia, también tuberculosis, mal de Parkinson, cáncer en los ojos, neumonía y otras complicaciones médicas derivadas del SIDA. "Casi pierdo la vista y en tres ocasiones estuve a punto de morir", contó quien al principio tomaba 120 píldoras al día.

Este cuadro desgarrador le obligó a dar en adopción a sus dos hijos sanos, que en ese entonces tenían 6 y 8 años. Al mismo tiempo tuvo que afrontar a una sociedad generalmente crítica, insensible, discriminadora, cruel.

"Era niñera en una casa, pero cuando me vieron en la televisión contando la dura realidad de vivir con SIDA, me despidieron", puso como ejemplo.

"Pero no podía vivir enojada con la vida y tuve que aprender a aceptar a la gente y sus reacciones", dijo quien considera que el virus le enseñó a vivir, a disfrutar cada día, a vivir el momento presente. "Ser VIH positivo me enseñó a ser positiva en mi vida", subrayó.

Actualmente se siente mucho mejor, vive con sus hijos adolescentes (custodia compartida con padres adoptivos), disfruta del ser mamá, sigue cuidando mucho de su salud, está buscando un empleo y está comprometida en alzar su voz para detener el avance de este flagelo.

"Hay que hablar con los jóvenes y explicarles que el sexo no es un juego y que deben responsabilizarse por su sexualidad", destacó Josefina.

Cumbre sobre VIH

Unos 300 líderes latinos que trabajan sobre temas de VIH/SIDA a lo largo de Estados Unidos se reunieron esta semana en la Cumbre Nacional de Liderazgo Latino sobre SIDA para reflejar un consenso nacional y poner en práctica la Agenda Latino/Hispana de Acción contra el SIDA.

Por primera vez en la historia de la epidemia en Estados Unidos, el impacto del VIH/SIDA en las comunidades hispanas y latinas se presentó a escala nacional con representantes de organizaciones comunitarias, departamentos de salud, proveedores directos de servicios, personas que viven con el VIH / SIDA, investigadores, defensores de los derechos de las personas que tienen VIH/SIDA, expertos en salud pública y funcionarios electos.

"Nos une el hecho de que 77 mil latinos han fallecido por SIDA y que más de 200 mil hispanos en los Estados Unidos viven con el VIH/SIDA", comentó Guillermo Chacón de la Comisión Latina sobre SIDA.

Hay buenos avances para frenar la epidemia, pero es importante detectarlo a tiempo -dijo quien está preocupado porque más latinos están dando positivo en las pruebas y con tal avance del virus que al año empiezan a tener síntomas de la enfermedad del SIDA.

Esto quiere decir que están tardando mucho en hacerse la prueba de VIH -dijo este experto que aconseja hacerse la prueba cada año y cada tres o seis meses si la persona tiene un comportamiento riesgoso. "Es confidencial y dan el resultado en veinte minutos", agregó.

Cabe destacar que en Estados Unidos las personas reciben tratamiento aunque no tengan documentos.

En la cumbre se abordaron los desafíos pasados y presentes, el estigma de vivir con SIDA y también se analizaron las soluciones y acciones necesarias para seguir combatiendo el avance del VIH. "Queremos desarrollar un plan de acción para los próximos dos años y reunirnos otra vez en el 2010", añadió Chacón.

La Agenda Latina/Hispana de Acción contra el SIDA es un documento nacional de salud y prevención que responde a la crisis que afecta a los latinos de Estados Unidos.

"Nos urge que la comunidad hispana escuche el mensaje de educación y prevención", dijo quien considera esta cumbre como 'una señal de esperanza para los portadores del virus'.

La epidemia de VIH / SIDA está lejos de haber terminado y que aún queda mucho trabajo por hacer a nivel local en la lucha contra esta enfermedad -dicen los congresistas.

Es necesario tomar acción en este sentido porque muchas personas aún no están concientes de lo que representa el VIH/SIDA -según comentó el congresista Joe Baca de California en la cumbre.

"La gente tiene que saber cómo afecta y cómo prevenirlo", subrayó quien reconoce que se necesita más fondos para investigación y más respeto por los afectados.

Afirmó que es importante que las organizaciones de fe, las escuelas y la comunidad unan sus voces para crear conciencia sobre el virus VIH.

En la actualidad, en Estados Unidos hay aproximadamente 1.2 millones de personas que viven con el VIH/SIDA, de los cuales 200 mil son latinos. Considerando que los latinos representan el grupo étnico y minoritario más grande y de más rápido crecimiento en el país, los líderes hispanos vinculados a este tema afirman que hacer frente al impacto del VIH/SIDA en la comunidad latina es de vital importancia para mejorar la salud general de la nación.

"En este año electoral, tenemos que aprovechar para elegir políticos que estén comprometidos con el sector salud", según Chacón.

Insistió en que es hora de actuar, unificar esfuerzos y juntos hacer una estrategia más poderosa que logre revertir la realidad trágica que el VIH está generando en la comunidad latina.

AYUDA:


• Clínica Whitman-Walker:

- 1701 calle 14, NW, DC. Inf: 202-939-7690 (hacer cita)

- 5232 Lee Highway, Arlington, VA. Inf: 703-237-4900.

• Clínica del Pueblo:

- 2831 calle 15, NW, DC. Inf: (202-667-3706)

- Prueba gratis y asesoramiento sin cita: lunes y martes de 9AM a 5PM, miércoles y jueves de 9AM a 9PM, viernes de 9AM a 1PM y sábados de 10AM a 2PM.

• Línea nacional de información sobre VIH (gratis y confidencial): 1(800)232-4636.


CIFRAS:


• A nivel nacional:


- En EEUU se han diagnosticado casi 1 millón de casos de SIDA (16 por ciento hispanos).

- Un 19 por ciento de los nuevos casos corresponden a hispanos.

- Un 50 por ciento de los hispanos (15 y 44 años) se han hecho el test.

• Prince George, MD: Casi 2.400 personas viven con VIH y casi 2.300 viven con SIDA.

• Montgomery, MD: Más de 1.100 viven con VIH y casi 1.200 viven con SIDA.

• Estado de Virginia: Hubo un incremento de 15 por ciento de casos de VIH/SIDA entre hispano

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sábado, 1 de diciembre de 2007

Por un momento de placer.


Este 1 de diciembre se celebra el «Día Mundial del Sida» y Semanario le invita a reflexionar en las consecuencias del uso del condón: sus mitos y su fracaso.

Reporteros Juveniles

Sin distinciones

Gustavo es un joven de 19 años, estudia la carrera de Medicina y tiene toda la vida por delante. Entre sus amistades figura Rosa, una chica de 20 años. Cierto día en que Gustavo y ella se encontraron en una fiesta comenzaron a beber. Poco a poco fueron perdiendo el control de sus pensamientos y de sus cuerpos; la atracción que el uno sentía por el otro llegó a tal grado, que tuvieron una relación sexual.

Al día siguiente, Gustavo amaneció solo. El teléfono sonó y contestó:

-Hola, soy Rosa -dijo la voz del otro lado del teléfono; ella tenía una vida sexual activa desde los 16 años-, tengo sida -concluyó. Colgó-.

Para Gustavo, al igual que para otros jóvenes, el bombardeo de imágenes en revistas, en la televisión y otros medios acerca del uso del condón, lo convirtieron en su único consuelo: «No hay problema, usé preservativo», se decía constantemente a sí mismo.

Después de tres meses, Gustavo comenzó a sentir un cotidiano cansancio, acusaba dolor en la espalda y la nariz expelía incesantes fluidos: «Resfriado común», pensó. Dentro de su cuerpo, el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) se había instalado. Había entrado 90 días antes a través de una pequeña llaga que tenía en la piel, tan pequeña que no presentó molestia alguna. El condón no le había servido. El virus penetró en su cuerpo, se sumó a la circulación sanguínea normal y se adhirió a un linfocito: tras esta mezcla se transformó en parte de su Ácido Desoxirribonucléico (ADN). Luego, comenzó a reproducirse en el interior de la célula huésped y ¡bang!, explotó y liberó un importante número de virus iguales, que infectaron el cuerpo de Gustavo.

Él dejó de asistir a la escuela, presentaba fiebre, dolor muscular y un escozor que cubría su zona genital; acusó diarrea y se deshidrató poco a poco, al tiempo que sus labios se partieron y su cara se tornó lánguida y pálida, como todo su cuerpo.

Su familia lo trasladó a un hospital; ahí, se enteraron que tenía sida. Sobrevino entonces el derrumbe moral de sus familiares. Hoy, Gustavo se encuentra conectado a diferentes tubos en ese hospital; lo mantiene vivo el suero que le inyectan y la respiración artificial. Gustavo, lamentablemente, morirá en pocos días.

De la ficción a la realidad

En esto del sida, no todo es fantasía. En México se venden 150 mil condones por semana, de los cuales la mayor parte es consumida por jóvenes y adolescentes; marcas «reconocidas» y hasta «genéricas» se han posicionado de este mercado que basa su éxito en los instintos de un momento. Esta situación arroja números alarmantes.

En nuestro País, cada once meses se duplica el número de infectados de VIH, y se calcula que por cada caso declarado, existen de 60 a 100 portadores de sida todavía asintomáticos que transmiten la enfermedad. La principal vía de contagio es la sexual: ocupa 91.1 por ciento en hombres, y 55.8 en mujeres. La práctica homosexual es una conducta propensa a la transmisión en un 300 por ciento más que la vía vaginal, ya que el recto es una zona vascularizada con mucosa de absorción; la violencia traumática que presenta ese tipo de relaciones, favorece los desgarres, además de que existe un elevado número de relaciones con personas diversas.

Tan sólo en Jalisco, hasta el primer trimestre de 2002, existían cinco mil 693 casos registrados de sida, y en todo el País, 52 mil 473, lo que quiere decir que por cada 100 mil habitantes, por lo menos 50 son seropositivos; pero lo más lamentable de toda esta trágica cuestión, es que las autoridades sanitarias y grupos de poder promueven los «preservativos» bajo el lema: «Sexo seguro», de forma por demás irresponsable. Así pues, el condón, lejos, muy lejos de prevenir el sida y otras enfermedades de transmisión sexual (ETS), promueve la promiscuidad y resulta además, un jugoso negocio.

Condón, panacea para las autoridades
Reporteros Juveniles

El sida ha causado la muerte en este año a 3.5 millones de personas y ha contagiado a otros cinco millones, según ONUSIDA. El total de afectados son ya 40 millones. No obstante, autoridades y organismos internacionales se aferran en promover el condón como la solución a un problema que requiere algo más que una respuesta de látex.

Terquedad o ignorancia

Uno de los más grandes pensadores de la historia, Platón, decía que las ciudades deberían estar gobernadas por los filósofos (es decir, sabios), ya que muchos que se dedican a la «cosa pública» (política) se mueven por intereses muy distintos a la dignidad de la persona, y no la contemplan en todas sus dimensiones. Sus decisiones no van más allá de intereses políticos.

Y pareciera que eso es lo que hoy sucede con algunas autoridades y organizaciones que promueven el uso de estos métodos. Pese a las evidencias en el incremento de personas infectadas de VIH, el condón se sigue promoviendo entre los adolescentes, jóvenes y universitarios. Como el caso de la campaña: «Alerta, Código Rojo: Usa condón», que es promovida en preparatorias y universidades públicas de nuestra ciudad, como si éste fuera una arma, que en manos de los jóvenes, ahuyentara a espermatozoides, gonococos o virus del sida: «Pensar eso -dice el profesor de Sociología, José Pérez Adán-, es estar más cerca de la superstición que de la ciencia, lo que es doblemente irresponsable tratándose de las autoridades». Lo cierto es que el látex no es la panacea como lo quieren hacer ver.

De cifras y datos

A los reporteros nos fascinan los números, nos gustan los datos porque, en muchas ocasiones, nos acercan a la realidad, aunque ésta, siempre supera a aquéllos.

Si el preservativo fuera eficaz, los casos de contagio de sida habrían tenido que descender en aquellos países en los que se han promovido grandes campañas, y no ha sido así; lo mismo los casos de embarazos y las ETS. El British Medical Journal publicó un estudio sobra la incidencia de ese tipo de campañas en América del Norte, Australia y Europa para prevenir embarazos en jóvenes de 11 a 18 años, desde 1970 hasta el año 2000, y el resultado es elocuente: Doce estudios en ocho mil 019 jóvenes concluyen que los programas no han servido para reducir el índice de embarazos ni enfermedades. Significativamente, en EE.UU. y el Reino Unido, los dos países donde más se insiste en la necesidad del sexo seguro, son también los que tienen mayor número de embarazos en adolescentes de Occidente, según UNICEF. Otro ejemplo más: desde la campaña de «prevención», realizada en España, con el lema: «Póntelo, pónselo», ha aumentado la tasa de abortos entre mujeres de 15 a 19 años, pasando del 3.10 al 7.49 por ciento.

La ilógica de las autoridades
R.J.

Las cosas no son tan complicadas: el tabaco crea adicción y produce cáncer y otras enfermedades. El hábito de fumar, pues, puede causar cáncer. La promiscuidad, es un mal hábito que trae consigo muchas enfermedades, entre ellas, el sida. Resulta curioso que en el caso del tabaco, las autoridades intentan acabar con el problema desde la raíz, suprimiendo el hábito de fumar: fueron prohibidos los comerciales de cigarros en la televisión, retirados los espectaculares de la ciudad, etcétera; empero, en el caso del sida, por el contrario, las autoridades de salud reparten preservativos a diestra y siniestra y buscan afanosamente la solución mágica para revertir la inmunodeficiencia. Una lógica que, aplicada al tabaco, sería más o menos así: fume usted lo que quiera que los médicos se encargarán de impedir o de curar su cáncer. Por ello, no deja de ser contradictorio que en la prevención del sida se omita la solución más económica y eficaz: la educación y el valor de la abstinencia.

Otro ejemplo, siguiendo la lógica de quienes promueven el uso del condón sería: la Secretaría de Vialidad y Transporte tendría que argumentar en lugar de ese lema que versa: «Si bebes, no conduzcas», otro que dijera: «Si bebes, usa el cinturón»; a todas luces, esta «lógica» resulta ilógica.

Los mitos del condón
Reporteros Juveniles
Uno de los grandes mitos que impera en el mundo moderno es que el condón ofrece total seguridad al emprender relaciones sexuales. No es así. Los controles de calidad demuestran que no es total la impermeabilidad de los condones.

Mito: el condón es seguro; realidad: no, no lo es

En España, los estudios de la Unión de Consumidores, realizados durante los últimos once años, demuestran que más de la mitad de las marcas de preservativos no cumplen con los estándares de calidad ni seguridad. Y 51 por ciento de los condones vendidos en las sex shops (tiendas de artículos sexuales), no reúnen los requisitos técnicos.

Ahora bien, en 1987, la Food and Drug Administration (FDA), comenzó a aplicar una prueba de pérdida de agua, en la que el «preservativo es llenado con 300 ml de agua. Tienen un nivel de calidad aceptable cuando, en cualquier lote dado, la tasa de fallo por permeabilidad al agua no excede cuatro preservativos por mil. Los lotes que exceden este criterio específico de rechazo, son retirados o excluidos de la venta. Entre los lotes de preservativos que tenían un nivel de calidad aceptable, la tasa de fallos observada estaba en el 2.3 sobre mil». Ya en febrero de 1988, un estudio reveló que el fallo global de todos los lotes era de 12 por ciento, y hubo 16 rechazos de preservativos defectuosos. Posteriormente fueron rechazadas las marcas «Ramses Extra Strength» (marzo de 1991), debido a la cantidad inaceptable de orificios y fisuras en al anillo, y la «Saxo Wet Lubricated» (mayo de 1991), por no aprobar el control de calidad de la FDA.

¿Y los controles de calidad en nuestro País?

En México, un reportaje sobre la calidad de los condones incluyó 26 marcas, tanto importadas como nacionales, teniendo las siguientes conclusiones:

Defectos visibles: Se llevaron a cabo análisis para verificar la inexistencia de defectos, tales como: orificios, rasgaduras, roturas, escurrimientos de material, partes débiles, bordes distorsionados, etcétera. Se encontró que las marcas «Sheik Elite», «Ramses Sensitol» y «Trojan Plus» presentan una calidad regular.

Orificios no visibles: El análisis consistió en llenar el preservativo con agua para corroborar que, después de manipularlo durante un tiempo específico, aquél no presentara fugas. Bajo ese patrón de calidad resultó que las marcas «Therso», «Flash», «Cowboy Studded» y «Sheik Elite» tuvieron una calificación de regular, y en las marcas «Everything» y «Sico Sensitive», el resultado fue deficiente.

En Estados Unidos retiraron del mercado la marca «Avanti» después de estar disponibles en las farmacias durante más de cuatro años, al encontrar un índice de error de 14 por ciento, mientras que los fabricantes admitían fracasos inferiores.

¿Cuál es la tasa de fallos admitida en los condones que se venden en México?, ¿qué pasa con aquéllos que exceden ese límite y continúan a la venta?, ¿quién responde por ellos? ¿Qué se puede dar a cambio del contagio por fallas en el condón? En las empresas del ramo, el límite de rechazo permitido es de tantas partes por mil, entonces, en este caso, ¿de cuánta efectividad estamos hablando para efectos del sida? ¿Sigue el criterio norteamericano de los años ochenta, de que los condones tengan un nivel de calidad aceptable cuando, en cualquier lote dado, la tasa de fallo por permeabilidad al agua no exceda de cuatro preservativos por cada mil productos?

Poros microscópicos

Por otro lado, los tests eléctricos de permeabilidad sólo son capaces de localizar agujeros de entre 10 y 12 micras en los preservativos de látg, es decir, túneles liputienses (grasosos) que atraviesan las paredes del condón, pero suficientemente anchos como para que un espermatozoide, cuya cabeza tiene un diámetro de 3 micras, los cruce cómodamente como si caminara en una autopista de cuatro carriles. Ahora, si se trata del VIH, cuyo tamaño en de 0.1 micras de diámetro, es decir, 30 veces menor que la cabeza de un espermatozoide, ¿que no puede pasar? Basta con que haya un orificio de una sola micra de diámetro en el condón, para que el virus del sida se cuele en un organismo.

En fin, la evidencia de la rotunda eficacia del condón brilla por su ausencia. Por ejemplo: los usuarios del condón tienen dos tercios de posibilidades en relación con los que no lo utilizan, de evitar las enfermedades de transmisión sexual, según la OMS. Un informe publicado en 2002 por el Medical Institute of Sexual Health, de Washington, concluyó que «no existe evidencia de ningún tipo de reducción de riesgo de transmisión del virus del papiloma humano en la transmisión de la sífilis, cuando se usa preservativo, ya que éste deja un riesgo de infección de entre un 50 y un 71 por ciento; y en enfermedades como la gonorrea, el riesgo de infección, es de 50 por ciento».

Educación, abstinencia y cambio de conducta
Reporteros Juveniles

El filósofo español, José Ramón Aylión, autor del libro Luces en la caverna, dice lo siguiente: «Alguien podrá pensar, que proponer un cambio de conducta basado en el autocontrol es imponer una moral intolerante, conservadora y represiva; pero proponer no es imponer, y la OMS ha repetido, una y otra vez, que la única prevención eficaz contra el sida es la fidelidad a la pareja o la continencia. Me viene a la memoria un programa de radio sobre educación sexual, cuando una mujer preguntó por teléfono: '¿Cuándo se está preparado para hacer el amor por primera vez?'. El sexólogo le respondió a la jovencita: 'Cuando lo desees'. Esa respuesta, a mi parecer, vale un jugoso comentario: Me parece un trivial consejo de anuncio publicitario. En una etapa vertiginosa e intensa como es la adolescencia, cuando los muchachos están construyendo su libertad -que por lo demás es un asunto delicado-, ese consejo es de una simplicidad mortal. La libertad es la adecuada gestión de las ganas y unas veces habrá que seguirlas y otras, no. El deseo no es indicio de nada, más que de sí mismo. Es siempre un motivo para actuar, pero sólo el deseo inteligente es una razón para actuar. Con frecuencia se confunde la espontaneidad con la libertad, lo cual es clara muestra de analfabetismo. Todos los burros que conozco son, desde luego, animales muy espontáneos, pero tengo mis dudas acerca de su libertad.

La difusión y el reparto de preservativos ha sido la única política de prevención que se ha llevado a cabo, y los resultados están a la vista: somos el país más infectado de la Unión Europea. Con los datos científicos y la experiencia que tenemos, no hay ninguna razón para no intentar otro tipo de campañas. Si no se hace, el Gobierno nos está manipulando».

Hasta aquí la reflexión del filósofo. Por todo lo expuesto, los Reporteros Juveniles que colaboramos en Semanario, creemos que la conducta de las autoridades gubernamentales y lo que está ocurriendo en nuestras preparatorias y universidades, de promover el uso del condón, es sólo una trivialización del sexo, cuyas consecuencias pueden ser, y son, funestas. Creemos que es una irresponsabilidad equiparar, como lo dan a entender estas campañas, el condón con cero riesgos; este es un mensaje que miente.

La educación sexual que promueva la dignidad de la persona, así como la promoción de la abstinencia y de la fidelidad, son la única garantía para que la sociedad camine por senderos de salud y bienestar. Claro, esto es mucho más difícil; no es camino de rosas, pero es cien por ciento seguro, más económico, aunque implica mayor compromiso.

El negocio del látex

Recientemente, una importante empresa de condones ha comenzado a promover su producto a través de un spot televisivo que, según argumentan, promueve el «sexo seguro», y de paso incrementa sus ventas. En el anuncio aparece un muchacho de algunos quince años, que camina por un mercado. Todas las mujeres que ve le parecen atractivas, pues aparecen dejando ver su ropa íntima y sus atributos físicos; después se escucha una voz en off que dice: «Si todas te parecen hermosas, entonces ya estás listo para usar.». La cuestión es: ¿Por qué utilizar un jovencito para promover un preservativo? ¿Qué es lo que se promueve entonces: el condón o la vida sexual bajo los impulsos del hombre? ¿Creen ustedes, que le interesa la dignidad de la persona a estas empresas?

Asimismo, hay que considerar la siguiente información: El condón de látex constituye un jugoso negocio. Según la compañía alemana de profilácticos «Sanamed Duo», el mercado de preservativos mueve cerca de dos mil millones de dólares al año en todo el mundo; buen negocio, ¿no creen?

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viernes, 24 de septiembre de 2004

De la PROSTITUCIÓN a la CONVERSIÓN: el ENCUENTRO de LINDA con el PAPA


Ayuda a salir a otras mujeres del «mercado» del sexo. Linda Watson pudo dejar las calles --tras más de 20 años en el comercio sexual-- para convertirse y, con ayuda de su arzobispo, levantar casas para prostitutas deseosas de salir de ese tipo de vida. «Estoy casi acostumbrada a recibir ataques, disparos y amenazas de muerte», apunta Linda Watson. «Camino con Dios e intento esquivar las balas», concluye.

ROMA, jueves, 23 septiembre 2004 (ZENIT.org).- Una ex prostituta, Linda Watson, que se ha convertido, se encontró hace dos semanas personalmente con Juan Pablo II para pedirle que rece por ella y por su trabajo a favor de otras mujeres que quieren abandonar el «comercio» sexual.

Cuando Linda Watson se encontró con el Santo Padre se acordó del relato del Evangelio sobre la mujer de mala reputación que encontró a Cristo. «No podía creer que estuviera realmente frente a él», reconoció Watson a Zenit tras la audiencia con el Papa.

«Ha sido verdaderamente extraordinario», declaró. «Empecé a decir en polaco, mi segunda lengua, "¡Padre Santo mío!". ¡La experiencia ha sido entusiasmante, pero a la vez de gran humildad!»

Linda Watson pudo dejar las calles --tras más de 20 años en el comercio sexual-- para convertirse y, con ayuda de su arzobispo, levantar casas para prostitutas deseosas de salir de ese tipo de vida.

Se cuenta entre las principales promotoras de la campaña contra la legalización de la prostitución en su país, Australia, y fue elegida en 2003 en la nación como «la mujer más inspiradora del año».

La propia Watson relata su implicación en las redes de la prostitución: «Tuve una vida difícil como madre soltera con tres hijos, cada uno de los cuales no tenía más que el suelo para dormir. Así que, cuando una mujer de apariencia pudiente me tocó en el hombro en el salón de té de mi humilde oficina y me dijo que podía ganar 2.000 dólares a la semana simplemente dando masajes, me vi muy tentada».

La mujer en cuestión intentaba convencerla haciéndole ver la posibilidad de limitarse a una prueba de dos meses. «Nadie lo sabría y después podría dejarlo», le aseguró.

En poco tiempo Watson se dio cuenta de la verdad, pero ya era demasiado tarde: «Tan pronto como empiezas, pierdes tu dignidad. Estás vendida» --recordó--. «Mi primer cliente era directivo de alto nivel de los medios e inmediatamente fue como si hubiera sido vendida como un trozo de carne a todos sus millonarios».

También describió cómo la situación llegó a estar «fuera de control». El dinero y la manipulación «eran un tipo de red de seguridad que te pones alrededor» y si «intentas dejarlo para empezar una nueva vida no tienes dónde ir para recuperar el respeto y reconstruir una vida».

Abandonar el comercio del sexo parecía imposible hasta que «invitó a Dios en su corazón por pura desesperación». Fue el día en que murió la princesa Diana de Gales. «Por primera vez me di cuenta verdaderamente de que la riqueza y el poder no eran la respuesta a todo --relata--.Ciertamente no le habían salvado la vida».

Linda decidió buscar trabajo, pero nadie la contrataba. Entonces sintió que Dios le había dado la misión de salvar a otras mujeres atrapadas en la prostitución, pero una vez más nadie se mostró dispuesto a ayudarla.

«No sé cuántos cientos de iglesias me rechazaron, hasta que llegué a la puerta de la oficina del arzobispo católico --reconoce--. Él percibió mi visión de futuro».

Para monseñor Barry Hickey, arzobispo de Perth (Australia), aquel día obtuvo una respuesta a sus oraciones. El prelado relató a Zenit que antes de encontrar a Linda Watson no lograba hallar el modo de desbaratar la industria del comercio sexual.

«Sabía que enviar a un asistente social normal en el terreno no llevaría casi a nada --admite--. Necesitaba a alguien que conociera la actividad desde dentro. Y ella fue mi ángel de la esperanza».

Así comenzó el ministerio de este equipo: establecer casas de recuperación para prostitutas --«Linda’s Houses of Hope» (Las casas de la esperanza de Linda)-- para proporcionar refugio, asesoramiento y protección, entre otros medios. Según el arzobispo Hickey, Linda Watson frecuentemente tiene que trabajar con las víctimas partiendo de cero.

«Algunas de las jóvenes vienen a mi puerta sin sus prendas, hasta sin dientes –revela Linda--. Algunos hombres les hacen saltar los dientes a golpes, así que debemos ocuparnos de atender todos estos aspectos».

A la vista de la difusión de la violencia y de las drogas y con chicas que «atienden» «de ocho a quince clientes al día», Watson se irrita al oír a políticos que tratan de sacar adelante proyectos de ley para legalizar la prostitución.

«La prostitución te destruye --alerta--. No te estimas y te parece que nadie podría amarte jamás». Admite que preguntaría a los políticos: «¿Les gustaría que esto le ocurriera a sus hijas o hermanas?».

«Estoy profundamente impactada, y creía que nada podría afectarme», reconoce Linda refiriéndose a las víctimas. «Están tan destruidas que están como muertas, a modo de "muertos vivientes". Si la gente viera esto nunca querría la legalización [de la prostitución]».

En su labor, Watson se ha inspirado en la Madre Teresa de Calcuta --a cuya beatificación acudió-- y en Juan Pablo II. «Sé que tenemos un pasado muy distinto --dice entre risas--, pero también sé que nosotros amamos amar».

Su vida actual no está exenta de peligros. Su éxito en derribar las propuestas de ley de legalización y en exponer los abusos contra las mujeres le han ganado muchos enemigos. Con todo, Watson lo considera como una pequeña cruz que hay que ofrecer a lo largo del camino, lo que se podría definir como un martirio moderno.

«Estoy casi acostumbrada a recibir ataques, disparos y amenazas de muerte», apunta Linda Watson. «Camino con Dios e intento esquivar las balas», concluye

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