miércoles, 15 de abril de 2009

El discurso de Benedicto XVI sobre el SIDA es realista



En un artículo publicado en Le Monde (10-04-09), varios expertos contestan a otro anterior en el que el Papa era acusado de ignorar los datos científicos, por decir que la situación del SIDA en África no podía resolverse solo con preservativos.

Aceprensa 14 Abril 2009

Los firmantes reconocen que “el preservativo es la tecnología más eficaz. Pero no la medida preventiva más eficaz. De hecho, en numerosos países de África la proporción de personas portadoras del virus es demasiado elevada para que la epidemia sea frenada solo con los preservativos”.

Muchos expertos en epidemias, que han trabajado en la lucha contra el SIDA en África, se extrañan de la ignorancia que revelan algunas críticas contra el Papa. “No hay ningún país con una epidemia generalizada que haya logrado bajar la proporción de población infectada por el VIH mediante campañas centradas solo en la utilización de preservativos. Los casos de baja de la transmisión del VIH publicados en la literatura científica están asociados a la puesta en práctica de la tríada ABC (abstinencia, fidelidad y utilización de preservativos). En otras palabras, solo los programas que han recomendado seriamente el retraso de la actividad sexual de los jóvenes y la monogamia mutua (lo que los cristianos llaman fidelidad) han tenido éxito”.

“La Iglesia católica –recuerdan los firmantes– ha propuesto siempre A y B.” “El Papa subraya que ‘corremos el riesgo de agravar el problema’ del SIDA si los programas de prevención se apoyan solo en los preservativos. Esto responde al estado actual de los conocimientos en materia de salud pública y de epidemiología. Los programas de prevención centrados en el preservativo dan un mensaje inadaptado a la población en general y a los jóvenes en particular. Transmiten el mensaje: ‘Cualquiera que sea tu conducta sexual si utilizas preservativos es segura, sin riesgo”. Lo que es falso, dicen estos especialistas, porque ese tipo de campaña lleva generalmente al fenómeno de compensación de riesgos. “Si la gente cree que tiene una seguridad del 100% utilizando preservativos, tiende a asumir más riesgos”, según un fenómeno bien descrito en la literatura científica.

Por eso, afirman, “el discurso del Papa es realista y justo. Nos interpela sobre una visión de la prevención limitada solo al preservativo. Adopta un punto de vista antropológico y moral, comprensible por todos, para criticar una orientación únicamente tecnológica, que, por sí sola, no es capaz de yugular la epidemia”.

Los firmantes manifiestan que es preciso otro enfoque no exclusivamente tecnológico, una perspectiva pedagógica sobre el sentido de las conductas sexuales. “Pero esta perspectiva es difícilmente escuchada en el discurso social apegado a un pensamiento pragmático. El preservativo se ha convertido en una especie de tabú no criticable, un fetiche, que, curiosamente, debería participar en la definición de la sexualidad.”

“Reflexionar sobre los comportamientos sexuales se hace tan doloroso que provoca la ira de numerosos militantes e ideólogos en la materia. En este sentido, las palabras del Papa no son’regresivas’; por el contrario, nos sacan de la regresión y nos invitan a afrontar los hechos y lo que está en juego”.

Los firmantes son Tony Anatrella, especialista en psiquiatría social; Michele Barbato, ginecólogo de Milán, presidente del Instituto Europeo de Educación Familiar; Jokin de Irala, médico epidemiólogo, director adjunto del departamento de medicina preventiva y salud pública de la Universidad de Navarra; René Ecochard, epidemiólogo, jefe del servicio de bioestadística del CHU de Lyon; Dany Sauvage, presidente de la Federación africana de acción familiar.


Comite Independiente AntiSida

Contra el SIDA, “un solo amor”


La práctica de tener varias parejas sexuales simultáneamente es uno de los factores más importantes de la alta tasa de prevalencia del VIH en el África subsahariana. De ahí que en nueve países de la región esté en marcha desde hace meses una campaña bajo el lema “Un solo amor”, que intenta favorecer la monogamia y la fidelidad como medio de lucha contra el SIDA.

La experiencia ha mostrado que las campañas centradas exclusivamente en la distribución de preservativos no han logrado frenar la epidemia. En los nueve países donde se desarrolla la campaña (Lesoto, Malawi, Mozambique, Namibia, Sudáfrica, Suazilandia, Tanzania, Zambia, Zimbabue) la tasa de prevalencia del VIH está en la mayoría de los casos por encima del 15% de la población adulta, y en algunos casos supera el 20%.

De ahí esta nueva campaña que por primera vez se centra en la fidelidad. La campaña está más en la línea de la que se desarrolló en Uganda, centrada en la estrategia llamada ABC (abstinencia, fidelidad, condones).

El lema “Un solo amor” intenta promover un cambio de mentalidad para cambiar las costumbres que llevan a tener varias parejas sexuales simultáneas. La multiplicidad de este tipo de relaciones –dicen los folletos de la campaña– crea “una red sexual invisible que posibilita la transmisión rápida del VIH una vez que el virus entra en ella”.

Las costumbres que dan origen a esta situación son de diverso tipo. Por una parte está la poligamia, presente en países como Suazilandia y Sudáfrica. También existe la costumbre de que el cuñado se responsabilice de la viuda de su hermano y de sus hijos si este muere, lo que puede implicar relaciones sexuales.

Luego están los llamados “sugar daddies”, hombres mayores que tienen sexo con chicas jóvenes a cambio de dinero o regalos.

Todos estos factores explican la peculiar situación de la epidemia en el África subsahariana, que no ha podido ser frenada por el momento. Lo notable es que hasta ahora no se haya intentado más estrategia de lucha que la distribución de condones.

El avasallamiento de la mujer es otro de los problemas que no se resuelven con condones. En Sudáfrica, que tiene una tasa de prevalencia del VIH del 18%, se estima que medio millón de mujeres son violadas cada año. Una de cada cuatro mujeres pueden sufrir esta experiencia.

La campaña “Un solo amor” está coordinada por el Soul City Institute for Development de Sudáfrica.

Aceprensa

Comite Independiente AntiSida

lunes, 6 de abril de 2009

Declaración del Consorcio de Médicos Católicos


Hace unos días el Consorcio de Médicos Católicos de Buenos Aires (Argentina), emitió una declaración de apoyo al Santo Padre que nos parece oportuno recordar:

El Santo Padre Benedicto XVI afirmó sobre la epidemia de HIV-SIDA que, “no se puede resolver el problema con la distribución de preservativos. Al contrario, se corre el peligro de aumentar el problema”.

Adhiriendo a estas palabras el Consorcio de Médicos Católicos de Buenos Aires hace llegar a la opinión pública la siguiente declaración.

1) Las campañas de salud basadas en la distribución de preservativos para evitar el SIDA inducen a engaño, porque ocultan información y no colaboran a la prevención, sino a una mayor difusión de las conductas de riesgo, ya que implican que las autoridades sanitarias están dando su visto bueno a las conductas y estilos de vida que son responsables de la epidemia.

Sirva de ejemplo que la misma OMS afirma que el preservativo tiene una tasa de fallos del 14% (Organización Mundial de la Salud, Effectiveness of Male Latex Condoms in Protecting against Pregnancy and Sexually Transmitted Infections, en OMS Information Fact Sheet, núm. 243, de junio de 2000).

Al mismo tiempo la Internacional Planned Parenthood Federation (IPPF), una de las promotoras de las campañas llamadas de sexo seguro, sitúa la tasa de fallos en el 30%, y a ésta hay que añadirle que “el riesgo de contraer SIDA durante el llamado ‘sexo protegido’ se aproxima al 100% a medida que el número de relaciones sexuales se incrementa” (IPPF, Medical Bulletin, How Much Do Condoms Protect Against Sexually Trasmitted Diseases?, febrero 1997).

Por lo tanto, como afirmó este Consorcio el 8 de marzo de 2005, los preservativos no hacen el sexo “seguro” o “más seguro”.

2) Lamentamos los dichos de algunas autoridades de salud que consideran “peligrosas” las declaraciones del Papa Benedicto XVI. Parecería que se quiere imponer totalitariamente un pensamiento único, políticamente correcto, desdeñando los datos que la ciencia nos proporciona.

3) Cabe señalar que además del SIDA, debido a la promiscuidad sexual que alientan las campañas llamadas de “sexo seguro”, han vuelto a aparecer enfermedades de transmisión sexual que se creían casi extinguidas. Por ejemplo, en nuestro país han aumentado los casos de sífilis (Véase Clarín 30-01-07: “En la provincia de Buenos Aires las notificaciones (de sífilis) crecieron casi un 70% desde el 2002”; La Nación, 03-02-07: “Sida y sífilis: estadísticas alarmantes”; Página 12, 05-02-07: “La sífilis, en un silencioso y continuo aumento de casos. En el Hospital de Clínicas, los análisis de VIH se complementan con el de sífilis”).

4) La literatura médica internacional registra aumentos en el contagio de la gorronea, clamidias, tricomoniasis, herpes genital, chancro, sífilis. Las campañas de “sexo seguro” no son ajenas a este estado de cosas.

5) Como afirmó Benedicto XVI, la solución pasa por humanizar la sexualidad, “una renovación espiritual y humana que lleve aparejada una forma nueva de comportarse”. Por eso este Consorcio hace un llamado a los médicos, educadores, padres de familia y a las autoridades públicas para que entre todos volvamos a valorar el orden natural, sin concesiones al “mal menor”, viviendo y difundiendo un comportamiento realmente humano basado en el ejercicio de las virtudes de la templanza, la castidad y la continencia.

Buenos Aires, 20-03-09

Dr. Alejandro Nolazco, Presidente

NOTICIAS GLOBALES, Año XII. Número 842

Comite Independiente AntiSida

domingo, 5 de abril de 2009

Educación sexual, aborto y sida

domingo, 05 de abril de 2009
Pedro Trevijano

Sobre el tema del aborto es indudable que podemos tomarlo desde varios puntos de vista: El religioso: que lo condena claramente porque es una violación directa del quinto mandamiento, que dice «no matarás». Me sorprende la actitud de nuestros dirigentes socialistas, que a la vez sostienen el no a la pena de muerte, con una postura en la que coinciden con la de la Iglesia Católica, pero discrepan en que admiten la pena de muerte para personas inocentes, que no otra cosa es el aborto.

El científico: ¿Se trata de vida humana, sí o no? Aquí se oyen toda clase de falsedades. En un programa de TVR se afirmó que hasta las veinte o veintidós semanas no había vida humana. Enseñé la foto de un feto de 12 semanas, que sin duda es un ser humano. La ministra de Igualdad nos habla de su comisión de expertos, todos proabortistas y algunos con fuertes intereses económicos en la cuestión. Los mejores científicos españoles, no charlatanes que nos dicen que van a curar la diabetes, en el 'Manifiesto de Madrid' afirman que «existe sobrada evidencia científica de que la vida empieza en el momento de la fecundación».

El jurídico: Se nos dice que la Ley trata de impedir que la mujer que aborta vaya a la cárcel. Desde la democracia por lo menos, ninguna mujer ha ido a la cárcel por este motivo. ¿No se tratará de facilitar la tarea de los centros abortivos e impedir que nadie les dé un susto legal?

El educativo: Aquí en teoría todos estaríamos de acuerdo. El problema está en qué entendemos por educación. Mientras que para los creyentes la sexualidad está al servicio del amor, para los dirigentes socialistas y muchos de otros partidos tan solo sirve al placer y ser responsable es evitar el embarazo y las enfermedades venéreas con el uso del preservativo. Por ello hablar a nuestros adolescentes de valores morales como la abstinencia y la fidelidad, ¡hasta semejante aberración podríamos llegar! Cada año aumentan los abortos en adolescentes y mayores y todavía más tras la realización masiva de estas campañas. Pero el remedio está en más de lo mismo, aunque esté claro que no funciona, pero es que como no saben dominarse ni ser personas libres, no piensan ni creen que hay montones de adolescentes que sí lo son o pueden serlo.

Los filósofos medievales decían: «contra el hecho no valen argumentos». Nuestros ideólogos zurdos nos dicen con sus resabios marxistas «contra la ideología no valen hechos». En consecuencia la fórmula ABC, también defendida por científicos serios no creyentes, como J. Bernard, es decir abstinencia, creemos en el valor de la castidad y del dominio de sí como la mejor preparación para poder el día de mañana formar una familia. Un ginecólogo me dijo que el porcentaje de fallos (embarazos por año de quien emplea un método anticonceptivo) del condón era el 4%; a mí me salía el 15. En un Congreso de Ginecología me callé hasta que otro congresista dijo: a mí no me sale el 4, sino el 15». Así la fórmula ABC se ha usado con gran éxito en Uganda, realizando una educación sexual seria que ha reducido notablemente el porcentaje de los que contraen sida.

El social: ¿Quién hay más desvalido que un bebé antes de nacer? ¿Quién se preocupa más de los pobres, marginados, y enfermos de sida sino la Iglesia?


No al sida



Comite Independiente AntiSida

sábado, 4 de abril de 2009

La sífilis se desboca


El auge de las infecciones sexuales hace temer la llegada de otra epidemia de sida

04.04.2009 -FERMÍN APEZTEGUIA

Si cabía alguna duda, ya no la hay. La sífilis y la gonococia han vuelto con fuerza y, lamentablemente, con intención de quedarse. Un informe elaborado por el Ministerio de Sanidad con los datos recogidos por la red de centros especializados en el diagnóstico y tratamiento de infecciones de transmisión sexual (ITS) de España revela una «creciente» y «preocupante» tendencia al alza de ambas enfermedades. Hace sólo 25 años se creyeron superadas. Hoy, en los albores del siglo XXI, se han convertido de nuevo en una amenaza sanitaria, que advierte, además, de un posible repunte de la epidemia de VIH/sida. En esto, como en otras cosas, la tendencia la marcan Estados Unidos y el norte de Europa; y allí ya ha ocurrido. El documento con el que trabaja el Gobierno no deja lugar a dudas: «Es esencial ofertar la prueba del sida a toda persona diagnosticada de cualquier ITS», advierte el escrito.

Ese informe, al que ha tenido acceso EL CORREO, se ha elaborado con la información recogida entre julio de 2005 y diciembre de 2007 en los quince centros que forman en España la red centinela de vigilancia epidemiológica de las infecciones de tipo sexual. Sífilis y gonocia son dos patologías de las llamadas de declaración obligatoria, lo que significa que los médicos que las diagnóstican están obligados a informar semanalmente del número de casos que detectan. Los datos recogidos no sólo permiten verificar el despegue de ambas enfermedades, sino que sirven para hacer una radiografía detallada del alcance del problema.

Perfil del afectado


El trabajo firmado por la Fundación para la Investigación y Prevención del Sida (FIPSE), el primero de sus características que se realiza en el conjunto del país, cifra en 1.918 el número de casos diagnosticados de una y otra enfermedad en los dos años y medio que se analizaron. A primera vista, esos casi dos mil pacientes pueden parecer pocos, pero no lo son. Debe tenerse en cuenta que durante décadas, los médicos no diagnosticaron una sola sífilis o gonococia en España; o que cuando lo hicieron fue en ocasiones muy puntuales. La situación ahora es distinta. Ahora se trata ya de un problema de salud pública.

Los pacientes no son adolescentes o jóvenes que vivieron ajenos al nacimiento y expansión del sida en el mundo. Tampoco personas sin cultura ni preparación. El perfil del afectado se corresponde con el de un hombre de casi 35 años con estudios secundarios o superiores (58%), un poco más joven entre los casos de gonococia (31,6) y las mujeres. Seis de cada diez, algo más en realidad, son españoles y los cuatro restantes, inmigrantes procedentes en su mayor parte de Latinoamérica, aunque también los hay, en menor medida, de Europa del Este y África subsahariana.

La sífilis es una enfermedad que se anuncia con una llaga en la zona de contacto llamada chancro y que tiene el problema de que desaparece, a pesar de seguir ahí latente durante semanas. Pasado ese tiempo, vuelve a manifestarse con erupciones. La infección se supera con una simple inyección de penicilina, aunque las sífilis tardías suelen desencadenar serias complicaciones. La mayoría de los diagnósticos se realiza, no obstante, en los primeros compases del mal. En la gonococia o gonorrea, lo normal suele ser, según este informe, que se detecte cuando la infección ha provocado ya la inflamación de la uretra.

Un 40% repiten


Algunos de los datos contenidos en este documento resultan llamativos. 27 de los 1.891 pacientes atendidos presentaron no una, sino ambas infecciones; y un 40% de todos ellos ya había sido atendido previamente por sufrir alguna de estas dos enfermedades. Con ser preocupante el resurgir de enfermedades que se creyeron vencidas, lo que más agobia a los responsables de salud pública es la estrecha relación que hay entre estas patologías y el sida. Una y otra provocan lesiones que favorecen la entrada del virus del sida en el organismo. El 21,5% de los pacientes estaba coinfectado por el VIH y hubo un 4,2% de personas que ignoraban su condición de seropositivo cuando acudieron a la consulta de ITS.

El mecanismo de transmisión de las infecciones varía, curiosamente, entre los españoles y los inmigrantes. Entre la población local, las prácticas homosexuales no protegidas son mayoría (63,1%), mientras que entre los extranjeros fue consecuencia de relaciones heterosexuales. En ambos casos falló la prevención.

www.elcorreodigital.com


Nota de transcripción: El 37% de los mal llamados protegidos también se infectó. Muy probablemente se hubieran librado de saber que no están seguros.

Comite Independiente AntiSida

viernes, 3 de abril de 2009

La terapia antirretroviral temprana con ciertos niveles de CD4+ es eficaz

Uno de los principales defectos en el abordaje del VIH es la falta de conocimiento en torno a cuál es el momento adecuado para comenzar la terapia antirretroviral en pacientes asintomáticos.

DM Nueva York 03/04/2009
Con el objetivo de solucionar esta carencia, un grupo de investigadores del Consorcio Internacional de Evaluación Epidemiológica de Bases de Datos del Sida ha realizado un estudio en el que el comienzo temprano de este tipo de tratamiento, antes de que la cantidad de CD4+ descienda por debajo de dos umbrales determinados, logra mejorar la supervivencia en comparación con la terapia diferida. Los resultados se publican en el último número de The New England Journal of Medicine.

El equipo dirigido por Mari M. Kitahata, de la Cohorte Norteamericana de Colaboración en Diseño y Tratamiento del VIH, ha realizado dos análisis paralelos en los que ha contado con la participación de más de 17.000 pacientes asintomáticos infectados con el VIH y tratados entre 1996 y 2005. Ninguno de los pacientes se había sometido anteriormente a terapia antirretroviral. Los participantes se dividieron según su porcentaje de células CD4+ al inicio de la terapia antirretroviral.

Se estudió el riesgo de fallecimiento en los afectados cuyos niveles de CD4+ estaban por debajo de los dos umbrales considerados, comparándolo con los niveles de pacientes en terapia diferida. En el primero de los análisis, el umbral de CD4+ se situó entre 351 y 500 células por mililitro cúbico, mientras que en el segundo estaba por encima de las 500 células. Las conclusiones del trabajo señalan los beneficios de comenzar la terapia antirretroviral antes de que el porcentaje de CD4+ descienda por debajo de ambos umbrales.

(N Engl J Med 2009; 360: 1-12).

Menos efectos secundarios
En un editorial que acompaña la publicación del estudio, Paul E. Sax y Lindsey R. Baden, del Hospital Brigham and Women y la Facultad de Medicina de Harvard, ambas en Boston, señalan que la controversia sobre el mejor momento de iniciar la terapia antirretroviral lleva vigente más de dos décadas, desde la introducción del primer agente antirretroviral, zidovudina. Ambos autores apuntan la importancia de los resultados logrados por el grupo de Kitahata.



Comite Independiente AntiSida

lunes, 30 de marzo de 2009

Vicente Soriano, del Carlos III, segundo en la clasificación por impacto en VIH

Una clasificación internacional basada en el factor de impacto coloca al español Vicente Soriano, del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Carlos III, de Madrid, en el segundo puesto, sólo por debajo de Anthoni Fauci y por delante de nombres como Robert Gallo y David Ho. Soriano ha señalado la hepatitis y las resistencias como puntos fuertes.

David Rodríguez Carenas 30/03/2009
La página web www.aidshiv-research.com, de la empresa Ion Channel Media Group, con sede en Canadá y especializada en márketing en ciencias de la salud, ha situado a Vicente Soriano, del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Carlos III, de Madrid, en el segundo puesto de la clasificación que realizan cada año en varias especialidades médicas, entre ellas VIH/sida.

Soriano ha declarado a DM que "hasta nosotros estamos sorprendidos". Sin embargo, no debería extrañarse, ya que la clasificación, que se actualiza cada año, se basa en puntuación por factor de impacto, que incluye las publicaciones en revistas científicas y la participación en congresos y ensayos clínicos, es decir, la actividad investigadora y docente. Observando la tabla se puede apreciar el mérito del investigador español, ya que "suele estar copada por estadounidenses. En el Carlos III llevamos tres años en el top ten y el año pasado estábamos los quintos".

Preguntado acerca de las razones por las que cree que ocupan ese lugar, Soriano se ha referido a los más de 50 profesionales que trabajan en el Servicio de Infecciosas del Carlos III, entre médicos clínicos e investigadores de laboratorio: "Los campos en los que trabajamos son muy dispares, pero realizamos sesiones conjuntas. Quizás lo más parecido a este servicio en España se encuentra en los hospitales Clínico de Barcelona y Germans Trias i Pujol, en Badalona", los otros dos centros españoles situados entre los 50 primeros en la tabla.

En esos tres años el servicio se ha consolidado sobre todo en dos áreas: hepatitis y resistencias. "En resistencias a antirretrovirales estamos acreditados por la Organización Mundial de la Salud como laboratorio de excelencia, el único en España y uno de los siete que hay en todo el mundo. En el otro campo estamos trabajando en fármacos para curar la hepatitis C crónica".

Basta con ser segundos
En cualquier caso, Soriano ha admitido que "no hace falta ser los primeros. Fauci es el director del programa del NIH en sida, nuestra financiación no tiene nada que ver con la suya y en el Carlos III tenemos que ver pacientes todos los días, no sólo investigar". Para hacer frente a esa financiación menor, Soriano ha especificado que "tenemos 2.600 pacientes en seguimiento en VIH+ y el tipo de investigación que realizamos no necesita mucha infraestructura". No obstante, ha agradecido el apoyo del instituto de Salud Carlos III y la Agencia Laín Entralgo, ambas en Madrid: "Trabajar viendo desde la ventana los centros nacionales de investigaciones cardiovasculares y oncológicas facilita las cosas. También tenemos otra ventaja al no estar tan saturados en lo asistencial".

Soriano ha explicado que clasificaciones como ésta y PubMed ayudan, porque son públicas y externas, y que entre sus retos se encuentra consolidarse en resistencias y hepatitis: "Vamos a colaborar con Valentín Fuster en la administración de tratamiento antirretroviral en pacientes con infección por VIH positivo, en los que el riesgo cardiovascular es mayor".

Tirando de bola de cristal, el investigador ha señalado que "esperamos seguir en el mismo puesto el año que viene, porque Fauci está muy lejos. Para eso tenemos que seguir trabajando mucho, con investigación de calidad a pesar de la crisis". Por ello, ha añadido que hay que picar financiación en todos los lados: fondos FIS, de la Ramón Areces, la Comisión Europea...

Por último, ha dicho que es "un orgullo como español que espero que sientan como suyo todas las instituciones de este país".

Vicente Soriano es coautor de Adolescentes frente al SIDA. Preguntas con respuestas


Comite Independiente AntiSida

viernes, 27 de marzo de 2009

Extintores y preservativos

por fjr

En un país oriental ocurrió que se desató una epidemia de pirómanos. Los incendios surgían por todas partes, y amenazaban las vidas humanas y la economía de ese país. Reunidas las autoridades para estudiar cómo atajar esa epidemia se formaron dos grupos: el que recomendaba dar un extintor a cada pirómano, y el que recomendaba tratar de qextintorue hubiese menos pirómanos.

Los del primer grupo defendían la postura de que cada uno tiene derecho a decidir su comportamiento y que lo único que importa es que deje de producir daño a su entorno, por eso juzgaban que respetar la libertad se conseguía yendo a las consecuencias y no al hecho en sí.

El otro grupo argumentaba que está bien dar a los pirómanos un extintor porque al menos evitan las consecuencias de sus acciones. Pero que hay que tener en cuenta que a veces los pirómanos no se controlan y pasan de llevar el extintor. Además en algunas ocasiones el extintor falla y no apaga el fuego. Por eso proponía que se crease una cultura en la que producir incendios no se considerase un juego divertido sino que se tuviese en cuenta las consecuencias de usar la libertad de esta forma.

A estas alturas, ya nadie duda de que la epidemia del sida se extiende debido a la promiscuidad: ya sea entre homosexuales, o entre personas de distinto sexo. La infección por accidente es posible, pero son muy pocos casos los que ocurren.

Posiblemente algún día se encontrará una vacuna que evite la enfermedad, pero llevamos muchos años a la espera de esta solución y no llegan noticias de que esté muy próxima. Si que se ha mejorado mucho en el tratamiento que evita que las personas estén condenadas a morir en fecha temprana.

En esta situación, pueden fomentarse dos tipos de medidas. El primero es difundir una cultura que fomente la disminución de la promiscuidad. Lo que ocurre es que nuestra sociedad ha hecho, desde el punto de vista social, la opción de considerar como buena e incluso deseable la promiscuidad. Así dicho puede parecer fuerte, pero la realidad es que vivimos en una cultura cada vez más erotizada, que educa a la juventud en la consideración de que el sexo es meramente un mecanismo para gozar y hacer nuevas experiencias, y que ve como normal cambiar de pareja cuando no se está a gusto, o cuando cualquier emoción se cruza por el camino.

Es poco frecuente ver campañas contra el sida que contemplen la actividad sexual dentro del marco del amor humano, y por tanto dentro de la responsabilidad y la fidelidad al amado.

No queriendo actuar sobre la causa, es lógico que se intente minimizar los efectos negativos de esa promiscuidad: difusión de enfermedades de transmisión sexual (ETS), y del sida. Es lo que se ha dado denominar “sexo seguro”. Expresión que no da ninguna seguridad respecto a los daños emocionales y psicológicos que producimos los seres humanos con el uso banal del sexo. Tan sólo se refiere a la seguridad en la evitación de la trasmisión de enfermedades.

ppgreenComo “salvavidas-extintor” se ofrece el uso de preservativos en la actividad sexual. Es más, se plantea como una actividad de solidaridad con los pueblos del tercer mundo enviarles preservativos.

El pasado 21 de marzo, el Dr. Green declaraba que los preservativos no solo no funcionan correctamente sino que podrían estar “exacerbando el problema” en África. Edward Green es Senior Harvard Research Scientist for AIDS Prevention, y lleva muchos años investigando en esta universidad sobre la prevención del sida.

En uno de sus libros -Rethinking AIDS Prevention: Learning from Successes in Developing o rethinking_aidsCountries- plantea la cuestión de la eficacia de este tipo de medidas.

Con ellse hace voz de un número creciente de investigadores que han descubierto que no está demostrado que el fomento del preservativo disminuya la epidemia del Sida. Más bien parece que la aumenta.

Esto se produce por dos motivos: porque el preservativo falla en el 5% de los casos, y por un fenómeno llamado compensación de riesgo o desinhibición conductual. La compensación de riesgo “es la idea de que si alguien usa cierta tecnología para reducir el riesgo, ocurre un fenómeno que lleva a la persona a asumir un riesgo mayor”.

Por ello en África cada vez más se está optando por fomentar la fidelidad y la sexualidad responsable como camino más real para controlar la epidemia del Sida.

Leído en http://blog.bioeticaweb.com

Comite Independiente AntiSida

jueves, 26 de marzo de 2009

“Los repartidores de condones son los que crean el SIDA”

Apuntó Juan Manuel de Prada, en el programa El Gato al Agua

Las campañas de fomento de preservativos han disparado el aborto en España.

A pesar de no ser, ni de lejos, tema central del mensaje del Papa en África, uno de los temas que más ha centrado el interés de los medios de comunicación en torno al viaje de Benedicto XVI, han sido las palabras que pronunció sobre la postura de la Iglesia en la lucha contra el SIDA.

En sus declaraciones a la prensa en el vuelo a Camerún subrayó la eficacia de la Iglesia al combatir esta enfermedad: “Pienso que la realidad más eficiente, más presente en el frente de la lucha contra el Sida es precisamente la Iglesia católica, con sus movimientos, con sus diversas realidades. Pienso en la comunidad de San Egidio que hace tanto, visible e invisiblemente, en la lucha contra el Sida, en los Camilos, en todas las monjas que están a disposición de los enfermos… Diría que no se puede superar el problema del Sida sólo con eslóganes publicitarios -afirmó-. Si no está el alma, si no se ayuda a los africanos, no se puede solucionar este flagelo sólo distribuyendo profilácticos: al contrario, existe el riesgo de aumentar el problema”. Y explicó que la solución puede encontrarse en un doble sentido: “El primero, una humanización de la sexualidad, es decir, una renovación espiritual y humana que traiga consigo una nueva forma de comportarse uno con el otro, y segundo, una verdadera amistad también y sobre todo hacia las personas que sufren, la disponibilidad incluso con sacrificios, con renuncias personales, a estar con los que sufren. Y estos son factores que ayudan y que traen progresos visibles. Por tanto, diría, esta doble fuerza nuestra de renovar al hombre interiormente, de dar fuerza espiritual y humana para un comportamiento justo hacia el propio cuerpo y hacia el prójimo, y esta capacidad de sufrir con los que sufren, de permanecer en los momentos de prueba. Me parece que ésta es la respuesta correcta, y que la Iglesia hace esto y ofrece así una contribución grandísima e importante”, añadió.

Un día después de que el Papa manifestara esta postura, -siempre clara en este sentido- de la Iglesia, el ministerio de Sanidad respondió en España anunciando que enviará “un millón de preservativos a África para luchar contra la progapagación del virus del sida”, según reza una nota de prensa que publicó el departamento dirigido por Bernat Soria. El envío costará 120.000 euros que saldrán de los fondos del Ministerio. El anuncio de Sanidad estuvo acompañado de una petición al Vaticano para que rectifique. “Su Santidad el Papa está muy mal aconsejado. Debe entonar el ‘mea culpa’ porque al hablar de esta forma está dando un mensaje contrario a la evidencia científica”, pidió ayer el secretario general del Ministerio, José Martínez Olmos.

Lo que dice la ciencia

Sin embargo, el doctor Pablo Barreiro, adjunto del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Carlos III de Madrid sostiene que la campaña masiva de uso de preservativos sólo consigue agravar el problema. Respecto al envío del gobierno de España considera que “eso se llama tirar el dinero. Sólo lo van a usar 20 de cada 100″. Y es que asegura que el 80% de los africanos rechazan los preservativos por razones culturales. “El mensaje que se transmite con las campañas de fomento del preservativo es que el sexo es para jugar. Y lo que se consigue es aumentar el consumo de sexo, sabiendo que no van a usar esa medida que se propone”, aclara.

En África hay unos 25 millones de infectados y tasas de infectados de entre el 20 y 30% en algunos países. Pero, como explica a ALBAdigital, en Uganda, y en otros países desde hace unos quince años, se ha extendido todo un movimiento social en defensa de una sexualidad responsable basada en promover el ABC, que ha dado muy buen resultado. Se trata de promover en primer lugar la abstinencia o el retraso de las relaciones sexuales sobre todo en los jóvenes, la fidelidad entre las personas con pareja y en tercer lugar, el preservativo para personas con conductas de riesgo. “A los adolescentes se les habla de abstinencia y no se comete la barbaridad de empezar a hablarles de preservativos -subraya-. No se trata de café para todos, sino de adaptar el mensaje”. El resultado de esta estrategia es que alrededor de 1990 en Uganda, la prevalencia estimada del SIDA alcanzó un máximo del 20% de la población. Ahora está entre el 6 y el 7%, y Uganda se ha convertido en modelo de prevención del SIDA para los demás países africanos. “Desde el año 90 se ha visto una reducción muy marcada en los nuevos casos de infección por VIH”, señala.

La medida más eficaz

El doctor Barreiro considera que la educación de la población en la sexualidad responsable es lo más importante. “O se le da un sentido humano de relación con el otro, de expresión de amor y transmisión de vida o si no es así es difícil que se actúe responsablemente. El reto es recuperar los valores profundos de la sexualidad que nuestra sociedad ha mancillado. El sexo se ha convertido en puro placer, y si se vende como algo puramente lúdico. Educación y recuperar los valores profundos de la sexualidad es la mejor forma de prevención del sida”.

Este tema fue motivo de debate también en el programa El Gato al Agua. Allí, el escritor Juan Manuel de Prada recordó que la Iglesia es la que está con los enfermos de Sida en África. Y aclaró que “el Papa lo que ha dicho, a es que hay que humanizar la sexualidad, y para eso, la Iglesia lo que lleva diciendo siempre es que es algo que está íntimamente vinculado a la expresión de la afectividad. Y cuando dice que el condón no es la solución, es algo que es muy evidente -insistió-. Es como si a la gente le dices: ‘Prende fuego al bosque y vete con extintor, que no te pasa nada’. La dura realidad y lo vemos aquí en España es que cada vez se hace más propaganda del condón, se trivializa la sexualidad, y cada vez hay más embarazos no deseados, más abortos… Y la mejor prueba es que en los países africanos donde la Iglesia tiene más arraigo es en los países donde menos sida hay. Los repartidores de condones son los que crean el SIDA”, concluyó.

albadigital.es


Comite Independiente AntiSida

miércoles, 25 de marzo de 2009

Occidente niega lo obvio: el sida retrocede si se fomenta la fidelidad

En los ocho países africanos donde disminuyen los infectados bajó también la promiscuidad.

Occidente niega lo obvio: el sida retrocede si se fomenta la fidelidad
Un grupo de niños durante el encuentro que mantuvieron con el papa Benedicto XVI en Luanda. EFE

Santiago Mata

El pasado martes fue la primera vez, según dicen los expertos, que un papa utilizó la palabra preservativos. Pero lo hizo para afirmar que "agravan los problemas" de la "tragedia" del sida, "que no puede ser superada sólo con dinero". Las reacciones más comentadas no han sido las de quienes, como por ejemplo el patriarca ortodoxo ruso Kiril I, han manifestado su "solidaridad" con Benedicto XVI, sino las de quienes consideraron sus declaraciones como un peligro para la salud pública (caso del Gobierno francés).

Desde el campo científico, en una entrevista recogida este lunes por ilsussidiario.net, daba la razón al Papa Edward C. Green, director del Centro de Estudios de Población y Desarrollo de la Escuela de Salud Pública de Harvard, quien afirmaba que "soy un liberal en temas sociales y para mí es difícil admitirlo, pero el Papa realmente tiene razón. Las pruebas que tenemos demuestran que en África los preservativos no funcionan como método para reducir la tasa de infección por VIH. Funcionaron, por ejemplo, en Tailandia y Camboya, que tienen dinámicas epidemiológicas muy distintas".

Contraproducentes

Green se atreve incluso a apoyar la opinión de que, a largo plazo, los condones son contraproducentes: "Lo que en realidad encontramos es una relación entre un uso continuado de preservativos y una mayor tasa de infección. No conocemos todas las causas de este fenómeno, pero en parte se debe a lo que llamamos compensación del riesgo. Significa que quien usa preservativos está convencido de que son más eficaces de lo que realmente son, y termina por admitir mayores riesgos sexuales. Hace algunos años se comenzó a notar en África que los países con mayor disponibilidad de preservativos y mayores tasas de utilización de los mismos, tenían también las tasas más altas de infección por VIH. Esto no prueba una relación causal, pero habría debido llevar a valorar más críticamente los programas relativos al uso de preservativos". "El cambio se produjo a pesar de que los programas seguían centrados en los preservativos"

Para contrastar con este dato, estaban los de "al menos 8 o 9 países africanos donde el VIH está en declive" y donde, según Edward C. Green, "en todos los casos, la proporción de hombres y mujeres que declaraban tener muchos compañeros de relaciones sexuales había disminuido desde algunos años antes de que se registrara el descenso de infección por VIH", y ello a pesar de que los programas de prevención seguían centrados en los preservativos: "Este amplio cambio en el comportamiento, por tanto, se produjo a pesar de los programas, que pusieron en énfasis en elementos que, al menos para África, eran erróneos".

De moda

El director del Centro de Estudios de Población y Desarrollo de Harvard no oculta su "contento" porque los dos países con mayor tasa de infección en África, Suazilandia y Botsuana, "han lanzado campañas dirigidas a desaconsejar las relaciones sexuales simultáneas con múltiples compañeros". De hecho, fue en Botsuana a fines de los 90 donde se empleó por primera vez el eslogan ABC (Abstain, Be Faithful, Condomise; abstinencia, fidelidad, uso del condón) que, con el nombre de Estrategia ABC fue adoptado en las campañas de prevención del sida de Uganda, y más tarde puesto como condición para la ayuda en este campo por la administración Bush (programa PEPFAR de 2003). La tasa de sida en 1990 era en Uganda del 20%, y actualmente está entre el 6 y el 7%.

Green se refirió en sus declaraciones a ilsussidiario.net a una peculiaridad africana: la tasa de infección es mayor entre las clases más ricas e instruidas, por lo que la mejora económica no implicará disminución del sida.

Tasa de VIH en Africa

En Washington como en África

En Washington el sida ha alcanzado cifras de epidemia, y no por falta de dinero o condones. Así lo afirmaba ayer Jeffery T. Kuhner en el Washington Times, en un artículo titulado El culto de los condones:
"En África, la distribución de condones sólo ha empeorado la situación. Al continente le faltan muchas cosas, alimentos, agua, buen gobierno; pero los condones no están en esa lista. Contra lo que dicen los llamados expertos, los condones no son infalibles, animan a una actividad sexual imprudente que es la principal fuente de la pandemia. Los críticos del Papa no tienen que mirar a África para encontrar evidencia de que el uso de condones no es eficaz contra el sida. Basta con mirar a Washington D.C., donde el número de infectados aumentó el 22% entre 2006 y 2007. El 6,5% de los varones negros de la ciudad es seropositivo. En 2008 se repartieron 1,5 millones de condones. Llueven condones y la tasa de sida sube como la espuma. La contracultura de los 60 ha vencido. El culto del condón no tolera otros dioses".

Lo que dijo el Papa durante el vuelo

Paloma Gómez Borrero, uno de los tres periodistas españoles que acompañaban el día 17 a Benedicto XVI en el avión de Alitalia, fue testigo de la respuesta del Papa a la pregunta sobre el sida: "No se puede superar con dinero y distribuyendo preservativos que, al contrario, aumentan el problema. La única solución una humanización de la sexualidad, es decir, una renovación espiritual y humana que lleve consigo un nuevo modo de comportarse del uno respecto al otro".

Entre las reacciones poco comentadas se cuenta la del patriarca de la iglesia ortodoxa de Moscú, Kiril I, que "se solidarizó" con el Papa y afirmó que "los preservativos no son una panacea".

Leído en Gaceta

Comite Independiente AntiSida

martes, 24 de marzo de 2009

La profilaxis postexposición al VIH, útil en los 3 primeros días

Los sujetos que hayan podido estar en contacto con el VIH se pueden beneficiar de la profilaxis postexposición para evitar el contagio si se puede instaurar antes de las primeras 72 horas, aunque el tiempo ideal no debería superar las primeras 36 horas.

El tratamiento profiláctico postexposición al VIH es eficaz en las primeras 72 horas y mejor si se instaura antes de las 36 horas del posible contacto con el virus. En el año 200o se inició un estudio en el que han participado 25 hospitales españoles durante cinco años. Ignacio Santos, del Servicio de Medicina Interna-Infecciosas del Hospital de La Princesa, de Madrid, y uno de los autores del trabajo, explicó ayer en su presentación en la Reunión de Expertos de la Fundación Ramón Areces, de Madrid, que el informe ofrece datos muy dispares sobre los individuos que se acercan a los centros hospitalarios para solicitar dicha pauta profiláctica.

En el estudio se recogen 993 exposiciones declaradas y en la mitad de los casos se recomendó el empleo de fármacos, "tratamiento antirretroviral que supera los 900 euros durante la pauta establecida de cuatro semanas", apuntó Enrique Navas, del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario Ramón y Cajal, de Madrid, y también autor del citado informe.

La forma de posible exposición al virus fue variable, pero estaba encabezada por las relaciones sexuales en el 53 por ciento de los casos, seguida de la exposición parenteral en el 40 por ciento de los casos.

Navas destacó que acuden a solicitar este tipo de profilaxis sujetos que mantienen relaciones sexuales esporádicas con pacientes infectados o entran en contacto con algún elemento cortante o jeringuillas y las parejas de pacientes seropositivos, "pero estos últimos tienen acceso directo a esos programas".

No recomendado
No todas las solicitudes de profilaxis siguen adelante, puesto que se tiene que analizar bien la práctica de riesgo a la que el sujeto ha estado expuesto para valorar si realmente existe necesidad de tratamiento antirretroviral. El coordinador de la citada reunión, José María Peña, de la Unidad de VIH del Hospital La Paz, de Madrid, recordó la toxicidad de los fármacos utilizados en el tratamiento preventivo. Por eso, es necesario valorarlo antes de instaurarlo.

Santos comentó que no existen datos de eficacia del tratamiento preventivo postexposición refrendados por ensayos clínicos, "entre otras cosas porque no son éticos. Al disponer de estas pautas y mostrar su eficacia en monos, ante un caso de clara exposición al virus se recomienda instaurar un tratamiento profiláctico antirretroviral lo antes posible".

El acceso también es variable, porque si el sujeto acude a una unidad de infecciosas sí que se le oferta, pero en los servicios de urgencia la situación es diferente.

Navas cree que es necesario que se impliquen otros profesionales, no sólo los que atienden al VIH positivo. En estos casos, atención primaria tendría que hacer la derivación.

Peña hizo hincapié en que la profilaxis postexposición al VIH se debe emplear en situaciones de excepcionalidad y nunca debe desplazar a la prevención primaria, "que sigue siendo de máxima prioridad".

Reorientación de la vacuna
Rafael Nájera, profesor emérito de la Escuela Nacional de Sanidad del Instituto de Salud Carlos III, de Madrid, se refirió a la vacuna del VIH/sida en la reunión de la Fundación Ramón Areces, de Madrid. Después de los fracasos de los grandes ensayos clínicos con posibles vacunas, entre los que destaca el de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, se debe plantear un giro en la orientación de las investigaciones y mirar hacia la vulnerabilidad del virus, que se establece no sólo en el ARN sino también en la recombinación genética; proteger la entrada del virus y evitar que infecte los T4 e intentar obtener una protección a través de varios anticuerpos, siguiendo el estudio que publicó Nature la semana pasada en su edición electrónica (17-III-2009).

También apuntó que para el desarrollo de la vacuna frente al sida hay que tener en cuenta el descubrimiento de que el virus varía acorde con las poblaciones. En este trabajo ha colaborado un equipo español.

Nájera aseguró que la diversidad continúa siendo el gran problema para poder conseguir el grado de inmunización necesario para hacer frente al VIH. Por eso, los modelos simplistas de infección, similares a los del virus de la polio, no sirven para el VIH. "Tenemos que dirigirnos hacia un modelo mixto intracelular, puesto que se produce una maduración completa del virus en la célula".

Leído en Diario Médico



Comite Independiente AntiSida

La permisividad por evitar pequeños conflictos hoy conduce a problemas dramáticos mañana

En sus más de 20 años de trabajo a pie de campo, José Luis Rabadán atesora cientos de experiencias y un conocimiento exhaustivo del contexto de los consumidores de drogas y su entorno familiar. El presidente de la Asociación Riojana de Ayuda al Drogadicto (ARAD) recopila, con el apoyo de Caja Laboral, todo ese bagaje en un manual centrado en la cocaína y su relación con la juventud.

- ¿Qué distingue el tratamiento de la cocaína respecto a otras drogas?
- La principal diferencia es el grado de percepción del riesgo. Un ejemplo muy simple: en las películas americanas nadie fuma, pero no es raro que alguien aparezca metiéndose una raya de coca. En el imaginario social del consumidor sigue prevaleciendo la imagen de esta droga asociada a valores como el triunfo, la desinhibición, el bienestar... Todo ello hace que la información en la que trabajamos los especialistas no esté llegando con la intensidad necesaria al receptor, y esa es una condición necesaria, aunque no suficiente, para cambiar actitudes.

- ¿Cuál es la realidad de los efectos de la cocaína?
-Está científicamente demostrada su capacidad de desencadenar infartos de miocardio, hemorragias cerebrales, anginas de pecho... Y con el agravante de que todo ello puede generarse con un único consumo. La adicción a la cocaína no es un vicio sino una enfermedad, y como tal precisa un tratamiento psicológico y farmacológico a largo plazo.

- El consumidor habitual suele rechazar ese peligro.
- A diferencia de la heroína, la cocaína tarda más tiempo en hacer adicta a una persona. Hay un periodo de silencio clínico de 5 ó 6 años, pero lo cierto es que una vez que ha caído en la adicción, su 'enganche' es mucho más compulsivo. Puedo dar fe de que llegado a ese punto, la coca es capaz de destrozar familias, arruinar empresas y quebrar muchas vidas.

- ¿Por qué el libro va especialmente dirigido a los padres?
- Porque es un vector clave. Contra las drogas se actúa desde diferentes frentes como los medios de comunicación, la administración o los profesionales psicosanitarios. Todos tienen un papel que desarrollar, pero el más directo y cercano es la familia para, como hemos demostrado en programas como la Escuela de Padres, desmontar esa actitud del 'todo vale' y dejar claro que la permisividad para evitar pequeños conflictos domésticos hoy puede llevar mañana a problemas dramáticos.

- ¿Quién tiene la culpa de que un chaval empiece a consumir: sus padres o él mismo?
- En cuestión de drogas no cabe hablar en esos términos; nadie es culpable y todos son víctimas. La drogodependencia se inscribe en un triángulo formado por la propia droga, que siempre está ahí, y otros dos en los que se puede intervenir como son el entorno y la propia personalidad del consumidor. Tarde o temprano todas las personas se enfrentan a la posibilidad de consumir estas sustancias, y será la interacción de todos esos factores lo que determinará la postura de cada uno.

Publicado en La Rioja



Comite Independiente AntiSida

Epidemia de sida, en África como en Washington

Por Ignacio Aréchaga

Hay un tipo de periodista occidental que cuando va en el avión del Papa en dirección a África ya tiene una pregunta preparada, que a su juicio resume todo el viaje: ¿por qué la Iglesia no bendice el preservativo para luchar contra el sida que causa tantas muertes en África? Si el Papa da una respuesta con matices, en la que hace ver que la prevención del sida exige cambios de conducta más profundos sin los cuales el mero uso del preservativo no mejorará la situación, este periodista solo retendrá una idea: la Iglesia rechaza el preservativo para combatir el sida, y a partir de ahí ejercerá su derecho a escandalizarse en titulares.

La escena ha vuelto a repetirse en el viaje de Benedicto XVI a Camerún y Angola. Lo que el Papa dijo es que “no se puede resolver este flagelo simplemente con la distribución de preservativos; al contrario, existe el riesgo de aumentar el problema. La solución solo se logrará actuando en dos frentes. El primero es una humanización de la sexualidad, es decir, una renovación espiritual y humana que lleve consigo un nuevo modo de comportarse una persona con otra. En segundo lugar, una verdadera amistad, sobre todo con las personas enfermas: la disponibilidad, incluso con sacrificios y con renuncias personales, a estar con los enfermos. Estos son los factores que ayudan a progresos visibles”. Y señaló cómo la Iglesia católica está absolutamente presente en esta lucha contra el sida, con su servicio a los enfermos.

Para los críticos de esta postura, todo lo que no sea distribuir condones es “irrealista y poco eficaz”. Pero no da la impresión de que sean condones lo que más escasee en África. Uno de los enviados al viaje reconocía que en Yaoundé era más fácil comprar preservativos muy baratos que disponer de agua, pues el agua había estado cortada durante varias horas. Y otros observadores señalan que en los dispensarios médicos de bastantes zonas sobran preservativos, y en cambio no disponen de antibióticos ni de aspirinas. Otra cosa es la calidad de esos preservativos, que no es precisamente la misma en Washington que en una aldea africana del interior.

Tasa superior a la de África Occidental

Pero tampoco en Washington los preservativos han sido la panacea para la prevención del sida. Según un informe hecho público en estos días por las autoridades sanitarias del distrito de Washington, un 3% de los habitantes está infectado por el VIH, lo que supone haber sobrepasado el umbral del 1% que define una “generalizada y severa” epidemia.

“Nuestra tasa es superior a la de África Occidental”, ha dicho Shannon L. Hader, directora del programa sobre el sida en el distrito. “Está a la par de las de Uganda y de algunas partes de Kenia”. Washington D.C. tiene la tasa más alta de infección de EE.UU. Además, las autoridades reconocen que probablemente sea mayor, ya que las estadísticas solo han tenido en cuenta a la gente que se ha hecho la prueba para la detección del VIH.

Tampoco en Washington el problema parece ser el acceso a los preservativos. De hecho, hay un programa de distribución gratis de condones, que el año pasado proporcionó 1,5 millones de unidades. A pesar de todo, se registra un aumento del 22% de infectados desde 2006, en todos los modos de transmisión.

Según el informe, el sexo entre homosexuales sigue siendo la principal fuente de contagio. Con la sensación de que el sida ya no es una enfermedad mortal, están tomando menos precauciones. Le sigue de cerca el contagio por relaciones heterosexuales, aunque sería más exacto añadir promiscuas. Pues, según otro estudio sobre las relaciones heterosexuales en el distrito hecho por la Escuela de Medicina de la George Washington University entre 750 participantes, casi la mitad de los encuestados reconocen haber tenido varias parejas sexuales simultáneas en los últimos doce meses. Tampoco queda lejos el contagio por drogas intravenosas, aunque el dinero del contribuyente se emplea desde 2007 para la distribución de jeringuillas, con la idea de la “reducción de daños”.

A partir de estos datos, cabe pensar que sería muy sano en Washington lograr esa “humanización de la sexualidad”, que propugna Benedicto XVI.

La situación de Washington, como la del África Occidental, indica también que la lucha contra el sida va muy unida a la lucha contra la pobreza. Entre los encuestados en el estudio de la George Washington University, el 60% dice ganar menos de 10.000 dólares anuales, un porcentaje similar no ha estado nunca casado y un 43% están desempleados. Son situaciones que, como en África, no se arreglan con preservativos.

Cuando el único cambio que se propugna es el uso de preservativos, puede ser la excusa para soslayar los cambios de conducta que exige una vida sana. En unas declaraciones recogidas en este viaje por John Allen para el National Catholic Register, la doctora Vanessa Balla, de Yaoundé, explica su experiencia: “Con condones, la gente piensa que puede hacer lo que quiera. Les anima a tener conductas sexuales de riesgo”. Balla insiste en que la solución a la crisis “no son los condones, sino el cambio de conducta”.

Es un criterio que sirve tanto para África como para Washington. Lo que no se entiende es por qué le preguntan al Papa por el sida cuando viaja a África y no cuando va a EE.UU.

Leído en Aceprensa


Comite Independiente AntiSida

Edward Green: Más preservativos es igual a más contagios

El director del ‘Projecto de Investigación de Prevención del Sida' de Harvard, Edward Green, afirma: “El Papa tiene razón. Nuestros mejores estudios muestran una relación consistente entre una mayor disponibilidad de preservativos y una mayor (no menor) tasa de contagios de Sida”.

Pocas horas después del despegue del avión que transportó al Papa a Camerún el lunes pasado, saltó la polémica que ha copado los titulares del primer viaje de Benedicto XVI a África.

A la pregunta de un periodista francés sobre la postura de la Iglesia en torno al Sida, Benedicto XVI respondió que “no se puede resolver simplemente con la distribución de preservativos: al contrario, existe el riesgo de aumentar el problema. La solución, añadió el Papa, se logrará con la “humanización de la sexualidad”.

Los días siguientes portavoces de gobiernos de Alemania, Francia o España criticaron duramente las palabras del Papa. El secretario general del Ministerio de Sanidad, José Martínez Olmos, “pidió al Papa entonar el ‘mea culpa’ por porque está dando un mensaje contrario a la evidencia científica”.

Ahora, uno de los expertos más acreditados en investigación sobre prevención del Sida dan la razón a Benedicto XVI: “Las evidencias que tenemos apoyan sus comentarios. No podemos asociar mayor uso de preservativos con una menor tasa de SIDA”.

En una entrevista con el National Review Online, Green explica la causa de este fenómeno con el conocido como “comportamiento desinhibido” o “compensación del riesgo”: “Cuando se usa alguna tecnología para reducir un riesgo, como el preservativo, a menudo se pierden los beneficios asumiendo un mayor riesgo que si uno no usara esa tecnología”.

“También me di cuenta de que el Papa dijo que la monogamia era la mejor respuesta al Sida en África. Nuestras investigaciones muestran que la reducción del número de parejas sexuales es el más importante cambio de comportamiento asociado a la reducción de las tasas de contagio del Sida”.

"Sin embargo - argumentaba a finales de 2007 en una conferencia en Sudáfrica - los programas patrocinados por los más importantes donantes no han promovido la monogamia, ni siquiera la reducción de diferentes parejas. Es difícil entender por qué. Imagínense que se pusieran sobre la mesa 15 millones de dólares para luchar contra el cáncer de pulmón. Sin duda tendríamos que estudiar el comportamiento de los fumadores: consejos para dejar de fumar, o al menos reducir los cigarrillos al día".

Green sostiene que el modelo en la lucha contra el Sida sigue siendo el ugandés, donde el Gobierno adoptó en los años 80 un programa que decía “quédate con tu pareja o sé fiel”. "Allí los programas han intentado modificar los comportamientos sexuales a un nivel más profundo".

Edward Green, autor de investigaciones en numerosos países de África durante los últimos 20 años, está a punto de publicar ‘Sida e ideología’, donde describe cómo la industria está recibiendo millones de dólares al año promoviendo el uso de preservativos, medicamentos, y tratamientos para el Sida, y es claramente resistente a la idea de que el cambio de comportamiento es la solución.

Vea una muestra de la campaña contra el sida que ha llevado a cabo el gobierno sudafricano:

Leído en elconfidencialdigital.com



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