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lunes, 17 de mayo de 2021

ONU y los Donantes Occidentales revelan su agenda sexual sobre VIH SIDA


NUEVA YORK, 30 de abril (C-Fam). Con el pretexto de abordar el problema del VIH/SIDA, las agencias de la ONU y los grupos no gubernamentales respaldados por Occidente han pedido a los gobiernos que legalicen el consumo de drogas y la prostitución. Esto ha ocurrido la semana pasada, durante una consulta celebrada por la Asamblea General. En esta también se ha pedido la autonomía sexual de los niños.

A pesar de que las infecciones por VIH/SIDA han disminuido en todo el mundo desde 2005, la pandemia del VIH/SIDA sigue haciendo estragos en las “poblaciones clave”, que incluyen a los hombres que mantienen relaciones sexuales con otros hombres, a las personas que se identifican como transexuales y a los consumidores de drogas. Según las estimaciones de la ONU, el 54% de los 1,7 millones de las nuevas infecciones que se producen cada año en el mundo tienen lugar en las poblaciones clave.

“La lucha para acabar con el SIDA está vinculada a la lucha para acabar con las violaciones de los derechos humanos, incluidas la discriminación y la violencia contra las mujeres y las niñas, así como la marginación y la criminalización de las personas que viven con el VIH en las poblaciones clave”, afirmó Winifred Karagwa Byanyim, Directora Ejecutiva del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA).

“Son los trabajadores del sexo, las personas que consumen drogas, los homosexuales, los bisexuales y otros hombres que mantienen relaciones sexuales con hombres, son los transexuales y otros grupos como los presidiarios”, subrayó.

El programa de ONUSIDA tiene una gran influencia en la forma en que se gasta la ayuda internacional para hacer frente al VIH/SIDA, incluidos los casi 7.000 millones de dólares que los contribuyentes estadounidenses aportan cada año.

Entre los oradores del evento de la Asamblea General se encontraban líderes cuidadosamente seleccionados ONGs respaldadas por Occidente, como la Federación Internacional de Planificación Familiar (IPPF).

“Me siento parte de un fracaso colectivo, un fracaso colectivo para garantizar que las adolescentes y las mujeres jóvenes en toda su diversidad, el colectivo LGBTQI y otras poblaciones clave puedan acceder a servicios integrados de calidad, que respondan a sus derechos y a sus necesidades de salud”, dijo Álvaro Bermejo, Director General de la Federación Internacional de Planificación de la Familia.

Bermejo fue transparente en cuanto a los retos de su propia organización, que afirma prestar más de 40 millones de servicios de VIH/SIDA al año en los países en desarrollo.

“Vemos cómo, en muchos países, las adolescentes y las mujeres jóvenes acuden a recibir sus anticonceptivos y un año después regresan con una infección de VIH”, dijo Bermejo, y achacó este fracaso a la oposición a la educación sexual integral, de la que la IPPF es el mayor proveedor internacional.

“Tenemos que ser conscientes de que nos enfrentamos a una oposición, una oposición conservadora, una oposición populista, que se opone a la educación sexual integral y que está mejor organizada, mejor financiada y es más agresiva que nunca”.

Otros oradores también ampliaron el enfoque del tratamiento del VIH/SIDA a otras políticas sociales.

Julian Boghos Kerboghossian, de la organización LGBT MPact Global, hizo un llamamiento a los países para que “deroguen las leyes que penalizan la no revelación del VIH, la exposición, la transmisión, el comportamiento consentido entre personas del mismo sexo, la expresión, el consumo de drogas y el trabajo sexual”.


Comité Independiente AntiSida

jueves, 7 de mayo de 2015

Los devastadores efectos del cannabis en los jóvenes


VIRGINIA MELCHOR | BILBAO16 marzo 2015
Psicosis, esquizofrenia, cambio de carácter… Una psiquiatra experta en drogadicciones explica los peligros que conlleva para la salud el consumo de una droga que gana adeptos entre los menores
"Tranquila mamá, es sólo marihuana: no es malo para la salud y no engancha. Todos mis amigos fuman". Es el cuento que muchos adolescentes sueltan a sus madres después de que estas les encuentren un librillo de papel en la mochila del colegio. Pero no son los únicos que flipan con el porro. Las creencias de estos chavales son compartidas por un amplio núcleo de la población. Su módico precio, la facilidad para conseguirlo, una imagen amable pese a sus nocivos efectos y la permisividad social convierten el cannabis en una droga de consumo sencillo e iniciático. Casi uno de cada cinco jóvenes de entre 15 y 34 años admite haber fumado porros durante el último año. Así lo refleja la Encuesta Domiciliaria sobre Alcohol y otras Drogas 2013/2014, elaborada por el Plan Nacional sobre Drogas tras consultar a 23.136 españoles de entre 15 y 64 años. El porcentaje se sitúa en un preocupante 12,2% si el periodo de tiempo se reduce a los últimos 30 días. Y lo que es aún más grave: el 36% de las personas que se han iniciado en el consumo de cannabis durante el último año son menores de edad -61.085 adolescentes de entre 15 y 17 años-, un dato que refleja la tendencia al alza y el tirón de esta sustancia entre los más jóvenes. 
El cannabis se ha convertido para ellos en algo casi inocuo, similar a la nicotina para las generaciones anteriores. Sin embargo, sus efectos resultan devastadores para la salud. Puede provocar adicción y aumenta el riesgo de caer en sustancias aún más peligrosas o sufrir una enfermedad mental. Estas son algunas de las consecuencias que arrastran los colocones de 'maría'. 
-Trastorno en el conocimiento: El consumo de cannabis en personas menores de 18 años, con un sistema nervioso aún en desarrollo, suele tener graves consecuencias sobre la salud mental, porque afecta directamente a la cognición, que es la capacidad del ser humano para conocer a través de los órganos de percepción. "Esta droga produce un efecto inmediato en la memoria, la atención y el rendimiento, incluido el escolar", explica Ana González Pinto, profesora titular de la UPV/EHU y psiquiatra de Osakidetza. Una investigación del Hospital Clínic de Barcelona sugiere que la edad de inicio en ese hábito puede condicionar los cambios estructurales que causa en el cerebro, que son mayores cuando se comienza antes de los 16 años y pueden derivar en problemas de conducta en la edad adulta. "En estos casos, el cerebro está todavía en formación y no ha llegado a desarrollarse del todo, por lo que los efectos son mucho más indeseables que en personas de mayor edad", apunta la experta. Otro reciente trabajo sobre esta cuestión realizado en el Centro para la Salud Cerebral de la Universidad de Texas concluyó -en línea con otros muchos anteriores- que fumar esta sustancia provoca al principio una mayor actividad cerebral, que comienza a degradarse muy rápidamente. El deterioro va acompañado de una paulatina pérdida de materia gris, que podría ser la explicación de la reducción del coeficiente intelectual que padecen los consumidores habituales. 
- Adicción: Otra de las principales preocupaciones por su uso es la adicción. "Un 12% de los consumidores de cannabis se hacen dependientes y son los jóvenes quienes más riesgos corren de acabar enganchados", detalla la psiquiatra de Osakidetza. Un 16,5% de quienes empiezan a tomarlo durante la adolescencia desarrollan una adicción, según el investigador Wayne Hall, de la Universidad de Queensland, en Australia, que ha realizado una recopilación de veinte años de trabajos científicos sobre el cannabis. Estos datos indican que esta droga es, en cualquier caso, menos adictiva que otras sustancias de uso frecuente, como la nicotina, que tiene una tasa de adicción del 32%; la heroína, con un 23%; la cocaína, un 17%, y el alcohol un 15%. 
- Síndrome amotivacional: Hay un porcentaje de personas que, fumando a diario, desarrollan el síndrome amotivacional; es decir, el típico 'paso de todo'. "Se caracteriza por la apatía, la falta de ganas y el poco interés que tiene el joven en relacionarse con los amigos y la familia", explica González Pinto. Este trastorno está relacionado con el consumo. "Se mantiene inmediatamente después de dejar de fumar, pero no ocasiona un daño permanente", puntualiza la experta en drogodependencias. 
- Mayor riesgo al volante: Ponerse a los mandos de un vehículo después de haber consumido cannabis puede tener consecuencias fatales. Se ha demostrado que esta substancia altera la percepción del entorno, provoca somnolencia, aumenta el tiempo de reacción y disminuye la capacidad de reconocer los riesgos en la carretera. "Con el consumo combinado de cannabis y alcohol, algo habitual, los efectos son una suma tremenda y la conducción se vuelve mucho más peligrosa", explica González Pinto. 
- Cambios de carácter: El consumo frecuente de hachís provoca cambios de carácter, principalmente en menores, y, por consiguiente, deteriora la convivencia en el hogar. "Los jóvenes se aíslan en casa, se vuelven más irritables, más ansiosos e, incluso, pueden ponerse agresivos con sus propios padres", observa la psiquiatra. 
- Psicosis: El consumo habitual de esta droga también favorece la aparición de fenómenos psicóticos, sobre todo, en aquellas personas que han comenzado a fumar marihuana durante la adolescencia o tienen familiares con trastornos de este tipo. "El cannabis duplica en personas vulnerables el riesgo de desarrollar esta enfermedad mental", apunta la experta, que insiste en que "entre el 55% y el 67% de los pacientes que ingresan por primera vez en un hospital con un cuadro psicótico son consumidores de esta substancia". Una complicación caracterizada por la ansiedad, delirios paranoides o de persecución e ideas de suicidio, que suele estar acompañada de pánico, paranoia, depresión y desorientación en el tiempo y en el espacio. 
- Esquizofrenia: El consumo de cannabis favorece el inicio precoz de la esquizofrenia, que es la forma más grave de pérdida de contacto con la realidad. "Los menores de 18 años son quienes más posibilidades tienen de desarrollarla. Los efectos dependen de la dosis, pero fumar habitualmente ya es un factor de riesgo incluso en pequeñas cantidades", detalla la psiquiatra de Osakidetza. Para los especialistas es fundamental combatir el consumo de cannabis para retrasar la aparición de la enfermedad. "El consumo en adultos es una decisión individual, pero en los menores debe evitarse", opina la profesora de la UPV/EHU. 
- Provoca hambre y sueño: Uno de los efectos mejor conocidos de la marihuana, es el hambre voraz que suscita poco después de consumirla, provocando un antojo especial por los dulces. Pero, ¿por qué abre el apetito? Un nuevo estudio realizado por científicos internacionales ha revelado la explicación neuronal. Según esta nueva investigación realizada en ratones, las células encargadas de reducir la sensación de hambre funcionan de forma diferente a la habitual al activarse el receptor cannabinoide. Es decir, la estimulación del apetito está conducida por las mismas neuronas que se encargan de generar la sensación de saciedad, conocidas como proopiomelanocortinas (POMC), por lo que esta impresión de "estar lleno" desaparece. 
El consumo de hachís también provoca somnolencia. "Muchas personas fuman por la noche para poder dormirse", detalla la experta en drogodependencias. La abstinencia, en cambio, origina insomnio. 
- Afecta a embarazadas y a la calidad del esperma: Otro de los efectos negativos del consumo prolongado de marihuana es que reduce la cantidad y calidad del esperma. "El cannabis se asocia a menor volumen seminal en el hombre", precisa González Pinto. Pero las consecuencias también las sufren los futuros hijos de embarazadas consumidoras de marihuana. Varios estudios epidemiológicos han observado una relación entre el consumo de esta sustancia y un peso reducido de los niños en el momento del nacimiento. "Su uso durante el embarazo puede producir algunos problemas en el feto aunque de menor entidad que el alcohol", apunta la psiquiatra de Osakidetza. 
- Complicaciones físicas: El uso prolongado también puede producir complicaciones crónicas que afectan al sistema respiratorio, provocando irritación bronquial y pulmonar. "El cannabis dilata los bronquios. La exposición prolongada se asocia con bronquitis obstructiva y con un aumento de riesgo de cáncer de pulmón. También son frecuentes la tos crónica y la reducción de la capacidad pulmonar si el consumo es repetido", describe la profesora de la UPV/EHU.


Comité Independiente AntiSida

martes, 13 de septiembre de 2011

Las drogas son ilegales porque son peligrosas, no son peligrosas porque sean ilegales


La droga, un viaje con billete de ida
La droga es el ataque más grave que sufre la sociedad actual. Un ataque cuyas consecuencias alcanzan a todos, pero son especialmente víctimas los jóvenes, nuestro caudal más valioso.

Se lanzó una campaña publicitaria destinada a los jóvenes avisándoles de los peligros de la droga, bajo el lema: “Drogas. ¿te la vas a jugar?”, la campaña apela a la responsabilidad de los adolescentes y pretende generar "una cultura de rechazo a las drogas".


“Las drogas son ilegales porque son peligrosas, no son peligrosas porque sean ilegales”, aseveró en una conferencia el director de la Oficina de la ONU para las Drogas y el Delito

Por otra parte, la redactora Nicky Taylor que entraba en un plan, con el que la cadena BBC del Reino Unido, deseaba indagar de lo perjudicial que es humear estupefacientes, se sintió aterrorizada. Estaba tan asustada que no podía levantarse de la silla. Ese ha sido uno de los momentos más horribles de su vida. Se trataba de saber cuáles eran las secuelas que la droga provocaba en su cerebro; quería saber si la droga conduce a la locura. Así que partió para Holanda y empezó a trajinar en una de las tabernas legalizadas para comerciar narcóticos.  

También se ha divulgado una campaña publicitaria bajo el eslogan “Todo tiene un precio”. Busca concienciar a la sociedad sobre la presencia de las drogas como un producto que lleva al despilfarro. La idea creativa de la acción descansa sobre la aseveración: “Lo más peligroso de las drogas es olvidarnos de lo que realmente son” FAD 

España es el primer terruño del orbe en el derroche de cocaína. Ha prevalecido a los Estados Unidos y cuadruplicado la media occidental, según la ONU, y es la población compradora la comprendida entre los 15 y 64 años. 

La droga se trajina en un entorno marginal de indigencia y malaventura. Son más de mil chamizos en los que residen otros tantos clanes que vegetan en situaciones quebradizas. Una humanidad aparte es la que brota en sus ajados moradores, que renunciaron a la lucha por su acomodo. Con el estigma que provoca la droga, la fijeza hueca, y apenas sin mantenerse firmes, se mueven amasando jeringuillas usadas. 

Las ganancias del trajín de las drogas provienen de los más de tres mil drogadictos que aparecen en los 70 asentamientos de transacción

La droga, cuanto más se dilapida, con más imperiosidad se necesita. El vendedor ofrece al adolescente incauto que le “llevará al paraíso”, pero oculta que el precio que deberá pagar es la propia autodestrucción, el deterioro físico y psíquico que transformará, el paraíso de unos instantes, en un “prolongado e insoportable infierno”. 

Clemente Ferrer 

Comite Independiente AntiSida

lunes, 13 de diciembre de 2010

Abre los ojos a la droga


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Las bebidas alcohólicas exterminan, anualmente, a 2.000 adolescentes en siniestros de circulación.

Los alcaloides originan saturación en las urgencias hospitalarias. El éxtasis provoca lacras mentales. Humear porros acrecienta las secuelas de las drogas. “Las drogas siempre pasan factura. Abre los ojos”. Afirma una de las comunicaciones del Plan Nacional sobre Drogas, que tiene como finalidad esquivar el derroche de estupefacientes entre los adolescentes.

El arranque del Gobierno está siendo desvalorizado últimamente por las campañas publicitarias difundidas en la Ciudad Condal, desde la Consejería de Salud de la Generalitat, han originando un abultado enfado por el permisivismo con los estupefacientes, declarado en las campañas promocionales catalanas. ¿Cómo se puede consentir que la Ciudad Condal lidere el ranking europeo de usuarios de narcóticos? El consejero de Interior ha desencadenado un tenaz ciclón, al afirmar que la legitimación de todos los compuestos alucinógenos, es el mejor sistema para luchar contra el tráfico de estupefacientes.

¿Se atrevería a decir lo mismo a sus hijos, o es que una cosa es lo  que predica en casa por el bien de los suyos y otra en el espacio público en donde se recogen votos también de marginados y de gente sin ningún criterio?

La droga llega directamente al cerebro. El estudio de la Oficina Nacional de Control de la Drogadicción de Washington, refrenda que los alcaloides pueden producir daños, como zozobra, melancolía, brotes psicóticos y tendencias al suicidio.  ¿Será esto lo que algunos buscan, en clara línea con la cultura de la muerte?

Que la droga es una de las plagas de la sociedad de nuestros días, es algo que nadie puede poner en duda. La elevación de los índices de consumo de drogas ha crecido de una forma alarmante y las autoridades se encuentran desbordadas con este grave problema. La drogadicción ha enganchado en una parte de la población juvenil de todo el mundo. Se están estudiando los medios para terminar con esta lacra social que sólo lleva a la muerte.




Comite Independiente AntiSida

viernes, 30 de julio de 2010

La droga llega al cerebro y provoca el suicidio


por Clemente Ferrer

De las drogas nadie está libre. Cada día llega un mayor número de menores, un 63,5%, en busca de un plan de deshabituación.

“Las drogas siempre pasan factura.” Dice la comunicación publicitaria del Ministerio de Sanidad y Consumo, dentro del Plan Nacional sobre Drogas. Tiene como finalidad esquivar el derroche de las alcaloides entre los adolescentes.

Esther y Jorge han aprendido una de las enseñanzas más punzantes de su existencia. Ella con 17 años se aficionó al “speed” y a las anfetaminas. Pronto el capricho de la cocaína la devoró. Ahora a los 23 abriles está culminando una terapia de deshabituación en Proyecto Hombre. Él, con 21 años, arrancó ligando con los porros y acabó embaucado por la cocaína. Son las experiencias de dos de los 1.079 adolescentes que arribaron el pasado año a esta institución para estrenar un plan con el fin de resurgir de las tinieblas de los estupefacientes, según el portavoz de las Jornadas de Proyecto Hombre “Menores, drogas y sociedad.”

La droga llega directamente al cerebro. El estudio de la Oficina Nacional de Control de la Drogadicción de Washington, refrenda que los narcóticos pueden producir daños, como zozobra, melancolía, brotes psicóticos o tendencias al suicidio.

¿Será esto lo que algunos buscan, en clara línea con la cultura de la muerte?, apremia embestir a fondo contra las drogas, contrarias a la salud.
La droga es una de las plagas de la sociedad de nuestros días. La elevación de los índices de consumo de estupefacientes ha crecido de una forma alarmante y las autoridades se encuentran desbordadas con este grave problema. La drogadicción ha tomado carta de naturaleza en una parte de la población juvenil de todo el mundo. Se están poniendo los medios para terminar con esta lacra social que sólo lleva a la a la autodestrucción y a la muerte.

“He visto a los más grandes espíritus de mi generación, arrastrarse de madrugada por las calles de los negros, en busca de la droga urgente imperiosa”, afirma Allen Ginsberg.




Comite Independiente AntiSida

jueves, 14 de enero de 2010

Forenses sevillanos vinculan la cocaína con el 3,1% de las muertes súbitas


Un estudio desvela que esta droga ha provocado 21 fallecimientos repentinos en sólo tres años en la provincia


NOELIA MÁRQUEZ

El consumo de cocaína supone un riesgo letal aunque sea esporádico o puntual. Un estudio realizado por un equipo de forenses del Instituto de Medicina Legal de Sevilla desvela que el 3,1% de las muertes súbitas registradas en la provincia durante tres años (entre 2003 y 2006) están estrechamente relacionadas con el consumo de cocaína. Los investigadores han estudiado más de 2.700 autopsias durante este periodo de tiempo. En 668 casos la muerte fue súbita y en 21 (el 3,1%) la causa es la cocaína. Todas las autopsias analizadas son de hombres de entre 21 y 45 años que sufrieron graves problemas cardiacos desencadenados por el consumo de esta droga. La edad media de los fallecidos por la cocaína es de 34 años.

El estudio se publica hoy en la revista especializada European Heart Journal y, según sus autores, las conclusiones pueden extrapolarse a la población europea, donde el abuso de la cocaína se ha convertido en un creciente problema de salud pública. Esta droga la consumen 12 millones de europeos adultos (entre 15 y 64 años), lo que equivale al 3,7% de la población. La prevalencia de este consumo es mayor en la franja de edad entre los 15 y los 34 años.

"El riesgo de muerte súbita está siempre presente aunque sólo se consuma cocaína una sola vez", explica Joaquín Lucena, director de la investigación y jefe de Servicio de Patología Forense en el Instituto de Medicina Legal. "Cualquier cantidad de cocaína tiene toxicidad potencial" puesto que algunos pacientes mostraron gran afectación con concentraciones baja de droga y otros toleraban grandes cantidades sin consecuencias, según una de las conclusiones de su estudio. Aunque los investigadores se han centrado en la muerte súbita vinculada con esta droga, "la cocaína además genera graves enfermedades del corazón", recuerda el responsable de Patología Forense.

Lucena también advierte que existe una visión errónea en torno a esta droga: "El concepto de 'yo puedo controlar la cocaína' porque sólo la consumo el fin de semana o algunas veces al año es completamente erróneo". Esta droga puede ser más letal que otras como la heroína y, en general, que los opiáceos. La cocaína provoca euforia y su consumo se ha detectado entre jóvenes de todos los niveles sociales en los tiempos de ocio y está relacionada con el consumo de alcohol. Los investigadores observaron que el 81% de los hombres que fallecieron por consumir cocaína también fumaban y el 76% había consumido alcohol.

Las secuelas de este consumo son muy graves en el corazón, el órgano diana de la cocaína, que pueden terminar en un infarto y en la muerte repentina. "La cocaína provoca un estrechamiento importante en las arterias e hipertrofia en el corazón que conllevan arritmias", añade el experto en Patología Forense.

Todos los casos registrados en Sevilla son hombres de mediana edad y ninguna mujer. Las féminas son menos consumidoras de cocaína y en ellas la prevalencia de cadiopatías es siete veces inferior. "Pese a ello, los riesgos del consumo de cocaína son similares tanto en hombres como en mujeres", comenta el responsable del estudio.




Comite Independiente AntiSida

jueves, 22 de octubre de 2009

El abuso de anfetaminas en la adolescencia repercute en la memoria adulta


Las ratas expuestas a elevadas dosis de anfetaminas en una edad que corresponde a los últimos años de la adolescencia presentan déficits significativos de memoria en la edad adulta mucho después de que finalice la exposición a estas sustancias.

Los resultados del estudio, coordinado por Joshua Gulley, de la Universidad de Illinois, fueron presentados ayer en la reunión anual de la Sociedad para la Neurociencias, que se celebra en Chicago.

Los investigadores han analizado dos tipos de exposición a las anfetaminas: intermitente (una dosis cada día) y "atracón escalonado".

El hallazgo revela algunas de las potenciales consecuencias a largo plazo del abuso de anfetaminas por los adolescentes y podría ser relevante para aquéllos que toman anfetaminas con propósitos terapéuticos para tratar el trastorno por déficit de atención e hiperactividad.

"La adolescencia es un periodo en el cual el cerebro está continuamente en desarrollo hacia su forma madura; por ello, la exposición a las drogas durante esa fase podría tener consecuencias negativas duraderas", ha señalado Gulley.



Diario médico




Comite Independiente AntiSida

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Whitney Houston combate con fe para no recaer en la droga: «Rezo y se va»



Lo tuvo aparentemente todo en su carrera artística. El éxito arrollador le llegó con «El guardaespaldas», pero también la arrastró hacia la mayor degradación personal. Ahora, con un nuevo disco, renace de sus cenizas. Ha recuperado la fe de sus años de niña y lucha, rezo a rezo, contra sus adicciones pasadas. Es Whitney Houston.


La cantante estadounidense Whitney Houston ha resurgido de sus cenizas, como el ave Fénix. Y tiene muy claro a quién le debe haber logrado salir de una tortuosa vida que le llevó, desde el éxito arrollador cosechado con la película «El guardaespaldas» a malgastar su vida entregada a las drogas, hasta el punto de ser fotografiada en los más oscuros callejones consumiendo las sustancias más perniciosas.

Ahora presenta un nuevo disco, que le permitirá mostrar la voz que forjó en el coro de la iglesia evangélica en el que cantaba, bajo la dirección de su madre, hasta que un cazatalentos la descubrió en 1983.

Hace unos días, en el famoso programa de Oprah Winfrey, la cantante aseguró que superó sus peores momentos  con la fuerza de Dios, aunque reconoció que las tentaciones de consumir droga le siguen llegando. Pese a todo, se ha mostrado convencida de poder superarlo definitivamente: «Me lleva un minuto olvidarme de eso, rezo y se va».

Porque Whitney Houston, ante todo, ha recuperado una serie de valores que había arrinconado por el tsunami de fama y supuesto glamour de su anterior carrera musical, e la que ha cosechado cientos de premios, entre ellos los más importantes. Los valores de aquella adolescente piadosa que alababa a Dios en el coro de la iglesia con su voz. Voz que nacía del alma. Puro soul.

 leído en RL


Comite Independiente AntiSida

martes, 22 de septiembre de 2009

Si su hijo fuma «porros»



Entrevista a Domingo Asún S.

-Una madre descubre que su hijo fuma porros. ¿Qué debe hacer: ir a la policía, hablar con él, castigarle, no dar importancia...?

-Lo primero, mantener la calma. Luego, hacer un análisis de qué ha ocurrido y abrirse a una conversación sobre qué demanda de ayuda hay detrás de esa situación que ella ha descubierto.

Las decisiones que se tomen después deben ser en conjunto con el chico. Pueden ser decisiones que remitan al orden de la modificación de las comunicaciones, del quererse... Si la situación es muy grave, hay que consultar, antes que a la policía, a un especialista. Estamos hablando de una enfermedad.

Si es esporádico, deben ir juntos madre e hijo, a alguien que les informe sobre riesgos y patrones de consumo. Entiendo que ese chico o chica que ya probó, volverá a hacerlo, y es mejor que esté informado.

-Según estudios sociológicos, los jóvenes conocen el riesgo de las drogas, pero siguen consumiendo. ¿Cómo se entiende?

-Tienen un modo de percibir los riesgos diferente al nuestro. En nuestra generación decimos «las drogas» y nos estamos refiriendo a sustancias que generan dependencia, tóxicas, que provocan destrucción individual, social y grupal... Y englobamos en un solo concepto los atributos de muchos productos. Tal vez eso se debe al efecto de la heroína en los años sesenta y, en el caso de América, de la cocaína en los años ochenta. Por eso, cuando hablamos de «la droga», el umbral de riesgo que percibimos automáticamente es alto.


Y hoy, en cambio, tienen información suficiente como para distinguir.

-Sí. Hoy perciben una alta diversidad de sustancias, y se hacen sus propios cálculos, según categorías de riesgo y de placer. Saben perfectamente que si buscan un placer rápido, extremo, irán a consumir una sustancia más peligrosa en términos de autodestrucción. Perciben un alto riesgo en sustancias de las que tenemos experiencia médica desde hace diez años, como la cocaína o la heroína. Pero ha bajado su percepción del nivel de riesgo de las sustancias recreativas, que mejoran sus relaciones sociales y les dan mayor confianza. Eso explica por que tiende a disminuir el consumo de unas sustancias y a aumentar el de otras. Eso, además, va asociado al estilo de vida que les ofrece la sociedad, que es bastante hedonista, y donde la trascendencia, la espiritualidad, el contacto con valores, o elementos del mundo de lo no material es muy escaso. Así, el aumento de consumo, la variación hacia otras sustancias se explica por una percepción diversificada del riesgo, y muy influida por el ciclo hedonista de baja trascendencia espiritual que hemos asignado a nuestros modos de vida predominantes.

-¿Cuáles son las sustancias que más se consumen: la marihuana?

-Insisto en la situación de diversidad. Los chavales eligen la sustancia, como se pueden elegir los elementos para el camping del fin de semana: si voy a ir donde hace mucho viento, llevo esta protección; si voy donde hace sol, llevaré crema solar... Es decir, hay más «racionalidad» en la decisión. Lo que ocurre es que una vez ocurrida la intoxicación, sobre todo si hay alteración de conciencia... ese chaval se puede acabar tirando de un piso veinte, por ejemplo.

Tienden a tomar productos que les producen euforia, comunicación fácil y alivio del estrés, tanto de las relaciones sociales y como el que tiene que ver con las condiciones de competitividad en la sociedad.

-El consumo del porro en España está bastante generalizado, aparte de despenalizado. ¿Es tan inocuo como dicen los consumidores?

-Inocuo no es. Tiene menos consecuencias si se consume de forma espaciada. Su mayor toxicidad viene cuando se consume con una frecuencia de uno al día, tres veces por semana. Y sobre todo, cuando se toma en edades en las que los procesos de interconexión cerebral se están formando. Si en ese momento -desde los 13 hasta los 17 años incluso-, los consumos son altos y, además, se mezclan sustancias, aunque sea esporádicamente, toda esa situación de ordenamiento de los circuitos cerebrales, que permiten la base de una conducta social, se desordena. Eso explica la anomia posterior, la incapacidad de tener contacto con sensaciones, cierta desmotivación. Los jóvenes se entorpecen, se ponen lentos, pierden un poco de memoria. Afortunadamente no es irreversible, pero es la base del fracaso escolar, para el aislamiento...

Puede ocasionar una pérdida de la capacidad afectiva, de divertirse, con el resultado de una primera juventud muy dramática.


-¿Pueden salir de ahí?

-Sí, muchas veces cuando logran contactar con alguna forma de espiritualidad, de trascendencia, que en ocasiones es la religiosa. En ocasiones la trasladan al mundo hindú, o del esoterismo.

De todos modos, el método más exitoso, más allá de las comunidades terapéuticas, es que se produzca la posibilidad de tener un hijo, y al mismo tiempo, una apertura al mundo de la espiritualidad. Preguntarse por el significado de la existencia, saber qué hago aquí en la tierra, cómo me conecto con algo que está por encima de mí... Cuando se hacen esas preguntas (aunque en la sociedad no se las facilitamos mucho, la verdad), se produce el cambio.

-Dicen que entre las personas creyentes es menos frecuente que se recurra a las drogas.

-Le voy a decir un secreto: cuando hay una parroquia o una iglesia, con una labor activa, la patología del riesgo de ese barrio es significativamente menor. En la medida en que las iglesias se han ido retirando de un trabajo, o han sido expulsadas de una labor con gente de edades desde la infancia más tardía hasta la preadolescencia, el riesgo es mayor.

No digo que como prevención de droga tengamos que dar como un ministerio religioso, pero lo cierto es que esas personas religiosas son los que se han quedado hasta el final acompañando a esos jóvenes. Cuando lo dejan, les sustituyen otros, que lo que quieren es sacarles dinero.

-¿Qué se puede hacer para ayudar a los jóvenes en este campo? ¿Qué es lo que se ha demostrado más efectivo?

-Hay que cambiar la conversación con los jóvenes. Hay que ponerse más en su situación, en sus formas de entender la realidad. En este tema, hasta ahora nuestra relación se ha basado más en nuestra supuesta ciencia, que en los deseos y visiones del mundo que ellos tienen. Hacemos más caso a los especialistas que a lo que ocurre en la convivencia con los jóvenes.

-Entonces, lo principal es trabajar en el mundo de lo que tienen los jóvenes alrededor.

-Sí. Hay que tratar de enriquecer y fortalecer las competencias de los padres. Lo cierto es que los padres aprenden, pero cuando ya es tarde. Además, también hay que abordar un cambio del sistema pedagógico, porque se habla en términos de rendimiento escolar, de logros pedagógicos, y no en términos de qué tipo de persona estamos formando.

-Del último congreso de la FAD, ¿qué destacaría como novedades en el trabajo frente a la drogadicción?

-He visto tres grandes novedades. La primera, un avance enorme de la investigación neurocientífica cerebral (…).

Otra novedad, es un intento fuerte por modificar el sistema educativo, uniendo padres y escuela, tratando de repensar qué tipo de sujeto se está construyendo. He escuchado unas sugerencias muy interesantes, que incluso proponen tener escuelas para padres...

Lo tercero es la tendencia a que en este trabajo, los profesionales tengan un mayor margen de creatividad. Es decir, está bien que los métodos de actuación tengan unas pautas, que suelen ser por lo general bastante operativas, pero que resultan muy rígidas. Pero también es necesario conceder mayor confianza a quienes están en la trinchera.


 Por Juan Manuel Novo

Domingo Asún S.
Director del Departamento de Psicología Social-Organizativa de la Escuela de Psicología.
Está especializado en Ciencias Sociales y Salud Mental.
Ha sido premiado por el Colegio de Psicólogos de Chile y por la Sociedad de Psicólogos Clínicos.


www.sontushijos.org

www.iglesia.org



Comite Independiente AntiSida

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Un dramático testimonio de adicción a la cocaína

Mientras los mexicanos estábamos muy atentos a los efectos devastadores de la influenza, nuestros legisladores aprobaron –por mayoría– la portación y consumo personal de drogas, supuestamente para combatir el narcomenudeo y distinguirla de la lucha contra el narcotráfico.

A continuación presento un testimonio de la vida real sobre un adicto a la cocaína. Por respeto a la privacidad y a su dignidad como persona, he realizado una recreación literaria del caso.


Benigno Gaminde (seudónimo) es un joven empresario de unos 32 años. Cuenta que cursó una Maestría en Dirección de Empresas.

"En mi profesión me iba bastante bien. Me dedicaba a la venta de computadoras en gran escala. Realicé buenos contratos con importantes empresas y gané bastante dinero, no lo puedo negar.

"Sin embargo, casi en forma inconsciente, en mi vida se introdujo el consumo de alcohol. Si lograba realizar buenas ventas, como recompensa, acostumbraba tomar algunas copas, ¡había que celebrarlo!

"Por el contrario, si me iba mal o no llegaba a las metas planeadas, acudía también al alcohol para olvidar mi frustración. Al principio, sólo bebía en los fines de semana, pero luego, lo comencé a hacer también entre semana.

"Un día un antiguo compañero de la universidad, Nacho, me invitó a probar el ‘crack’, la ‘base’ o la ‘piedra’, como le llaman. Me llevó a un departamento de lujo y me presentó a su dueño, Gustavo.

"Él era un prominente empresario de 58 años, casado y con varios hijos. Pienso que lo tenía todo para ser dichoso: salud, una hermosa familia y mucho dinero. Sin embargo, era profundamente infeliz. No estaba contento hasta que consumía cocaína.

"Gustavo fue el que inició –para mí– la inolvidable sesión de consumo de esa droga. Aquella gran nube de cocaína, me produjo un repentino e intenso placer. Y, desde la primera vez que la probé, ya no quise dejar de consumirla.

"Pero mi tendencia se hizo más marcada, cuando –por ejemplo– en las comidas de negocios deseaba mantener mi estado de euforia. Después de tomar algunas copas, me iba al baño a meterme una dosis de cocaína inhalada. Eso me bajaba un poco la borrachera. De esta manera oculta, me incorporaba de nuevo al grupo de colegas o clientes, sin que nadie lo notara y conservando mi estado de bienestar.

"Llegó el momento en que la línea se hizo invisible. No sé exactamente cuándo decidí dejar mi trabajo profesional y perdí el control de mí mismo. El hecho es que nos reunimos en el departamento de Gustavo, junto con Nacho y varios conocidos más, dedicados única y exclusivamente a consumir ‘crack’.

"Recuerdo que pasaron los días; casi no comía, no me aseaba, tampoco dormía. ¡Todo giraba alrededor del alcohol y las drogas! Todos mis ahorros los gasté en eso y, además, en muy poco tiempo.

"Tengo una estatura de 1.70 metros y en tres meses bajé más de 15 kilos. Cuando me miraba en el espejo, me observaba pálido y sumamente delgado. No salíamos del departamento y manteníamos las cortinas corridas para no ser sorprendidos por nadie.

"Un día, de forma inesperada, a Gustavo le comenzaron a dar convulsiones. Fue por una sobredosis. Comenzó a echar sangre por la nariz y por la boca. Tirado en el piso, deliraba y –en su desesperación– gritaba, completamente fuera de sí, con los ojos desorbitados:

– ¡Denme otra ‘línea’ (de cocaína)!, ¡denme otra ‘línea’!

Nacho dijo alarmado:

– ¡Hay que llevarlo de inmediato a urgencias de un hospital!

"Pero la mayoría estábamos tan drogados que no pudimos reaccionar. A los pocos minutos falleció.

"Yo me sentía impotente y culpable de no haber podido hacer nada por salvar la vida de Gustavo. Este hecho me sacudió interiormente y no he podido olvidarlo. Decidí regresar a vivir a casa de mis padres. Necesitaba de su cobijo y compañía.

"Me acuerdo –de forma muy viva– que me sucedía algo curioso. Sentía que una parte de mi cerebro me decía:

– ¡Tienes que seguir sintiendo ese placer!

"Pero otra parte de mí, me hacía ver la realidad:

– ¡Si sigues así, morirás muy pronto!

"Después me entró una tristeza profunda, una angustia y un pesimismo permanentes. Mi autoestima estaba ‘por los suelos’. Ya nada me satisfacía en mi existencia, ¡hasta perdí la ilusión por vivir. Entonces, en el fondo de mi conciencia, me dije:

– ¡Tocaste fondo, Benigno, tienes que cambiar!

"Ese año yo juraba que no alcanzaría a ver el Año Nuevo, de lo mal que me sentía. Me parecía que mis días estaban contados y que no viviría por mucho tiempo. Y pensaba:

– ¡Cualquier día de éstos, tú también puedes morir de sobredosis como Gustavo!

"Mis padres me internaron en una clínica de desintoxicación. Estoy recibiendo atención psiquiátrica. Mi deseo es recibir ayuda para ser más perseverante y salir de mi grave problema.

"Éste es el testimonio que les he querido relatar: He destruido la exitosa carrera profesional que había comenzado. Además, con esta situación tampoco me he podido casar.

"Actualmente, he dejado el alcohol y la droga y me siento mucho mejor.

"Reconozco que la raíz de mi problema es fundamentalmente de inestabilidad emocional. Considero que soy muy ansioso e impaciente. Necesito saber encauzar positivamente todas mis energías y tener una personalidad más coherente y con mayor fortaleza interior".

Por otra parte, con respecto al asunto de la legalización de la portación individual de las drogas, ¿qué han dicho los psiquiatras? Que el consumo aumentará en forma considerable y tendrán que atender muchos más casos de drogadictos por las facilidades que se están dando con esta nueva ley.

¿Qué les preocupa a los padres de familia, a los profesores, orientadores familiares y a la sociedad mexicana? Que es muy fácil que los jóvenes caigan en la confusión: "Si es legal o está permitida, entonces es algo bueno y correcto". Es justo el fenómeno social que ha ocurrido en otros países.

Por poner unos ejemplos, llevados al absurdo, ¿es posible que nuestras grandes lacras sociales, como son: el robo, el secuestro, los asaltos y la corrupción, disminuirían en forma notable en el supuesto caso de que se legalizaran? Es evidente la respuesta.

Me parece que nuestros legisladores nos han conducido a un callejón sin salida, por una pretendida "modernidad" y por hacer "lo políticamente correcto", pienso que lo han hecho presionados por los países desarrollados y diversos organismos internacionales. Pero está claro que unos fines buenos –como es combatir el narcomenudeo y el narcotráfico– nunca pueden justificar unos medios malos y desacertados como es permitir la portación y consumo personal de drogas.

El daño a la moralidad pública de nuestra sociedad –especialmente en el futuro de México: los jóvenes, sin duda, será muy grande.




Comite Independiente AntiSida

martes, 24 de marzo de 2009

La permisividad por evitar pequeños conflictos hoy conduce a problemas dramáticos mañana

En sus más de 20 años de trabajo a pie de campo, José Luis Rabadán atesora cientos de experiencias y un conocimiento exhaustivo del contexto de los consumidores de drogas y su entorno familiar. El presidente de la Asociación Riojana de Ayuda al Drogadicto (ARAD) recopila, con el apoyo de Caja Laboral, todo ese bagaje en un manual centrado en la cocaína y su relación con la juventud.

- ¿Qué distingue el tratamiento de la cocaína respecto a otras drogas?
- La principal diferencia es el grado de percepción del riesgo. Un ejemplo muy simple: en las películas americanas nadie fuma, pero no es raro que alguien aparezca metiéndose una raya de coca. En el imaginario social del consumidor sigue prevaleciendo la imagen de esta droga asociada a valores como el triunfo, la desinhibición, el bienestar... Todo ello hace que la información en la que trabajamos los especialistas no esté llegando con la intensidad necesaria al receptor, y esa es una condición necesaria, aunque no suficiente, para cambiar actitudes.

- ¿Cuál es la realidad de los efectos de la cocaína?
-Está científicamente demostrada su capacidad de desencadenar infartos de miocardio, hemorragias cerebrales, anginas de pecho... Y con el agravante de que todo ello puede generarse con un único consumo. La adicción a la cocaína no es un vicio sino una enfermedad, y como tal precisa un tratamiento psicológico y farmacológico a largo plazo.

- El consumidor habitual suele rechazar ese peligro.
- A diferencia de la heroína, la cocaína tarda más tiempo en hacer adicta a una persona. Hay un periodo de silencio clínico de 5 ó 6 años, pero lo cierto es que una vez que ha caído en la adicción, su 'enganche' es mucho más compulsivo. Puedo dar fe de que llegado a ese punto, la coca es capaz de destrozar familias, arruinar empresas y quebrar muchas vidas.

- ¿Por qué el libro va especialmente dirigido a los padres?
- Porque es un vector clave. Contra las drogas se actúa desde diferentes frentes como los medios de comunicación, la administración o los profesionales psicosanitarios. Todos tienen un papel que desarrollar, pero el más directo y cercano es la familia para, como hemos demostrado en programas como la Escuela de Padres, desmontar esa actitud del 'todo vale' y dejar claro que la permisividad para evitar pequeños conflictos domésticos hoy puede llevar mañana a problemas dramáticos.

- ¿Quién tiene la culpa de que un chaval empiece a consumir: sus padres o él mismo?
- En cuestión de drogas no cabe hablar en esos términos; nadie es culpable y todos son víctimas. La drogodependencia se inscribe en un triángulo formado por la propia droga, que siempre está ahí, y otros dos en los que se puede intervenir como son el entorno y la propia personalidad del consumidor. Tarde o temprano todas las personas se enfrentan a la posibilidad de consumir estas sustancias, y será la interacción de todos esos factores lo que determinará la postura de cada uno.

Publicado en La Rioja



Comite Independiente AntiSida

miércoles, 7 de enero de 2009

Nuevo estudio en PEDIATRICS demuestra que la religiosidad es eficaz contra el sexo precoz

P. J. Ginés

Los jóvenes religiosos en EEUU se inician sexualmente a los 21 años; la media general es a los 17.

Cómo tener el mejor sexo... ¡esperando!Un estudio en el ejemplar de enero de 2009 de la revista especializada PEDIATRICS demuestra que los jóvenes religiosos tienen su primera experiencia sexual a una edad media de 21 años, mientras que la media general en Estados Unidos es tenerla a los 17 años.

La autora del estudio, Janice Rosembaum, de la Escuela Johns Hopkins Bloomberg de Salud Pública, es contraria a los programas de educación para la abstinencia sexual y especialmente escéptica con los programas de abstinencia en que los chicos hacen voto públicos de mantenerse vírgenes hasta el matrimonio. Sin embargo, los datos que ha analizado son contundentes: los jóvenes religiosos aplazan su edad de inicio sexual, y eso es bueno para evitar embarazos precoces y enfermedades sexuales.

Rosembaum usa datos de la Encuesta Nacional de Salud Adolescente, examinando a 934 adolescentes y jóvenes de buerte trasfondo religioso, de los cuales 289 hicieron votos públicos de abstinencia y 645 no los hicieron.

Rosembaum considera que lo que de verdad induce a los jóvenes a mantener la abstinencia sexual es su religiosidad, no el compromiso público mediante votos de abstinencia. Para la autora, una clave es el ambiente que protege a estos jóvenes: "sus amigos se implican menos en conductas de riesgo; sus padres van a la iglesia, y ellos deciden ir también", dice la investigadora.


Pese a la evidencia objetiva, la autora sigue proponiendo dar a los jóvenes más formación en anticonceptivos, en vez de en valores pro-abstinencia.


Abstinencia: no sólo es buena para el sexo

Robert Rector, investigador de la Heritage Foundation, declaró a CNSNews.com que su asociación ha usado los mismos datos del estudio de PEDIATRICS con conclusiones distintas.

“Es realmente asombroso descubrir en la encuesta que muchachos con muy poco contacto con los votos públicos de virginidad ya mejoran radicalmente sus comportamientos vitales, comparados con los chicos de un mismo nivel socioeconómico", asegura Rector. ¿Qué mejorías radicales son esas? "Índices mucho menores de embarazos precoces, de abortos, de sexo adolescente, de nacimientos fuera del matrimonio y menor número de parejas sexuales", dice el investigador de la Heritage Foundation.

Rector recuerda además que la mayoría de programas de formación para la abstinencia no incluyen votos públicos de mantenerse casto. Según él, los datos demuestran que la combinación de entrenamiento para la castidad junto con fuertes creencias religiosas es la fórmula más eficaz para evitar los riesgos del sexo adolescente, y que ello ayuda incluso a terminar satisfactoriamente los estudios, evitar drogas y relaciones dañinas y prácticas violentas.

En esa línea apuntaba un estudio en el Journal of Drug Issues (octubre de 2008) que demuestraba cómo la fe protege al joven frente a drogas, alcohol y tabaco, incluso cuando la presión de otros jóvenes va en un sentido contrario.


La religiosidad individual de un joven, según este estudio, es capaz de frenar la influencia de un grupo de amigos que se emborrachan o toman porros, afirman los dos sociólogos de la universidad norteamericana Brigham Young (www.byu.edu) en la revista especializada Journal of Drug Issues (el índice puede leerse aquí en inglés: http://www2.criminology.fsu.edu/%7Ejdi/38n3.htm ; el texto completo es de pago).

La eficacia de las campañas por la castidad y la abstinencia está demostrada en aquellos lugares donde se ha hecho con seriedad, y al respecto hay diversos estudios. En ForumLibertas resumimos 10 estudios que así lo demuestran en nuestro artículo "Menos abortos y embarazos precoces en EEUU: la abstinencia funciona", publicado en esta dirección:
http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=10844




Comite Independiente AntiSida

jueves, 4 de diciembre de 2008

La cocaína es la responsable del 50 por ciento de todas las urgencias relacionadas con el consumo de drogas

Así se desprende de dos estudios publicados en el último número de la revista Emergencias editada por la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias

Madrid (4-12-08).- La cocaína es la responsable del 50 por ciento de todas las urgencias relacionadas con el consumo de drogas. Asimismo, hasta un 19,7 por ciento de los pacientes que consultan los servicios de urgencia por un dolor torácico cardiaco o traumatismo ha consumido cocaína pero no lo manifiesta. La mayoría de estos pacientes tienen en torno a los 30 años y son mayoritariamente varones. Así lo revelan los datos de dos estudios publicados en el último número de la revista Emergencias, que edita la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES).

Este elevado consumo de cocaína supone una crisis política, social y de salud pública de grandes dimensiones y que además ha consumido en los últimos seis años una apreciable cantidad de recursos médicos. Además, los médicos de Urgencias son constantemente puestos a prueba por las complejas necesidades médicas de los pacientes consumidores de cocaína.

En los trabajos publicados en la revista se concluye que esta atención genera un importante número de consultas y que los síntomas predominantes manifestados por estos pacientes son tanto de naturaleza neuropsiquiátrica como cardiovascular. Desde esta publicación se transmite el mensaje de que los médicos pueden contribuir al mejor entendimiento del impacto social, político y económico que supone este problema, entender los riesgos que suponen para nuestros pacientes y ser conscientes de sus efectos clínicos y las implicaciones terapéuticas.

Asistencia sanitaria a inmigrantes

Por otra parte, también se ha publicado en la revista un artículo sobre la atención sanitaria de inmigrantes subsaharianos en Canarias que da a conocer que la mayoría de los inmigrantes que llega a las Islas lo hace en buenas condiciones de salud, ya que sólo el 18 por ciento de ellos precisa asistencia sanitaria en Atención Primaria.

Se trata de los primeros trabajos sobre esta situación de emergencia sanitaria y social publicada en una revista biomédica. En ellos, Emergencias pone énfasis en desmentir, con estos datos, bulos sobre supuestas enfermedades infeccionas que traerían estos inmigrantes, al tiempo que alerta sobre dos aspectos de contenido social: la complicada situación, por el riesgo de marginalidad, de los menores de edad no acompañados que no pueden ser repatriados y el drama que supone este fenómeno porque quizá un tercio de las pateras o cayucos con inmigrantes con rumbo a Canarias desaparecen en el mar.


Comite Independiente AntiSida

sábado, 29 de noviembre de 2008

«Las drogas no sólo perjudican a quienes las consumen»



La Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) ha presentado una nueva campaña con el objetivo de sensibilizar acerca de los "daños colaterales" del consumo de drogas y alertar sobre su incidencia como agravante o desencadenante de problemas sociales, entre los que destaca el fracaso escolar, los accidentes de tráfico, los accidentes laborales o los malos tratos.

Con el eslogan 'Las drogas no sólo perjudican a quienes las consumen. Todo tiene un precio', la campaña quiere incidir en aquellas consecuencias que se deben tener en cuenta, junto a los problemas de salud, para comprender la realidad y gravedad actual de los consumos de drogas.

El director general de la FAD, Ignacio Calderón, señaló que si la sociedad sólo se guía por las urgencias hospitalarias, "se olvida a cientos de miles de personas que nunca pisarán un hospital por ninguna intoxicación, pero que puede que no lleguen a terminar sus estudios por un consumo abusivo de cannabis, pueden ser atropellados por un conductor ebrio o pueden sufrir malos tratos agravados por el consumo de su pareja".

En concreto, Calderón destacó la gravedad del abandono escolar en España, ya que se encuentra cerca del 30 por ciento, uno de los niveles más altos de Europa. "Son jóvenes que abandonan sus posibilidade de futuro por unas posibilidades menores de las que podrían tener", matizó.

Por otra parte, el director de la FAD valoró de forma positiva los últimos datos de la Encuesta Domiciliaria sobre Alcohol y Drogas en España, realizada por la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, que confirman la tendencia a la baja en el consumo de prácticamente todas las sustancias.

Sin embargo, destacó que "no hay que bajar la guardia para afianzar esta tendencia, y hay que lograr reducir el consumo de determinadas drogas que aún se mantienen en niveles preocupantes", como la cocaína, el cannabis y el alcohol.
Además, Calderón incidió en los efectos de las drogas que más se consumen hoy, y señaló que no son los mismos que se percibían en las personas que consumían heroína, con un aspecto más dañado, y que la gente estaba más acostumbrada a ver. "Desde hace unos años estamos intentando explicar que no se puede buscar esos elementos de identificación, sino que son sólo consecuencia del consumo de heroína", subrayó.

En este sentido, alertó de que "actualmente el consumo de heroína está más controlado y ha desaparecido de la visión social, por lo que se puede llegar a la conclusión errónea de que el problema de las drogas no es tan grave". "Es muy importante conocer los efectos y circunstancias para que no haya equivocaciones en el diagnóstico", añadió.

En esta campaña, los elementos que componen la campaña son un spot de televisión --en versiones de 30 y 40 segundos--, una cuña de radio y dos modelos de gráficas para publicidad exterior, en los que se leen dos mensajes, 'Cocaína. 60% más de sufrimiento para tu pareja en cada gramo' y 'Participa en el sorteo de un accidente de tráfico cada día'. Además, se ha creado un banner para Internet con el mensaje.

España país con mayor consumo de cocaína
Según revelan los datos facilitados por la FAD, España continúa en la cabeza del consumo mundial de cocaína, por delante de países de su entorno, así como de Estados Unidos. En concreto, el tres por ciento de los españoles de entre 14 y 65 años reconoce haberla consumido en el último año, y casi el dos por ciento en el último mes.
En cuanto al cannabis, el 7 por ciento lo ha consumido alguna vez en el último mes, y el 1, 5 por ciento lo ha consumido de forma diaria en los últimos 30 días. Además, los datos señalan que el 10, 2 por ciento de los españoles consume alcohol de forma diaria, y el 3, 4 por ciento puede ser considerado bebedor de riesgo.

Por otra parte, los datos correspondientes a la última Encuesta Estatal sobre Uso de Drogas de Estudiantes e Enseñanzas Secundarias (ESTUDES), realizada por la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, muestran que casi el 80 por ciento de los jóvenes de 14 a 18 años han consumido alcohol alguna vez y cerca del 60 por ciento reconoce haber realizado ese consumo durante el último mes.



Comite Independiente AntiSida

lunes, 24 de noviembre de 2008

Caso Abierto: drogas de todo a 100







Francisco Pérez Abellán analiza lo peor de los efectos secundarios de las drogas que no sólo los pagan quienes la consumen, sino también sus familias y amigos. Francisco Pérez Abellán lo analiza junto a José Luis Sancho, coordinador del área de menores de Proyecto Hombre Madrid; Alejandro Leiva, coord. clínico del centro TAVAD; Juan Carlos Delgado, "el Pera" , y Lorenzo Nebreda, secretario organización CEP.

Comite Independiente AntiSida

domingo, 23 de noviembre de 2008

CARTA A MI HERMANO MUERTO



HACE CUATRO años María escribió en estas páginas una carta a su hermano Pablo en la que le suplicaba: «¡Deja la mierda de la droga!». Hoy ya sólo puede decirle adiós

«Querido Pablo: Llevo varias noches soñando contigo. Me gusta.Es tan real que siento como si estuviera pasando un rato a tu lado. Luego me despierto y te echo de menos. Cada día pienso en ti, siempre en soledad y siempre lloro. Escribo estas líneas cuando ya no estás. Hace poco más de un mes que la droga te separó de nosotros para siempre. Tenías sólo 19 años. Nada puedo hacer ya por salvarte a ti, pero tengo la esperanza de que tu historia ayude a quienes sí tienen aún una oportunidad. Y a mí tampoco me viene mal sacar todo lo que tu muerte me ha dejado dentro.Te escribí otra carta ... en estas mismas páginas [Crónica, 19 de septiembre de 2004], cuando tú eras un adolescente de 15 años que caía irremediablemente al vacío y yo una hermana angustiada que no sabía cómo sujetarte.Entonces te suplicaba que dejaras toda esa mierda por mamá, por papá, por mí y por tus otros cuatro hermanos. Pensé que quizás mis palabras te sacudirían, que reaccionarías. Pero te enfadaste tanto cuando se publicó...

Aún no eras consciente del grave problema de adicción que tenías.Cada vez que te tendíamos una mano para que te aferraras a nosotros la rechazabas. Imagino que entonces para ti sólo éramos unos adultos pesados que querían controlar tu vida. Llegaste a creer que te odiábamos. Me consta que más tarde, cuando abriste los ojos y quisiste curarte, aquella carta te emocionó. Me lo agradeciste.

No te culpo de tu muerte. Sé que en los últimos años luchaste con todas tus fuerzas por salir de allí. Pero no has podido.Cada vez que recaías, te ahogaban las lágrimas y nos pedías perdón.«Lo siento, os quiero mucho. Ayudadme, por favor. Si veis que voy a salir buscar algo, detenedme», rogabas. En aquellos momentos eras como un bebé indefenso. Despertabas tanta compasión y tanta ternura...

Pero era imposible pararte cuando el mono te vencía. En casa se nos encogía el corazón en cuanto la textura cristalina de tu mirada delataba que te habías colocado otra vez. Drogado tomabas el poder. Nos poníamos en alerta para que no te llevaras cualquier cosa que se pudiera cambiar por una dosis. Al principio te transformabas en un desconocido agresivo y violento. Mamá abrazada fuertemente a su bolso y tú forcejeando con ella tratando de quitarle unos euros. ¿Cuántas veces hemos visto esta escena? ¿Cuántas se llamó a urgencias o a la policía porque no podíamos controlarte?

Mamá se consuela como puede. De pequeña perdió a su hermana Pilar, y como tú te has ido justo el día del Pilar, el 12 de octubre, está convencida de que ella ha venido a buscarte. Le reconforta pensar que ahora estáis juntos y reza mucho por ti. Ella siempre estuvo a tu lado en los peores momentos. Nunca te dejó solo.Si no huiste más veces fue por mamá. Papá, ya sabes, es mucho más reservado. Sufre en silencio. Ha luchado por ti de la mejor forma que ha sabido y, al igual que mamá y que todos nosotros, sabe que tú, Pablo, también lo hiciste.

Nunca pudiste soportar la separación de papá y mamá y te sentías culpable por ello y porque los niños vivieran esa situación en casa. Tus hermanos pequeños prácticamente han crecido viendo cómo tú te destruías. ¡Qué rabia que les quede esa imagen de ti! ¡Qué rabia que no hayan conocido al niño divertido, sensible e inteligente que fuiste! Yo te recordaré de pequeñito, garabateando un dibujo fascinante en la mesa del salón. O jugando a indios y vaqueros mientras veías una del Oeste y decidías si serías Indiana Jones o John Wayne. Tu sonrisa, tus bromas, tu estilazo al vestir, el amor que dabas... Aunque fueras más pequeño que yo, te recordaré como el hermano mayor que siempre quise tener.Y como el tío al que más he visto pelear por ser feliz.

Te escribo cuando acaba de salir el último informe anual del Observatorio Europeo de las Drogas y Toxicomanías. España sigue a la cabeza en consumo de cannabis y cocaína. La trampa continúa atrapando a chavales como tú. Espero, al menos, que tus hermanos no caigan. Espero que odien profundamente las drogas. Espero que no toquen nunca más a nuestra familia.

Quizás lo peor ha sido perderte cuando más confianza teníamos en tu recuperación. Todos creíamos en ti más que nunca, ¿sabes? Después de seis meses sin consumir, pensábamos que ésta era la buena. Se te veía fuerte. Y tan ilusionado con lo del bebé. Cuando nuestra hermana mayor, Ana, te llamó al centro para decirte que estaba embarazada te volviste loco de contento. ¡Tu primer sobrino! Le pediste que te dejara ser el padrino y ella te lo prometió si te curabas. «Saldré, por él lo hago todo», dijiste. Duele tanto saber que ni siquiera lo vas a conocer. Es un niño y nacerá en mayo. En principio, Ana pensó en ponerle Pablo, como tú, pero luego le pareció un poco duro. Cada vez que lo llamáramos pensaríamos en ti. Finalmente será Juan Pablo, que sigue siendo un homenaje a ti.

¡Te has perdido tantas cosas, Pablo! Tus sueños eran pequeños: conseguir el carné de conducir, retomar los estudios... Creo que ni siquiera llegaste a votar. En mi carta anterior -ahora que la releo siento que quizás fui un poco dura contigo- terminaba diciéndote que creías que te ibas a comer el mundo y que no te dabas cuenta de que era el mundo quien te estaba comiendo a ti.Desgraciadamente, así ha sido. ¿Sabes lo mal que lo pasé pensando si tenías algún amigo a quien pudiera llamar antes de tu entierro? «Por favor, que se me ocurra alguien que lo eche de menos, por favor...». No se me ocurrió nadie. No tenías amigos. No has vivido, Pablo. ¡Te has perdido vivir!

Cuando papá te pilló el primer porro, con 14 años, no le di importancia.Pensé que eras sólo un adolescente que experimentaba y que esa fase pasaría. Luego descubrimos lo de la cocaína, la heroína incluso. Papá y mamá han pasado los últimos cuatro años tocando puertas y buscando ayuda inútilmente. Unos centros sólo admitían a mayores de edad, otros sólo ofrecían tratamiento de día...Nadie parecía tener una solución para ti.

DE UN CENTRO A OTRO

Primero ingresaste en un internado para menores conflictivos.Nada. Luego en un centro de Navarra. Le siguió aquel piso tutelado por una fundación en Madrid. Otra temporada con la ONG Remar.En Proyecto Hombre. Y esa especie de sanatorio donde sólo sabían sedarte.

En el centro donde ahora estabas, en un pueblo de Palencia, parecían haber dado con la tecla adecuada. En seis meses no te habías metido nada. Los terapeutas te enviaron a casa el 6 de octubre con la intención de que la visita fuera el paso previo a tu reinserción definitiva. Pero cuando llegó el momento de regresar al centro, te marchaste a casa de dos jóvenes que habías conocido precisamente allí y que también estaban en rehabilitación. Recaísteis. El domingo, día del Pilar, la policía llamó para decirnos que esa jornada no habías despertado. Te fuiste mientras dormías.

Los médicos no se explican cómo podías tener una dependencia tan enorme con sólo 19 años. Ni cómo la heroína pudo doblegar con tanta facilidad un organismo sano. Aún no tenemos los resultados de la autopsia pero yo necesito algo más que un frío informe. Necesito saber por qué. ¿Por qué tú? Te criaste en un hogar cálido, acomodado, alejado de la violencia, el alcoholismo o la marginalidad... Rodeado de cariño. ¿Por qué? ¿Por qué tú, Pablo?»


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jueves, 2 de octubre de 2008

Un experto alerta del "alarmante" incremento de episodios de psicosis en personas que consumen cannabis



Con esta opinión coincidió la responsable del Área Bases Biosociales de la Violencia del Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia, Esmeralda Cava, quien corroboró que la aparición de psicosis en consumidores de cannabis tiene una incidencia cada vez mayor

Valencia, 2 octubre 2008 (mpg/AZprensa.com/E.P)

El director del Instituto sobre Drogas y Conductas Adictivas de la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia, Francisco Javier Romero, ha alertado del incremento "alarmante" de episodios de psicosis en personas consumidoras de cannabis y, como consecuencia, dijo, hay más demanda de ayuda en las Unidades de Conductas Adictivas (UCA).

Romero realizó estas declaraciones a los medios de comunicación tras pronunciar su ponencia 'Mecanismos fisiopatológicos de la adicción' en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), donde desde ayer y hasta el viernes tiene lugar el seminario 'La adicción, una enfermedad'. El curso fue inaugurado por el conseller de Sanidad, Rafael Cervera.

Tras su intervención, Romero explicó que en la actualidad existe un problema "enorme" en cuanto al consumo de cannabis en España, ya que éste ha aumentado y, de forma pareja, se están detectando más problemas de salud.
Como consecuencia, este experto aseveró que, junto a varios problemas detectados en la actividad motora, la memoria, o el aprendizaje, se está detectando un incremento "alarmante" de episodios de psicosis cannábicas. Así, las personas que acuden por primera vez a la UCA por este asunto se han multiplicado por tres o cuatro en los últimos años.

Además del aumento de consumo, Romero hizo referencia a que la concentración de cannabinoides es "mucho mayor" que el que se consumía hace años. "Han aumentado estos componentes, lo que genera un problema adicional", dijo.
Con esta opinión coincidió la responsable del Área Bases Biosociales de la Violencia del Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia, Esmeralda Cava, quien corroboró que la aparición de psicosis en consumidores de cannabis tiene una incidencia cada vez mayor.

Así, Cava, que ofreció la charla 'Alcohol y violencia: bases biológicas', expuso que el consumo de cannabis es un factor más de riesgo --junto al alcohol, la cocaína o el éxtasis-- que favorece la aparición de enfermedades y de conductas violentas. Advirtió, en este sentido, de que todos los efectos de las drogas en adolescentes son "mayores" que en adultos, porque hasta que cumplen 21 años el cerebro es blando.

En concreto, respecto al alcohol, señaló que, en primer lugar, influye en conductas delictivas para "sacar dinero" y, además, afecta al cerebro e interviene en ofrecer una respuesta agresiva, una conducta violenta.

Indicó que el alcohol no es el factor que más influye a la hora de generar este tipo de conductas, pero sí, dijo, es el más consumido. Preguntada por estadísticas a este respecto, resaltó que es muy difícil obtenerlas, y que en España no hay datos concretos, pero que, por ejemplo, en Finlandia, el 78 por ciento de agresores que han matado a sus parejas o ex parejas lo hicieron bajo el efecto del alcohol. En Dinamarca, este porcentaje se sitúa alrededor del 39 por ciento.

Sobre este asunto, el conseller de Sanidad, Rafael Cervera, resaltó que la adicción es una "enfermedad" y que produce alteraciones en el organismo y secuelas "no sólo psicológicas y neuronales, sino alteraciones orgánicas en el riñón o en el cerebro".

Subrayó que las drogodependencias y otros trastornos adictivos son enfermedades comunes con repercusiones en las esferas biológica, psicológica y social de la persona, por lo que consideró "necesario" aplicar una política integral dirigida a la educación para la salud y el bienestar. Señaló que la prevención, asistencia e integración de los drogodependientes "debe considerarse como un proceso unitario y continuado".

El conseller hizo hincapié en que uno de los retos de su departamento estriba en la disminución de la vulnerabilidad de la sociedad valenciana frente a los trastornos adictivos, y agregó que, para ello, cuenta con la realización de programas cuyo objeto es acentuar la percepción de riesgo, sobre todo, en los jóvenes, al ser éstos el sector de la población más susceptible de caer en la droga.





Comite Independiente AntiSida

miércoles, 25 de junio de 2008

La atención a consumidores de cocaína se cuadruplica en ocho años

Después del hachís, la coca es la droga con la que se inician más jóvenes y que resulta más costosa para Sanidad

Es varón, tiene alrededor de 30 años y abusa de la cocaína. Casi un 50% la consume todos los días y el mismo porcentaje está soltero, tiene estudios obligatorios y vive con sus padres. Es el perfil del usuario de esta droga que se somete al programa de atención de la Asociación Proyecto Hombre.


En ocho años, los adictos a la coca que se han apuntado a este programa de atención se han multiplicado por cuatro. Si en el 2000 se contabilizaron en España 767 casos de personas atendidas, los datos del 2007 muestran un total de 3.427 usuarios.


Según el informe sobre la atención a consumidores de cocaína de Proyecto Hombre, se trata de “la segunda sustancia de inicio al consumo” y “la segunda droga ilegal que más problemas esta generando en el sistema socio-sanitario” español.


Los datos de la Memoria Anual y del Informe de Evaluación de los Programas de Cocaína del año 2007 de esta asociación vienen a coincidir con el Día Mundial contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, que se celebra este jueves, 26 de junio, bajo el lema ¿Controlan las drogas TU VIDA? Tu vida. Tu comunidad. No hay espacio para las drogas.


El programa de tratamiento para personas dependientes de la cocaína de Proyecto Hombre se inició en 1997 y “la clave del proceso está en identificar el problema existencial y trabajarlo desde un marco terapéutico-educativo” que permite “un proceso de cambio conductual, emocional y cognitivo necesario para lograr la extinción del consumo”, dice el informe.


Sigue avanzando

Como se puede observar en la tabla incluida a la derecha de esta información, extraída del informe, el aumento en el número de usuarios de esta droga que se han apuntado al programa de atención desde el 2000 ha sido constante y constata que “el consumo de cocaína sigue avanzando”.


A pesar de ello, “se percibe una cierta desaceleración en el incremento de usuarios” entre 2005 y 2006 y, algo más acentuado, entre 2006 y 2007, aclara el estudio.


Prácticamente, “cada cuatro años se ha duplicado la demanda de tratamientos en los Centros Proyecto Hombre”, añade. Así, “según estos ciclos podemos señalar que el consumo de cocaína sigue siendo un problema y que cada vez más personas acuden a nuestros centros”.


El informe también constata que el consumo de “heroína desciende a favor de la cocaína” y que “el alcohol se consume de forma más compulsiva”.



9 de cada 10, varones

El estudio de Proyecto Hombre está basado en una muestra de 417 personas que estaban en tratamiento en el momento de su elaboración.


El perfil del consumidor, como indicábamos al inicio de esta información, se corresponde mayoritariamente con el de un hombre de 31 años y medio. Los más jóvenes tienen 18 años y los mayores 63.


De hecho, el 91,6% de los adictos en tratamiento son varones. Consumen todos los días en un 45,5%; los fines de semana, un 9,1%; y sin patrón fijo de consumo son un 45,4%.

El 52% de las personas en tratamiento son solteros; el 32,7% están casados o tienen pareja de hecho; el 11,9% están separados o divorciados y un o,2% son viudos.


Un 48,9% viven con sus padres; con su pareja (16,5%); con su pareja e hijos (24,9%); sólo con sus hijos (0,5%); con otros familiares (4,6%) y otras situaciones (4,6%).


En cuanto al nivel de estudios, el 12,8% no finalizó los estudios obligatorios, frente a un 48,4% que tiene un nivel de formación de estudios obligatorios. Finalizaron COU o Bachillerato un 26,7%; cursó algún módulo superior de FP (4,7%); y estudios universitarios (7,4%).


Además, el 85% de las personas en tratamiento están activos laboralmente; con contrato fijo (34,7%); con contrato temporal (28,9%); como autónomo (21,4%); en paro (11,3%); e incapacidad laboral (2,7%).


La familia se implica

El estudio también verifica que la implicación de la familia es una garantía de éxito en el tratamiento, y un total de 410 personas del entorno familiar y social de los consumidores han participado en el proyecto.


El 42,5% eran la propia pareja del usuario; el 32,8% la madre; el 14,3% el padre; el 9% otro familiar, generalmente el hermano; y el 0,9% el abuelo.



Al mismo tiempo que realizan un trabajo terapéutico, las familias son también co-terapeutas en la labor de rehabilitación ya que son los que conocen mejor los problemas y realidades de la propia familia y de la persona que realiza el tratamiento.


En sus conclusiones, el informe señala que los consumidores en tratamiento son “personas socialmente integradas, que compatibilizan su vida laboral, familiar y social”.


También afirma que “la adicción a la cocaína está presente en todas las clases y ámbitos sociales” y se trata de un problema que “nos puede afectar a todos”, ya que se trata de una adicción “socialmente invisible” que sólo se hace evidente cuando algún familiar, amigo o conocido acude a un centro de tratamiento..